Más que paranoia

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Cartel de la cinta 1941, de Steven Spielberg
Cartel de la cinta 1941, de Steven Spielberg (Heavy Metal/Arrow Books)

Ciudad de México

A finales de los setenta un joven Steven Spielberg sorprendió a los estadunidenses con 1941, una delirante comedia a propósito de sus obsesiones belicistas. Mientras describía las absurdas situaciones que se sucedían una tras otra cuando los habitantes de un poblado californiano creían advertir la inminencia de una sorpresiva invasión de tropas japonesas, se mofaba hasta el exceso de las paranoias que yacen en los cimientos de su idiosincrasia. Borrachos, armados y con el corazón inflamado de patriotismo, los pintorescos personajes echaban mano de todo para defender al país, pero terminaban dibujando en realidad una grotesca caricatura de sus fobias y temores. Su parodia no les hizo la menor gracia a los estadunidenses. No fue un fracaso pero nadie en la industria la consideró un éxito.

Tal vez entonces les cayó muy mal a sus compatriotas una descripción tan precisa de sus manías, pero ahora están reeditando sin rubor aquellas imágenes de pena y risa. Así son en tiempo real. Una noticia que revolotea desde hace unos días en los medios de todo el mundo los muestra así, de cuerpo entero. Los estadunidenses estarían desde ahora muy atentos a los ejercicios militares que sus Fuerzas Especiales habrán de emprender en siete estados del sur durante un par de meses, entre el 15 de julio y el 15 de septiembre. Soliviantados por la paranoia, tiemblan de miedo y de furia. En serio. Creen que el presidente Obama se dispone más bien a hacerles la guerra. En Texas han documentado bien los temores. Cuando la cadena de supermercados Walmart anunció el cierre de algunos de sus establecimientos cundió la sospecha de que en realidad serán convertidos en campos de concentración para recluir a miles de texanos, en depósitos de suministros para el enemigo o en las madrigueras que alojarán a miles de soldados chinos que invadirán el país mediante un vasto sistema de túneles.

Como en la película de Spielberg, es posible que en medio de los rumores muchos estadunidenses estén almacenando ahora armas, alimentos y medicamentos para enfrentar lo que venga. En tanto se declara la ley marcial estarán practicando tiro al blanco y cavando refugios. De hecho, enemigos no les faltan.

Al paso de los días la situación se ha vuelto más o menos crítica. Tanto, que las fuerzas armadas de Estados Unidos han considerado necesario que uno de sus voceros aclare la situación mediante un comunicado. La Casa Blanca dispuso lo mismo. Pero fue como echar gasolina al fuego. Nadie les creyó. Por si alguien tenía miedo, hace unos días el gobernador de Texas intervino para acallar los rumores. Para garantizar la seguridad de la población se comprometió a sacar a las calles a la Guardia Nacional en el transcurso de las maniobras militares en las que participarán unos mil 200 soldados.

Todo parece una mala película en la que se enfrentan tras las cámaras republicanos y demócratas. Habrá que ver quién dispara primero.

*Profesor-investigador de la UAM-Iztapalapa