"La sal de la tierra" pasa por México, previo al Oscar

Compite como Mejor Documental.
Satisfecho de contar la vida de su padre en pantalla.
Satisfecho de contar la vida de su padre en pantalla. (Ivett Salgado)

San Cristóbal de las Casas

El retrato fílmico que realizó Juliano Ribeiro Salgado, junto a Win Wenders, sobre la obra fotográfica de su padre (Sebastiao Salgado) conmovió al público de San Cristóbal de las Casas, durante una proyección que se realizó previo a su paso por la ceremonia del Oscar, donde pelea por el reconocimiento al Mejor Documental.

“La gran ventaja de trabajar con un genio como Wenders es la forma en que filma, y para esta película no fue la forma clásica, pero reconozco que fue algo complejo, porque somos dos directores, con distintos puntos de vista; la edición se convirtió en un tema complicado, cada uno quería una cosa u otra”, dijo Juliano.

La colaboración en dirección se dio desde hace cinco años, cuando Sebastiao Salgado tuvo una reunión con Win Wenders. “Mi padre me dijo: ‘quién crees que viene a cenar a la casa’ y luego, prácticamente, me obligó a que estuviera presente, desde ese momento me propuso acompañarlo a uno de sus viajes”, recordó.

Así, padre e hijo se enmarcaron en una aventura en la que Juliano esperaba reconectar con la figura paterna y entender la profesión, por la que lo dejó en ocasiones importantes. “Teníamos un problema, pero Sebastiao no habla mucho en los viajes, se concentra en lo que quiere fotografiar.

Entendí más sobre su vida cuando hicimos la entrevista para el documental, ahora él tiene setenta años y sigue haciendo su trabajo con la misma pasión vimos juntos la película y quedé muy conmovido, mis padres comenzaron a llorar, mi padre se quedó muy emocionado”, agregó el cineasta que espera obtener el Oscar.

La sal de la tierra pone en pantalla parte de la obra fotográfica de Sebastiao Salgado, la cual en algún momento de su vida le hizo perder la esperanza por la raza humana, debido a la destrucción que provoca sobre el planeta y sobre su misma especie, “después de años llegó a la descripción, pero salió” dijo su hijo.

Esta reflexión sobre la vida estuvo guiada también por el alemán Win Wenders, de quien Juliano aprendió a nivel de técnica. “Había problemas al inicio, sobre cómo filmar, pero Win citó a Sebastiao en un sitio en París donde puso cortinas negras alrededor, y la cámara estaba pasando por un hueco entre las cortinas negras.

Enfrente de mi padre había un teleprompter con un espejo que refleja a la persona, en él proyectó las imágenes y Sebastiao se emocionó cuando vio esas imágenes, se proyectó a través de ellas de una forma muy fuerte, sobre todo lo que se vivía en Ruanda. Esa fue la técnica”, agregó Juliano.

Con o sin Oscar de por medio, lo que Juliano espera con el documental es compartir la visión de su padre, de que el mundo y la humanidad albergan esperanza ante la destrucción.

Claves

La producción

- La sal de la tierra compite por un Premio Oscar en la categoría de Mejor Documental, en la que también nominaron a los documentales: Citizenfour, Finding, Last Days in Vietnam y Virunga.

- “Sin duda la nominación al Oscar me alegra, porque le da más foco a la película y al final del día lo que importa es que se vea, pero de entrada es un reconocimiento estar nominado”, dijo Juliano.