"Intensa-Mente los va a conmover y emocionar": Amy Poehler

Pixar estrena su nueva cinta de animación, la original historia de una niña cuyos sentimientos encarnan como personajes; para interpretar la Alegría el director llamó a ésta exitosa comediante.
La actriz de sitcom y stand-up Amy Poehler interpretó el sentimiento de Alegría en la película de Pixar.
La actriz de sitcom y stand-up Amy Poehler interpretó el sentimiento de Alegría en la película de Pixar. (Especial )

Ciudad de México

En la última década, gracias a sus participaciones en Saturday Night Live (donde comenzó su exitosa mancuerna creativa con Tina Fey, misma que han llevado a películas, series y hasta entregas de premios) y el sitcom de éxito Parks & Recreation, el rostro y la voz de la rubia Amy Poehler (Massachusetts, 1971) se han convertido en emblema de la nueva generación de humoristas, que ha tomado las pantallas del mundo al ejercer un estilo de comedia más sofisticada y ha conquistado a un público más inteligente.

Vivaz y animosa, Amy fue elegida por el director Pete Docter para prestar su voz al personaje de Alegría en la más reciente cinta animada de los estudios Pixar Intensa-Mente, que —aún si está dedicada al público infantil, también es una película que interesará a los adultos— trata acerca del proceso emocional de una niña de 11 años que se traslada de su pueblo natal en Minnesota a San Francisco, y lo que sucede cuando las emociones personalizadas en su mente —alegría, tristeza, miedo, disgusto y furia— se encuentran en una situación que no habían experimentado antes.

El filme fue la sensación en el festival de Cannes y ha reverdecido los laureles de Pixar, acercándola de nuevo no solo a una sino a dos generaciones de cinéfilos, proceso en lo cual Amy Poehler ha sido parte central, lo que la satisface personalmente.

Prestar tu voz en cine animado para ti no es novedad ya que hiciste voces en Horton, Aliens vs. Monstruos, Shrek tercero y otras cintas, pero esta es diferente en todos los aspectos...

Totalmente. En realidad, cuando oí por primera vez del proyecto, Pete estaba trabajando aún en el guión y estaba creando a los personajes. Y yo acepté el proyecto porque me cautivó desde que me contó de qué se trataba. Creo que es la película de animación más bella que he visto, participar en ella ha sido un privilegio.

¿Es difícil el proceso de actuar prestando solo tu voz comparado con hacer TV?

Sí, más que difícil, es diferente. En cierta forma es más interesante, pero también exige mucho. Tabajamos todos los actores —Furia (Lewis Black), Disgusto (Mindy Kaling), Miedo (Bill Hader), Bing-Bong (Richard Kind) y Tristeza (Phyllis Smith)— en el estudio, y Pete nos dirigía. Hicimos mucho "trabajo de mesa" antes, muchas lecturas, hasta encontrar el tono adecuado, el ritmo perfecto... y no es una cosa simple, los personajes están construidos de una manera que hace que cada uno tenga características específicas y motivaciones particulares, por lo que cada escena se hacía como en el ensayo de una obra de teatro, antes de que grabáramos los diálogos.

¿Cómo describirías a tu personaje y su lugar en la trama?

Alegría es muy peculiar; pasa por su propio viaje en la película. Se da cuenta de que en la vida no puedes estar contenta y feliz todo el tiempo, que la tristeza también es una parte necesaria de una personalidad. Para Pete fue el personaje más difícil de escribir. Has visto a esas personas que todo el tiempo están contentas y optimistas y alegres, y sientes que hay algo definitivamente mal con ellas. Alegría no puede ser este estereotipo de Mary Sunshine que todo lo arregla con sonrisas y canciones. Fue difícil encontrarle el modo. Una de las claves que intentamos fue encontrar en ella, aparte de su don de mando —después de todo, es la principal emoción de Riley, la niña de 11 años en cuya cabeza existimos—, una especie de vulnerabilidad que a ella no le gusta del todo, y que le provoca reacciones adversas, pero le da más profundidad; tiene esa capacidad de pensar en lo que va a hacer antes de lanzarse en picado sobre su objetivo.

Ahora que mencionas a Tristeza, ¿qué rol representa en la cinta para ti?

Tristeza es un personaje precioso. Si se puede decir que Alegría es el motor de la película —no me atrevería a decir el "alma"—, entonces Tristeza es el corazón. Es un opuesto total de Alegría, y Phyllis lo hace con una sutileza y una ternura que son abrumadoras. Verla trabajar era algo fascinante; te deja sin palabras. Donde mi personaje siempre está al mando y corre de arriba a abajo con toda prisa, Tristeza está más inclinada a tomárselo con calma, busca sentir sus propios sentimientos. Es capaz de una introspección y reflexión que los otros personajes no tienen tan marcada. Hay una escena muy tierna, muy bella, en la película, cuando Tristeza se sienta junto a un personaje que está alterado porque algo le salió mal y ahora sufre. El instinto de Alegría es animarlo y es lo que trata de hacer, mientras que Tristeza le pone la mano en el hombro y le dice: "Siento mucho que perdieras algo que querías tanto. Eso es tan triste. Lo siento". De pronto te das cuenta de que le está explicando al espectador que está consciente de su pérdida, y cómo a veces un abrazo basta para tratar de tranquilizarte. Quizá no lo logre, pero la tristeza a veces también debe sentirse, para aliviar una congoja. Entonces Pete lo señala en el guión: Tristeza es también uno de los héroes de esta historia.

¿Qué va a encontrar el espectador?

Mucho, mucho más de lo que esperaría en una película animada, ya sea de Pixar o cualquier estudio. Esta es una película muy valiente, porque trata acerca de emociones, del fin de la infancia y cómo se vive. Y tocar ese tema con humor y empatía no es de cualquier manera algo sencillo. Van a encontrar, tengan la edad que tengan, que les habla. Y la reacción del público que la ha visto, ha resultado abrumadora. Esta es la proverbial película que tiene algo para todos, de todas las edades. Es muy emotiva y es muy emocionante, te conmueve y te divierte y te sorprende. Creo que el espectador va a quedar muy contento y quizás la querrán ver más de una vez.

Tú eres mamá de dos hijos pequeños, ¿qué llevas de la película a tu relación con ellos?

Es maravilloso poder hablar con los niños, y hablarles bien, sin condescendencia. La película no es condescendiente para nada. Es difícil preguntarle a un niño: "¿Cómo te sientes?". Mis hijos vieron la película y el mayor me dijo: "¡Qué chistoso cuando Furia se enoja!", y le dije, "Sí, hace un berrinche... ¿no es parecido a cuando tú haces uno?". Se quedó pensando al respecto; no creo que antes un niño de seis años se pusiera a ponderar sus propias emociones y hablar sobre ellas. Qué los pone tristes o alegres, qué les da miedo. Y decirlo así, con tanta naturalidad, es algo fascinante.