Los recuerdos van y regresan: Leonardo DiCaprio

Regresar de un ambiente como el que tuvieron que sobrevivir el protagonista de "El renacido" y González Inárritu no fue cosa sencilla.

Los Ángeles, enviada

Amable y centrado. Siempre que vemos a Leonardo DiCaprio para platicar de sus películas se ve de esa manera. Aunque sus amigos hablan mucho de un particular sentido del humor (lo vimos con la cara que hizo durante los Globos de Oro al pasar junto a Lady Gaga dando de codazos junto a él), hay algo que siempre toma muy en serio: su trabajo. Y después de haberlo visto en eventos para varias de sus más recientes cintas era más que claro que El  renacido había sido una experiencia muy particular, completamente helada y más que satisfactoria.

El mito sobre el Oscar que ha merecido por años y no ha recibido está presente, sin la menor duda, en los medios de comunicación que pudimos entrevistar al actor. Pero él solo habla del trabajo, y se deshace en halagos para su director. Y vaya que Leo sabe sobre trabajar con los grandes como Martin Scorsese, Woody Allen y Clint Eastwood. Ahora podemos añadir el nombre G. Iñárritu (como ahora es conocido) a la lista.

 

Esta no es una película que te deje ser débil. Te hace ser valiente, como también se le exige a la audiencia. ¿Te diste cuenta de que hacías eso cuando actuabas?

Bueno, todos sabíamos que esto iba a ser una prueba difícil para nosotros. Lo sabíamos desde que firmamos, y siento que Alejandro, en particular, tuvo una atracción por la naturaleza que hizo que se sumergiera así mismo en los elementos para crear poesía con esta historia de Hugh Glass. Todos los actores sabíamos que íbamos a hundirnos en los elementos, íbamos a estar en locaciones lejanas con circunstancias extremas. Específicamente mi personaje está en increíbles secuencias de supervivencia en esta película. Sabíamos que teníamos que estar preparados, teníamos que ser lo suficientemente fuertes para sobrevivir a esos elementos, pero la naturaleza fue muy impredecible cuando hicimos la película. En definitiva, los extremos patrones del clima en los que estuvimos, especialmente en 2015, siendo el año más caluroso registrado en la historia, la experiencia fue mucho más profunda, mucho más difícil y mucho más gratificante de lo que pudimos prever.

 

Y eso fue uno de sus temas, quiero decir, la vida real no solo está en El renacido, sino en lo que pasa con nuestro planeta y también con esos animales. Estoy segura de que la relación entre el humano y los animales es algo que quizás no pensamos, pero es lo que nos hace ser lo que somos ¿Qué piensas?

Sí, nuestra capacidad de estar con los elementos, quiero decir: ves la película como audiencia y estás en ese entendimiento de cómo somos capaces de adaptarnos a nuestras circunstancias, realmente este hombre vivió su vida y ves la lucha por la que tuvo que atravesar, lo que vivió con todo ese tipo de condiciones climáticas, ves  la perseverancia del espíritu humano en muchas formas. Cuando ves la película es tan auténtica que en verdad piensas que estás ahí.


Has trabajado con extraordinarios directores. ¿Qué puedes decir de Alejandro?

Él está hecho con la misma tela que algunos de los más grandes directores de nuestros tiempos. Él tiene la persistencia que es necesaria para ser algo de esta magnitud. Cada día está luchando por la autenticidad. Él no pone un solo cuadro en esa película que no haya analizado minuciosamente. Es un perfeccionista, hasta los extremos, pero eso es lo que uno quiere como actor: quieres poder meterte por completo en un ambiente, perderte ahí y hacer lo que haces como actor.


Como actor ¿es difícil regresar?

Sí, como actores estábamos ahí, eso es lo que queríamos hacer, queríamos retroceder la vida del hombre.

 Fue una de las más grandes situaciones borrosas que he tenido, fue todo un año de estar sumergido en la naturaleza, y los recuerdos van y regresan en una manera en la que nunca me imaginé haciendo esta película, pero fue un parteaguas en nuestras vidas, trabajando juntos, y pienso que conseguimos algo muy especial.


“Tiene que ver más con sueños”: G. Iñárritu

Alejandro, nuevamente contigo y otra vez impactada. Yo quiero empezar por aquí: se abrió la toma en una de las primeras escenas y, de repente, vi todos los detalles que veían tus ojos; hasta en el fondo había un perro tomando agua en un charco, era todo, absolutamente todo. ¿Cómo logras eso?

Yo creo que esta película tiene mucho más que ver con pintura y sueños, todos los sueños tienen esos detalles y estos elementos, y sí, es como una pintura sónica que yo quería que la gente tuviese. Fueron meses y años de trabajo para definir cada una de esas decisiones que es lo que más me gusta de ver de un director, me gusta las decisiones, que toma y todas esas coreografías; todas estas pinturas a esa hora del día fueron muy meticulosamente pensadas cada una de ellas.

Ya te había leído que hablabas de pintura y también en Birdman” hablabas de música como en cierta forma la pauta, el ritmo, ¿qué otra forma de arte te inspira aparte de la música, la pintura y el cine?

Yo creo que es lo que más. La música es lo que más me gusta (risas).

Ok, entonces podemos seguirnos con ese ritmo. Hay tanta belleza aquí y dentro de esa belleza hay una muerte implícita, ¿vienen juntos, vienen de la mano?

Sí, yo creo que se puede encontrar mucha belleza en la muerte también, me parece que puedes encontrar mucha redención y sanación en el dolor. Yo siento que las dos cosas van siempre de la mano, no existe una o la otra, por eso hay día y noche, y cuando uno está cerca de la naturaleza te das cuenta de esa impermanencia y esa constante.