Cate Blanchett: Cenicienta, los niños y la complejidad de la vida

Lady Tremayne, la madrastra del clásico cuento infantil, es interpretada con maestría por la actriz en esta nueva versión fílmica, donde retrata a una mujer cruel.

Ciudad de México

Desde sus primeras apariciones en cine, Catherine Elise Blanchett (Sydney, Australia, 1969), dio muestras de ser un auténtico fenómeno en las artes interpretativas. Su capacidad camaleónica para transformarse en los personajes que interpretaba la colocó como una revelación y ha cimentado en firme su carrera.

Entre sus papeles más destacados se incluye el de la reina Isabel en dos cintas: Elizabeth y Elizabeth: la edad de oro; además de Daisy en El curioso caso de Benjamin Button, de David Fincher; su oscarizada interpretación de Katharine Hepburn en El aviador, de Martin Scorsese, y Lady Galadriel en las cintas dirigidas por Peter Jackson basadas en las obras de JRR Tolkien.

Tras obtener su segundo Oscar por su trabajo en la cinta Blue Jasmine, dirigida por Woody Allen, ahora Cate Blanchett regresa a la pantalla como Lady Tremayne, la madrastra perversa y de mal corazón en Cenicienta, la nueva versión de la casa Disney del cuento clásico, dirigida por el aclamado cineasta Kenneth Branagh.

 

Cenicienta es un filme que sorprende en su cinematografía. ¿Qué la atrajo del proyecto?

De niña me gustaban mucho los cuentos de hadas, y “La Cenicienta” en particular, porque trata de un modo muy sutil la complejidad de la vida que deben enfrentar los niños: aprender a combatir la adversidad, mejorar la autoestima… Tantas de las historias que se les cuentan a los niños hoy en día los hacen sentir como si fueran invulnerables, que pueden superar cualquier cosa y que el mundo es un lugar perfecto. Los clásicos cuentos de hadas, como “La Cenicienta”, nos dicen que el mundo puede ser un lugar francamente desagradable y que requiere de una buena dosis de valor y resistencia para sobrevivir. Esta es una historia donde la bondad es básicamente un superpoder. En este despiadado mundo, donde la economía lo es todo, si te detienes y haces una pausa, tienes empatía con alguien y eres amable hacia cualquier persona, entonces la gente puede acercarse a ti. El hecho de que la bondad y amabilidad de Cenicienta triunfen por encima del materialismo y la envidia, es lo que realmente me parece que puede funcionar como un mensaje maravilloso en el mundo contemporáneo.

 

¿Cómo fue interpretar un personaje como la madrastra?

Me encantó. Fue algo divertidísimo. No suelo interpretar personajes como éste, así que para mí fue entretenido encarnar un papel tan pintoresco. Era algo completamente ajeno a lo que había hecho hasta ahora. Tampoco creas que es algo muy simple, se puede caer en la parodia muy fácilmente al encarnar a alguien que simplemente es malo, malo, pero aquí entendemos qué factores hacen que alguien tenga ese carácter. Ken Branagh es un amante del teatro y tuvo brillantes ideas. Desde el primer momento decidió que no fuera una interpretación muy afectada, lo cual es fácil por tratarse de un cuento de hadas, pero en cambio buscamos hallar la verdadera esencia del personaje, por lo que encarnarla fue más bien un acto de equilibrio. Nadie es puramente malvado ni totalmente bueno, así que lo que decidimos fue tratar de entender qué la motiva o qué la llevó a decir y hacer cosas tan crueles con su hijastra.

 

 

Entonces, ¿qué es lo que hace malvada a Lady Tremayne?

Creo que es una mujer que al principio de su vida no era realmente mala, solo que aprendió duramente a ser calculadora y desconfiada. Es alguien que fue decepcionada y engañada por sus maridos, siente que ha sido condenada a llevar una sola clase de vida, estar sometida a un hombre. La mujer tiene además dos hijas problemáticas por las que tiene que ver, y heredó de una serie de matrimonios su estatus, se ha aferrado a varios hombres con el fin de salir adelante, aunque no fueran uniones por amor. Esto de por sí es sumamente triste, y supongo que está relacionado con una falta de respeto hacia ella misma, y probablemente odio hacia ella misma también. Creo que esto ha estimulado su envidia, y encontrarse de pronto con una hijastra que ostenta toda la virtud que ella no encuentra en sí misma es el detonador para que sus frustraciones y crueldad emerjan y las proyecte en aquella.

 

Además, el personaje tiene un look muy específico, ¿Cómo crearon esa imagen?

Fue una colaboración muy cercana con Sandy Powell, la diseñadora de vestuario, y Ken. Buscamos inspiración en divas de carácter fuerte, como las hubo de la década de los cuarenta, leyendas del cine como Bette Davis, Marlene Dietrich o Joan Crawford, mujeres que seguimos admirando hoy en día y tienen un estilo perdurable, con una personalidad impactante y un tremendo allure, en especial en la forma dramática en que se las iluminaba y se les vestía. Sandy estudió el trabajo de diseñadores de vestuario de la época, como Travilla y Adrian, que fueron notables en su tiempo y así se creó una imagen para Lady Tremayne: los sombreros, los velos, las joyas, los peinados rococó, el maquillaje, los colores vivos, y la pose, los movimientos… fue algo casi teatral en su construcción. Es un personaje fantástico.

 

¿Qué puedes decir de las interpretaciones de de Lily James como Cenicienta, y Holliday Grainger y Sophie McShera como Anastasia Drizella?

Lily es una chica muy alegre... Resplandece y creo que es perfecta para el papel. Es fresca y sumamente espontánea. Posee una generosidad de espíritu como actriz, lo cual es algo verdaderamente excepcional y que requiere de una increíble disciplina, atención y profundidad. En cuanto a “mis hijas” en la película, Sophie posee un ritmo cómico natural exquisito y tanto ella como Holliday son sumamente espontáneas, así que hallaron una forma absolutamente creíble de interpretar a las hermanastras. Uno genuinamente cree que ellas se sienten las reinas del salón. Pero no lo sobreactuaron, a pesar de cómo estaban vestidas, porque podrían fácilmente haber exagerado. Fueron increíbles. De inmediato hallaron el equilibrio y fueron muy dulces y graciosas. Fue una compañía deliciosa.

 

¿Qué espera que los espectadores se lleven consigo de Cenicienta?

Creo que en cierta forma nos acostumbramos a ver las versiones fílmicas de los cuentos de hadas en forma animada, lo que nos permite reírnos de estos personajes a la distancia. Pero al hacer una versión con personajes de carne y hueso, las cosas cambian, el tono, la intención, todo: cuando ves a Cenicienta, te vuelve a recordar el verdadero costo humano... Los espectadores sentirán como si les estuvieran contando la historia por primera vez, y espero que la disfruten tanto como nosotros lo hicimos al filmarla.