La misión de Jackman

Hugh platicó con "¡hey!" sobre los encantos de interpretar a “un chico malo”,  pasando por la sátira de la migración y hasta en qué se parecen los mexicanos a los australianos.
Hugh platicó con "¡hey!" sobre los encantos de interpretar a “un chico malo”.
Hugh platicó con "¡hey!" sobre los encantos de interpretar a “un chico malo”. (Clasos/Luis Ortiz)

México

Desde que Hugh Jackman y Levi Miller (Peter Pan) pisaron México no dejaron de dar entrevistas, convivir con los fans, correr de una televisora a otra y comer, comer y comer. Al sentarnos con los actores y mencionar su complicado día, el también Wolverine explicó con una gran sonrisa, iniciando de esa manera natural nuestra entrevista.

 “¡La parte que no entiendes es que venimos desde Australia! No vamos a perdernos ni un momento de México si podemos evitarlo…”


Es emocionante que Australia traiga el país del Nunca Jamás a México. ¿Fue una linda coincidencia para ti, Levi, que también eres de Australia acabar con la más grande estrella o una de las más grandes estrellas de tu país y estar con él en esta enorme película?

 LM - Absolutamente, es un actor brillante y es encantador y un enorme placer trabajar con él. 

HJ – Y también tuvimos a Jack Charles como jefe. Así que éramos tres australianos en el set. De distintas generaciones. No sé si a él le moleste que diga eso pero…


No me imagino que le moleste. No sé si tuvieron la oportunidad de escuchar al comediante Bill Maher hacer su monólogo respecto a los australianos, pero…

 HJ – ¡Sí! ¿Lo viste? Es muy divertido. Es una sátira sobre la inmigración donde se pregunta: ‘¿De dónde han salido todos estos australianos’? ¡Están aquí, quitándonos nuestros trabajos!’


Y nos encantó, porque fue una sátira de lo que está pasando con nosotros los mexicanos, pero lo cierto es que la gente sí quiere a los australianos. ¿Qué hacen para lograr que realmente nos caigan bien?

 JH –Somos horribles. No somos nada chistosos. Nah. Es muy difícil generalizar, pero yo creo que un poco como los mexicanos nos gusta jugar. Nos gusta ver la vida como un lienzo para divertirnos. Trabajamos duro, de hecho hay mucha diversión en trabajar duro. Hay un malentendido al respecto. De hecho sí nos gusta trabajar, pero también nos gusta jugar y nos gusta lograr ese balance. Y no nos importa aventarnos a las cosas. Es un dicho en Australia: “Aventarnos a las cosas”. No te tomes a ti mismo demasiado en serio, solo aviéntate y ya, para que al final de tu vida no te descubras sentado ahí con todos estos arrepentimientos.

Creo que la gente va a responder a eso.


En esta ocasión no estás interpretando a un tipo muy agradable…

 HJ –  Hey, ¡Susana! ¿A qué te refieres? (risas).  Fue absolutamente divertido. Creo que Barba Negra se la pasa bien. Hace un show hasta de un niño que camina por la plancha. No suena muy divertido, pero él quiere que sea divertido. Todo se trata de hacer un show, de que todos lo adoren. ¿Sabes? También tiene su lado triste y sensible, pero debo decir, estar en esta película al lado de Levi, era un gran recordatorio de lo afortunados que somos de poder hacer este trabajo cada día.


Antes de ser un libro, "Peter Pan" fue una obra, y esta película es muy teatral. Y tú, Hugh, evidentemente eres muy teatral. ¿Qué tanto influyó esa parte de ti para hacer a este personaje?

HJ- Joe (Wright) la primera vez que me vio dijo: “Me gustaría sacar ese lado teatral”,  y fue perfecto. Porque creo que ese personaje, cuando lo tienes frente a ti nadie va a decirle que está sobreactuando o siendo más grande que en la vida misma. No le van a decir ‘¿de verdad quieres usar los ruffles; además de la corbata con esas botas y peluca?’ Nadie le está diciendo eso así que se pone todo encima. En algún momento pensamos que Barba Negra en lugar de tener dos zapatos iguales debería tener dos zapatos distintos, porque en su mente cualquier otra cosa sería un desperdicio de día.