¿Dónde guardan sus estatuillas los ganadores del Oscar?

No todos los actores exponen sus premios en estudios, vitrinas o repisas: Emma Thompson tiene los suyos en el baño mientras Russell Crowe dejó su estatuilla en un gallinero. Sorprende saber en qué ...
Estatuilla del Oscar
Estatuilla del Oscar (Reuters)

Ciudad de México

Si el comentarista de televisión Loyd Grossman espiara por las cerraduras de los ganadores del Oscar, encontraría sus estatuillas doradas en varios lugares: desde sitios de honor como la repisa de la chimenea, hasta las profundidades de una alacena polvosa.

Emma Thompson, ganadora de la estatuilla dos veces, por Regreso a Howards End y Sensatez y sentimientos, guarda las suyas en el cuarto de baño: “Se ven demasiado extravagantes en cualquier otro lugar. Son cosas grandes, doradas y brillantes”. Y no es la única, Susan Sarandon, Lionel Richie y Sean Connery afirman que guardan a sus dorados amigos al lado del bidet o de la tina.

Kate Winslet es otra británica que ha optado por conservar en el cuarto de baño su Premio de la Academia a la mejor actriz, que recibió por su compleja actuación como guardia de un campo de concentración en El Lector, la adaptación de 2008 de la novela de Bernhard Schlink.

Mientras que Jodie Foster en un principio también optó por el cuarto de baño —“Se veían bien con las llaves de agua del baño”—, luego acomodó las estatuillas que ganó por Acusados y El silencio de los inocentes en un sitio más ortodoxo: una vitrina de trofeos.

Los tradicionalistas incluyen a George Clooney, cuyos trofeos —a la mejor película, por Argo y por mejor actor de reparto en Syriana— están en su librero, en casa; y a Dustin Hoffman, cuyos dos premios al mejor actor —el primero por Kramer contra Kramer, en 1980, y el segundo por Rain Man, nueve años después, están en su estudio.

Witherspoon soñaba con no ser tradicionalista, supuestamente quiso transformar la estatuilla que recibió como premio a la mejor actriz por su papel en Johnny y June en una aldaba (como joya no hubiese servido). Sin embargo, como ninguna opción era práctica, el Oscar permanece ahora en su sala.

Después de todo el escándalo del discurso de aceptación cuando Gwyneth Paltrow ganó el Oscar a la mejor actriz por su papel como Viola de Lesseps en Shakespeare enamorado (1998), el filme de John Madden, la estrella de Hollywood dijo que su estatuilla está guardada: “Me pone los pelos de punta”.

Tom Hanks tiene un enfoque un poco más equilibrado. Aparentemente guarda sus premios al mejor actor, uno por Filadelfia y otro por Forrest Gump, en la vitrina de los trofeos familiares, junto a los trofeos de futbol soccer y a un trofeo a la Mejor Mamá del Mundo, que guardaron allí un día de la madre.

La estatuilla que ganó Goldie Hawn a la mejor actriz de reparto en Flor de cactus, el filme de 1970, está en un sitio más zen, en el salón India en el que le gusta meditar. La suya no es la única estatuilla que, aparentemente, emite buenas vibras. La de Russell Crowe al mejor actor, ganada por su papel protagónico como Maximus Decimus Meridius, en Gladiador (2000), de Ridley Scott, permanece en un gallinero en el rancho australiano del actor. Aparentemente, Crowe piensa que ayuda a las gallinas a poner huevos más grandes.

Los padres de varias estrellas han terminado con las estatuillas ganadas por sus hijos. La ya fallecida madre de Angelina Jolie tuvo, por muchos años, el Oscar a la mejor actriz de reparto que ganó su hija por su interpretación de Lisa Rowe en Inocencia interrumpida. El Oscar a la mejor actriz de Nicole Kidman, por Las horas, permanece ahora en la repisa de la chimenea de sus padres, en Sydney, donde aparentemente los vecinos pasan a verlo. Jennifer Lawrence, la querida de Hollywood, guarda la estatuilla que ganó el año pasado por su protagónico en Los juegos del destino, sobre el piano de sus padres en su casa en Kentucky.

Se presume que Holly Hunter conserva su premio a la mejor actriz, que ganó por su interpretación de Ada McGrath en el filme neozelandés de 1994, El Piano, en las oficinas de Nueva York de Joel y Ethan Coen. Está junto a la estatuilla que ganó Frances McDormand por su papel como Marge Gunderson, la jefa de policía embarazada con un apetito insaciable en el filme de los Coen Fargo (1996). En contraste con el de Hunter, el de su coestrella Anna Paquin parece no tener un lugar dijo, y va de su cajón de calcetines al suelo, cerca de sus botas.

Nicolas Cage inicia muchas tendencias. Una vez le dijo a los medios que, por motivos de residencia, el premio que ganó por Adiós a Las Vegas (1996), estaba “En una furgoneta viajando por alguna parte de Louisiana”. Aparentemente, una de las maneras en las que las autoridades determinan si se es residente o no de un estado es preguntarte dónde está su Premio de la Academia.

Pero la mejor respuesta al lugar de la estatuilla es la de Timothy Hutton, la persona más joven en ganar un Premio de la Academia por mejor actor de reparto. Hace unos años Hutton, quien ganó la estatuilla por su papel en Gente como uno, aparentemente tenía una fiesta. Su hermana puso el Oscar en el refrigerador, junto a las cervezas para que lo vieran los invitados que lo abrieran para sacar bebidas. Todo indica que la estatuilla sigue allí.

 

Traducción: Franco Cubelo

(c) The Guardian