“Todos podemos ser superhéroes”: Gal Gadot

Esta alta y espigada actriz, quien fuera Miss Israel, fue la elegida para encarnar a la Mujer Maravilla en la esperada y polémica cinta Batman vs. Superman, donde comparte créditos con Ben ...

Ganadora del título Miss Israel en 2004, la modelo y actriz Gal Gadot (Tel Aviv, 1985), tuvo una crianza bastante normal en una familia judía de clase media. A los 18 años hizo su servicio militar como entrenadora de combate en las fuerzas armadas, y su salto a la farándula vino después de ser coronada reina de belleza. Ha sido imagen de numerosas casas de moda y de fragancias —la más reciente es Bamboo, de Gucci, misma que ha promovido por todo el mundo desde su lanzamiento—; su debut como actriz fue en la cinta israelí Bubot, cuando tenía 21 años.

Posteriormente hizo audición para ser una chica Bond en Quantum of Solace (aunque perdió el rol ante la hermosa Olga Kurylenko); no obstante, esto la llevó a participar en el rol de Gisele en tres cintas de la franquicia Rápido y furioso. Ahora, la muy alta (1.82) y guapa mujer, que desde 2008 está casada y es madre de una hija de cinco años, se encuentra ante la fama mundial al encarnar a la Princesa Diana de las Amazonas, más conocida como La Mujer Maravilla, en Batman vs. Superman, la controversial cinta de superhéroes que se estrena mundialmente esta semana, después de dos años de espera, y en la que comparte créditos con Henry Cavill como El hombre de acero y Ben Affleck, que encarna al Caballero de la noche.

¿Cómo llegaste al rol de la Mujer Maravilla?

Cuando preparábamos Rápidos y furiosos 6, mi agente me dijo que había una invitación por parte del estudio —Warner Brothers, también propietaria de DC Comics— para que leyera para un papel. Fui a Los Ángeles cuando se anunció a Ben Affleck como Batman y pensé, bueno, quizá me están invitando para leer el rol de Selina Kyle (Catwoman). Me hizo gracia, y era una oportunidad de las que no rechazas. Así que fui, pero no tenía idea que se trataba de este personaje hasta que hice la lectura con Ben.

¿Cómo te sentiste al descubrir que se trataba de ella?

Muy sorprendida, muy halagada. ¿A quién no le va a gustar que la consideren para un personaje tan importante en la cultura pop como este? Es probablemente una de las figuras más célebres del mundo. Que te consideren para el personaje me pareció ya todo un honor.

¿Te sentiste nerviosa?

Mentiría si dijera que no. Es un paso importante en cualquier carrera. Ben, que leyó conmigo, fue muy jovial y generoso; Zack Snyder fue encantador y me hicieron sentir cómoda. Fue una audición muy buena para mí. Incluso, llegué a pensar, bueno, si no me quedo con esto, es una experiencia. Como cuando concursé para Miss Israel, el objetivo es aprender de la experiencia y si puedes, además, divertirte con ella. Yo sabía que había muchas otras actrices detrás del personaje, y cómo no, si es tan interesante, así que no esperaba quedarme, pero igual mantuve la esperanza.

¿Tuviste que esperar mucho hasta saber si el papel era tuyo?

Nunca antes tuve que esperar tanto para recibir una respuesta. Fue un mes y medio de tortura. Fue como estar en una loca montaña rusa. No podía hablar de ello con nadie, ¿sabes? Era todo confidencial y súper secreto. El día en el que llamaron con la respuesta, yo iba volando a Nueva York. Cuando aterrizamos llamé a mi agente y me dijo: “¡Felicidades! ¡Eres la Mujer Maravilla!”. Casi me desmayo, puse mi cabeza entre las piernas mientras repetía: “Oh Dios, Oh Dios”, porque no lo podía creer. Fue uno de los momentos más felices de mi vida después de tener a mi hija.

¿Dirías que implica una responsabilidad?

Interpretar a un personaje que es tan querido por el público siempre va a ser una responsabilidad; ya sea un superhéroe, un personaje de un libro famoso o alguien importante de la vida real… porque todo el mundo tiene una idea muy personal de lo que debe ser este personaje. Es un compromiso muy grande el que emprendes al aceptar interpretarlo.

Cuando te anunciaron como la Mujer Maravilla hubo polémica…

Lo sé, lo sé (sonríe). Decían que era muy flaca y que casi no tenía pecho (risas). También dijeron que no tengo ojos azules, o que no me parezco a la Diana del cómic, dijeron muchas cosas. Todo mundo tiene una idea muy particular de cómo debe ser el personaje y tiene una opinión. No era posible dar gusto a todo el mundo, así que optamos por crear una Mujer Maravilla específicamente para este universo, con elementos de los cómics, sí, a los que tratamos de mantenernos fieles, pero también con su propia historia, su propia anécdota, que se plantea aquí y se explorará en otras películas.

¿Para ti, cómo fue meterte en el personaje de Diana?

Interpretarla es una oportunidad única en la vida. No puedo describirte lo mucho que deseaba meterme en la piel de este personaje. Lo que yo quería, y lo hablé con Zack, era hacerla una mujer fuerte, independiente, que no necesitara de un hombre para defenderla.

Es importante en un personaje que fue la primera mujer independiente en su medio…

¡Exacto! Hay una gran tradición y significado en ella. En los personal no me interesa para nada interpretar a una chica en problemas que espera ser salvada por un hombre. No me gusta cuando las mujeres en las películas se muestran como víctimas. Quise mostrar el lado fuerte de una mujer y cómo se puede manejar bien en situaciones complicadas.

La Mujer Maravilla, como tú la representas, es una guerrera, una mujer segura y con sentido del humor.

Absolutamente. Aunque ella no es humana porque tiene origen divino y mitológico, pero es la más compasiva de todos los superhéroes. Es puro corazón y esa es la parte vital de su fuerza. Creo que las mujeres son increíbles al ser capaces de mostrar lo que sienten, y ella es así. Admiro a las mujeres que lo hacen. Creo que es un error cuando las mujeres cubren sus emociones para dar la impresión de ser más duras. Diana es una guerrera cuando tiene que serlo, pero también es una amiga leal y tiene sentido del humor acerca de ella, un toque más ligero y femenino.

¿Crees que es importante que haya personajes femeninos en estas cintas que son tan populares?

¡Desde luego! ¡Es muy importante! Ya lo has visto, han ido tomando importancia los personajes femeninos; ve Mad Max, por ejemplo, o Star Wars. Alma, mi hija, aún es muy pequeña y le gustan los cuentos de princesas, pero los cuestiona. ¿Por qué la princesa no puede hacer esto o aquello? Le gusta más Brave que Cenicienta (risas). Y ahora que mami hizo de una princesa, porque Diana es una princesa después de todo, estaba muy intrigada. Creo que es bueno para las niñas tener ejemplos con los cuáles identificarse, y creo que también es importante para los niños, para que vean que no tiene nada de malo que haya una mujer en sus juegos o entre sus superhéroes; que vean que hay una inclusión, una igualdad entre los géneros. Que todos, no importa cómo seamos o a qué genero pertenezcamos, podemos ser superhéroes.