Un éxito el concierto de Marc Anthony en el Auditorio Telmex

Las tapatías se mostraron atrevidas ante el puertorriqueño.

Guadalajara

Lleno total registró el Auditorio Telmex la noche del sábado ante la visita de Marc Anthony quien a las 21:12 horas arribó al escenario, segundos años en la enorme pantalla en el escenario los asistentes, la mayoría adultos, y mujeres, observaron como el cantante caminaba por los pasillos del recinto e hizo la señal de la cruz momentos antes de sonar las música y después de una presentación con las luces apagadas y su propia voz donde habló sobre su legado, su familia, su amor por Nueva York y Puerto Rico. “Valió la pena” fue el tema abridor, la guitarra eléctrica y las trompetas de su pequeña orquesta abrieron las puertas a una noche donde reinó la salsa y pocas ocasiones tuvo la audiencia para tomar asiento. El escenario consistía en tres pantallas grandes al fondo, una de ellas mostró al cantante y sus músicos en acción, quienes se ubicaron en tres escalones con pantallas al frente. Arribó con sus característicos lentes negros y sus movimientos, sobre todo de cadera, despertaron ensordecedores gritos de las féminas. Le siguió “Y hubo alguien”, presentada por los teclados y con una iluminación donde predominó el azul, se quitó los lentes y los aventó al piso, se subió las manos a la cabeza sorprendido de las ovaciones y los coros de sus seguidores. Dio oportunidad de brillar a cada uno de sus músicos con solos que extendieron las canciones para beneplácito de sus fanáticos, como en “Hasta ayer”, donde el violín fue la estrella y su ejecutante despertó pasiones con sus movimientos de cadera. La ovación dejó sin habla por unos segundos a Marc, para de inmediato dirigirse al público por primera vez en la noche, “Muchas gracias, buenas noches, esto está impresionante, ¿la están pasando bien?, que presentación tan chévere”, un globo rojo enorme paso entre la audiencia y tenía escrito: “Quiero hijo, pero con un beso me doy”, que recitó el cantante y envió el afecto a todas sus chicas. “¿Dónde está mi novia?” gritó antes de “Volando entre tus brazos” y posó para una mujer de la primera fila quien guardó en la memoria de su celular el recuerdo. “Contra la corriente” mostró sus alcances vocales, y presentó el original de José Luis Perales “Y cómo es él”, cambiando la palabra ladrón por ca…, dejando terminar la palabra altisonante a la audiencia, quienes lo tomaron como un desahogo. “Vivir lo nuestro”, tema que cantó a dúo con la interprete puertorriqueña India, en esta ocasión su lugar lo tomaron algunas asistentes de las primeras filas a quienes le pasó el micrófono, una de ellas se subió al escenario y lo abrazó, “que susto Dios mío, qué raro se siente”, bromeó y cayó segundos después un brassiere negro. “Qué precio tiene el cielo” y “Mi gente”, “Tu amor me hace bien”, fueron otros de sus éxitos, en una noche donde Anthony quedó fascinado al igual que los tapatíos, “que lindos son de verdad, lo estoy pasando muy bien, yo me quedo, yo me quedo”, dijo en tono amable y con una sonrisa de oreja a oreja.