Para no olvidar a la máquina de escribir

Mi historia entre tus dedos (Populaire). Dirección: Régis Roinsard. Guión: R. Roinsard, Daniel Presley y Romain Compignot. Fotografía: Guillaume Schiffman. 
Música: Robin Coudert y Emmanuel D’Orlando. Con Roman Duris y Déborah François. Francia, 2012
Música: Robin Coudert y Emmanuel D’Orlando. Con Roman Duris y Déborah François. Francia, 2012 (Especial )

México

Coudert y Emmanuel D'Orlando. Con Roman Duris y Déborah François. Francia, 2012.

"Es un tema tan..." (la chica con la que vi Mi historia entre tus dedos no encontraba la palabra) "tan... extraña y original." Fui a verla con ella porque es secretaria y, como la secretaria en esta película, se siente orgullosa de serlo. La historia de Populaire efectivamente parece original aunque está llena de referencias. Cine deportivo: nuestra heroína se entrena para el concurso de rapidez dactilográfica. Lo único que pareciera faltar es el tema de Rocky. Cine de virtuosos musicales: descocada, la heroína se da vuelo con su vieja máquina de escribir como si fuese el niño de El violinista de Kaige Chen. Lo sabroso es que uno puede ir más lejos. Hay aquí cierto cine que a fines de los cincuenta veía en Francia a la tierra del amor. No puede ser casual que Mi historia entre tus dedos esté situada en 1958. Un año antes, en 1957, Fred Astaire y Audrey Hepburn protagonizaron la deliciosa Funny Face que es en realidad la referencia, digamos, "espiritual" de Populaire. Funny Face y Mi historia entre tus dedos tratan de cosas bien distintas, pero ambas en el fondo tocan el complejo de Pigmalión, de Mi Bella Dama. Aquí el millonario Louis Échard (Roman Duris en franca inspiración de Fred Astaire) se enamora de la provinciana Rose Pamphyle (Débora François, en franca inspiración de Audrey Hepburn). Louis trata de "educar" a Rose, la introduce en la gran literatura del mundo (francesa, faltaba más), pero en el fondo es Rose quien está educando a Louis. Él se enamora de su creatura (como Pigmalión), pero su creatura lo enamora como en Mi bella dama.

Solo hay un momento, en la escena sexual, en que pareciese que nos alejamos de los sets de filmación de fines de los cincuenta. Es un momento muy breve en que, sin embargo, pervive la magnífica fotografía. Régis Roinsard ha conseguido algo a lo que solo se había atrevido ese monstruo del cine contemporáneo, François Ozon con su Potiche, del 2010: hacer una película de sabor antiguo, utilizando todos los recursos con los que cuenta el cine contemporáneo. Francis Ford Coppola, con Peggy Sue Got Married no lo logró, pero este joven director sí. Vale la pena recordar que Mi historia entre tus dedos es el primer largometraje de Régis Roinsard. Populaire es una película inocente y deliciosa; casi tanto como la imagen que ha dejado el cine más comercial de aquellos tiempos; tiempos en que la mujer apenas comenzaba a sentir la emancipación, en que Europa se levantaba del infierno de la Segunda Guerra Mundial y en que había unos aparatitos que llamaban "máquinas de escribir." Hoy estas máquinas ruidosas son objetos de nostalgia, una nostalgia con la que Régis Roinsard elogia toda una época trayéndola aquí, a presencia. Populaire no es cine que suceda en la década de los cincuenta del siglo XX, es cine de los cincuenta del siglo XX. Y sabe añejo, que no viejo. Esta es su principal cualidad: un estilo cuya novedad consiste en hacernos vivir dos horas dentro de un mundo que hace mucho que ha muerto. D