“Nunca me había reído tanto como en Los Minions”: Sandra Bullock

Luego de permanecer dos años alejada del cine, la actriz presta su voz a Scarlet Overkill, la villana de la cinta animada con las famosas criaturas amarillas que han fascinado a los espectadores ...

Ciudad de México

A lo largo de su prolífica carrera, Sandra Bullock (Arlington, Virginia, 1964) ha interpretado a una amplia gama de personajes: jóvenes ingenuas, agentes de la ley, poderosas ejecutivas, una reina de belleza, madres, hermanas, hijas y hasta una astronauta en conflicto. Ahora, después de casi dos años lejos de las pantallas, regresa con un papel muy diferente: por vez primera participa en una cinta de animación y también interpreta a una villana, una novedad en su catálogo.

Scarlet Overkill, el personaje que interpreta en la exitosa comedia animada LosMinions, que se estrena esta semana en México, tiene la particularidad de ser una mujer totalmente desprovista de escrúpulos, creada específicamente como caricatura. Aunado a la novedad de que una estrella de su calibre preste su voz —acompañada de otras figuras como Jon Hamm, Michael Keaton, Allison Janney y Geoffrey Rush— para una cinta de este tipo, está el hecho de que lo hiciera básicamente por gusto, como lo reveló en su encuentro con la prensa internacional previo a la premiere del filme en Londres.

Es en esta misma ciudad donde transcurre mucha de la acción de la cinta, ambientada en el año 1968 —dado que es como una precuela de Mi villano favorito—, cuando la temible Señora Overkill elabora un plan para adueñarse de las joyas de la corona británica, ayudada por tres extravagantes secuaces: las famosas criaturas amarillas que han causado sensación desde su primera aparición.

¿Qué fue lo que atrajo a una actriz como tú, a hacer un filme animado como éste?

Me gustó mucho la idea de que Scarlet es un personaje terrible. Es la señora más cruel del mundo. Está siempre enojada. Es como una niña de ocho años con un berrinche gigante, que está obstinada con querer ser reina de Inglaterra. Y eso la hace irresistible. Me reí tanto, que no pude decir que no. Me dieron muchas ganas de hacerlo.

Eres mamá de un pequeño de cinco años. ¿Eso influyó en algo para elegir este proyecto?

Naturalmente. Es una razón de peso. Quería hacer algo para compartir con mi hijo; aunque en realidad aún es muy pequeño y no sabe a qué se dedica su madre. Solo sabe que trabajo, pero no sabe en qué, y tampoco le importa; trato de pasar con él el mayor tiempo posible, y pensé que sería lindo hacer algo que pueda ver justo ahora y que le gustara…

Él ya conocía los Minions.

Sí, claro. Es un gran fan de los Minions. En Navidad hace un año o así, le regalamos algunos juguetes con estos personajes y le gustaron bastante, así que cuando me ofrecieron el papel de Scarlet, pensé ¡vaya, mira que suerte! Y salió muy bien, porque estoy segura de que pensaron que no me iba a interesar y cuando dije sí, fue una alegría para todos.

¿Fue difícil hacer esta película comparada con otras en las que has intervenido actuando “en vivo”, en vez de solo prestar tu voz?

Te diré, nunca lo había hecho y es muy complejo. Casi tanto como ir al set y trabajar con actores en un rodaje convencional. Sin embargo, para esta película tuve ventajas que no había tenido antes. Me dijeron: “Queremos que te sientas cómoda, que lo hagas con gusto. Iremos a grabarte donde nos indiques”. Eso fue genial, porque así podía estar más tiempo en casa con mi hijo; las sesiones de grabación así fueron mucho más fáciles que irme tres o cuatro meses fuera a filmar en una locación. Llevaba a Louis a la escuela, volvía a casa y grababa algunos loops de diálogo, o, en otras ocasiones, tenía que ir solo unas horas a un estudio de grabación; por ejemplo, cuando tenía que grabar con Jon Hamm, que hace de Herb, el marido de Scarlet, y era muy divertido, nos reíamos mucho con los diálogos que teníamos que hacer. Creo que nunca me había reído tanto trabajando.

¿Volverías a prestar tu voz a una película animada?

¡Claro! Si el proyecto me gusta y el momento es adecuado, no veo por qué no. Al contrario. Es algo que disfruté, aun si al principio no me sentía muy segura de lo que estaba haciendo, al ser algo completamente nuevo para mí. Ya había narrado un documental acerca de Golda Meir, la ex primera ministro israelí, pero esto es muy diferente: Scarlet es un personaje que tiene un nivel de sofisticación poco común en una película de estas características, así que fue un poco como un reto, y me gustó salir airosa. Veamos si más adelante sale otra oportunidad de hacer algo en otra película de este tipo.

¿Cómo se desarrolló el doblaje desde los primeros bocetos del guión hasta el proyecto terminado?

Tardamos más o menos un año en grabar todo. Y se desarrolló con muchas sorpresas que se nos ocurrían cada vez que íbamos a grabar. Podían pasar semanas y de pronto me daba cuenta de algo que no era evidente antes y les decía: “Oigan chicos, ¿creen que podamos hacerlo de nuevo o modificar esto o aquello?”. A veces se podía, a veces no. Pero en definitiva resultó fascinante, porque es un proceso de crecimiento que además resulta muy orgánico.

¿Cómo es la relación entre tu personaje y el de Jon Hamm?

En una película de animación, es agradable ver que existe una buena relación entre los personajes de los adultos. Por lo general, son una especie de inadaptados en esta clase de historias enfocadas más en los niños, pero los realizadores crearon lo que es una verdadera mancuerna, una complicidad entre Scarlet y Herb. Son la pareja más maravillosa y chic de los años sesenta. Él es un científico con ideas extravagantes, y ella es una villana ambiciosa. Me encantó que mostraron que Scarlet tiene una genuina relación de amor con su marido. Trabajan juntos como un gran equipo.

¿Cuál fue la reacción de tu hijo con la película?

Él no sabía que era la voz de mamá en la película, pero me gustó mucho sentarme con él en una sala de proyección y verlo reaccionar. Le encantan los Minions, porque, aunque no se entiende una palabra de lo que dicen, salvo “banana” (se ríe), no existe una barrera de idioma. Y es una película con humor astuto. Por momentos como una comedia del absurdo o una aventura, y él se dejó llevar y se reía y lo disfrutaba.

¿Cómo es tu día como madre cuando no trabajas y no tienes que ser Sandra la actriz?

Todo mi tiempo lo paso con mi hijo. Es lo más importante para mí. Mi prioridad número uno: procuro no estar lejos de casa a menos de que se trate de un viaje corto. Si acaso tengo que rodar más tiempo, él está conmigo. No es justo para él someterlo a cambios abruptos de rutina. En un día común, si no estoy trabajando, me levanto temprano, le preparo el desayuno, su almuerzo para el recreo y lo llevo a la escuela. Mientras está en la escuela me tomo un par de horas para mí. Leo, hago ejercicio, pongo un poco de orden… un niño de cinco años puede ser muy desordenado. Luego voy por él a la escuela, lo llevo a sus clases de natación y al final del día, luego de leerle un cuento, él se duerme y yo quedo exhausta. Y al día siguiente es igual, y no lo cambio absolutamente por nada. Cuando estoy con él, son los mejores días de mi vida.