Entrevistando al tirano

Función Dominical.
Una loca entrevista
Una loca entrevista (Columbia Pictures.)

Ciudad de México

Aunque no es una magnífica película, vamos, ni siquiera una película para desternillarse de risa, La Entrevista vale la pena de ser recomendada en este espacio para una función dominical. ¿Por qué? Pues porque se ha vuelto famosa por razones extra cinematográficas. Recordemos que el cine está hecho de cosas que trascienden al cine.

Parece trágico el destino de una película que se hizo famosa solo por haber ofendido a Kim Jong-un, el titiritero del sistema político de Corea del Norte. Jong-un es un gordito que, me parece, debería haber salido contento después de ver la película. Después de todo lo ponen como a un hombre muy inteligente, cosa que yo personalmente no creo. Tal vez a causa de su falta de inteligencia es que se ofendió.

La historia debería saberse: un periodista de espectáculos (digamos que Gustavo Adolfo Infante) consigue una entrevista con el hombre que tiene en jaque a Estados Unidos y al mundo con la amenaza de una guerra nuclear. Nuestro “periodista” en cuestión se va a Corea del Norte con la encomienda de matarlo pero ¡sorpresa!: él comienza a amar al líder con la misma vehemencia que todos sus súbditos. La conclusión es de prever. Nuestro periodista es tonto y el líder inteligente. Que la vea el respetable y que juzgue. Lo único cierto es que en Corea del Norte no gustó y si el “líder supremo” fue capaz de matar a su ex novia por haber enseñado mucho muslo imaginemos lo que puede hacer con los guionistas y directores de una película que se burla de él.

Antes de seguir adelante, debo confesar una cosa. Yo no creo que Corea tenga los magníficos hackers que presumen. A decir verdad sospecho que lo de los ataques cibernéticos lo inventó la distribuidora azuzada por los publicistas de La Entrevista. Solo así esta comedia tenía que ser vista por todo el mundo. Es un filme entretenido sí, pero prescindible.

Lo que se supo a través de los medios fue esto: que el líder supremo de Corea del Norte hizo un berrinche que le infló los cachetes aún más. Juró por todo lo que juran los comunistas que los malvados capitalistas estadunidenses no se saldrían con la suya, y que boicotearía a la distribuidora dado el caso de que se atrevieran a estrenar la película. La estrenaron. En internet incluso, donde fue el primer gran éxito comercial documentado. Ahora está aquí en México y uno puede ir y reírse de este hombre tan cachetón y macabro.

El producto está lejos de ser una porquería. Incluso si uno lleva buena fe, se puede reír dos o tres veces, pero La Entrevista no merecería ni siquiera un comentario a pie de página si no fuese porque se hizo famosa gracias a sus valores extra fílmicos. Hay que decir, como sea, que el cine también está hecho de otras cosas que trascienden al cine. El cine es glamour, ideología y, como vemos en La Entrevista, política internacional, una política hecha de propaganda: la de Estados Unidos contra un país que se dice comunista y que gobierna con singular alegría un niñato que a menudo explota con arranques de muy mal humor.  D

Una loca entrevista (The Interview). Dirección: Evan Goldberg y Seth Rogen. Guión: Dan Sterling y S. Rogen. Música: Henry Jackman. Fotografía: Brandon Trost. Con James Franco, Seth Rogen, Lizzy Caplan y Randall Park. Estados Unidos, 2014.
@fernandovzamora