"El cine me ha dado todo"

José Carlos Ruiz no duda en afirmar que su escuela fue el cine. Pocos intérpretes pueden presumir de un curriculum tan nutrido como el suyo.
El cine le ha dado todo, ahí está su familia, ahí conoció a su esposa.
El cine le ha dado todo, ahí está su familia, ahí conoció a su esposa. (Javier Lira/Notimex)

Ciudad de México

Con más de 56 años de carrera como actor, José Carlos Ruiz no duda en afirmar que su escuela fue el cine. Pocos intérpretes pueden presumir de un curriculum tan nutrido como el suyo: 60 obras de teatro, 75 películas, y cualquier cantidad de apariciones televisivas, le dan la autoridad suficiente como para saber algunos secretos del oficio. Su filme más reciente es En el último trago.

Su maestro Salvador Novo, ¿le dio algún buen consejo?

Era un maestro entrañable de Verso. Hice con él, Don Juan Tenorio. Una vez en clase preparé el Monólogo de Segismundo y me metí tan fuerte en el papel que le encantó a mis compañeros y a Novo. Al terminar todavía muy excitado, brinqué y dije: "Maestro ya acabé". Recuerdo que me llamó la atención: "Nunca rompas un momento como el que has creado".

¿Es actor 24 horas al día?

No creo en los actores de 24 horas. Hay un axioma en los toros, creo que lo decía Gaona: Un torero debe ser torero en todo momento y lugar. No es mi caso. Cuando termino el llamado, a la chingada el personaje. Yo soy José Carlos y soy amigo del plomero, del mecánico y me subo al Metro. No me puedo ir a casa pensando que soy Otelo. No me interesa ese tipo de actor. El actor debe ser drástico al separar su vida y el empleo; debe estar en el vértice de la conciencia y la inconsciencia.

¿Nunca ha tomado algo de un personaje para su vida?

No me interesa. Haciendo Los albañiles, en 1968, mientras hacía el monólogo de Don Jesús, estaba tan metido en el delirio del personaje que olvidé el texto. Gracias a José Alonso, que me sopló el parlamento, me serené y pude continuar. Aquel día me prometí que no me volvería a pasar. No permito que me transgreda un personaje.

¿Cómo lo consigue?

Estando consciente y no jugando al genio. El actor se entrega a su oficio con toda el alma pero con el foco prendido. El actor es un representador de personajes; es un mentiroso; alguien que hace creer que su mentira es su verdad.

¿Dónde tiene sus cinco Arieles?

En casa, en mi estudio junto a tres Diosas de Plata, un reconocimiento de Colombia y tres de Nuevo York.

¿Al final para qué sirven los premios?

Para nada. Es hermoso el momento en que los recibes, pero una vez que están en la vitrina se acaba todo. A veces ni siquiera te cae más trabajo.

Le gustan los toros...

Sí, no es un referente en mi vida, pero de pronto ver una buena corrida me gusta. El torero es un actor, nada más que él se juega la vida, es un suicida porque el toro no tiene palabra de honor.

Otros actores son los políticos...

Ellos son unos mentirosos. Antes había políticos que fingían muy bien...

¿Cómo cual?

El señor Díaz Ordaz por ejemplo, estuve con él sentado en Palacio Nacional e imponía respeto, tenía bonita voz. A López Mateos lo adoraba la gente. Miguel Alemán reía y todo mundo lo seguía. En los últimos años vino a menos la figura. Hoy se nota que fingen. ¿Cómo nos pueden decir que vamos bien cuando hay tantos muertos y miseria?

¿No le cree a ninguno?

No me interesa dar nombres, no es mi rol. Vivimos una descomposición social en todos los órdenes, sobre todo en lo cultural. Hay mucho cuidado en que la educación no progrese porque es más frágil trasquilar a los borregos que a la gente pensante. El mundo atraviesa un momento crítico.

Usted suele decir que no fue a la escuela sino al cine. Esa declaración me recuerda el libro Cine o sardina de Cabrera Infante.

El cine me ha dado todo, ahí está mi familia, ahí conocí a mi esposa. Mi padre me llevaba al cine desde los cuatro años. A los 10 me quedé huérfano y me crió mi abuela. Cerca de casa había un cine y me dejaban entrar gratis. Ahí me sentía Errol Flynn, Humphrey Bogart, todo me valía madre. Fui feliz en el cine y de hecho lo sigo siendo, a la fecha veo dos películas diarias.

RECUADRO:

Nació en Jerez, Zacatecas, en 1936. Realizó estudios de actuación en la Escuela del Instituto Nacional de Bellas Artes. Entre sus filmes destacan: Goitia, un dios para si mismos, Dos crímenes, El apando, Vidas errantes, El estudiante y Suave Patria. Ha ganado cinco premios Ariel, tres Diosas de plata y distintos reconocimientos internacionales.