Aarón Balderi: “La teleserie, nueva reina de la tv”

Este actor veracruzano destaca en el papel de un periodista de espectáculos en Hasta que te conocí, la biopic de Juan Gabriel producida por el propio Divo de Juárez  que se estrenan este 18 de abril

A lo largo de 10 años, este versátil actor mexicano ha ido haciéndose un nicho en el medio mexicano, con destacadas participaciones en cine teatro y televisión (Paramédicos, Eltorito); sin embargo, Aarón Balderi (Cozamaloapan, Veracruz, 1983) se distingue por su tenacidad para seguir obteniendo roles que le ayuden a ampliar sus horizontes como intérprete.

Ahora se incorpora al enorme elenco de la serie de televisión Hasta que te conocí, basada en la vida del cantautor michoacano Alberto Aguilera Valadés, más conocido como Juan Gabriel, que comienza a transmitir la cadena TNT este lunes 18 de abril. En la historia, Balderi encarna al periodista de espectáculos Mauricio Galván, uno de los principales roles antagónicos de la serie, que constituye solo uno de los variados proyectos que el también productor estrena este año.

Hay un auge en el formato de la teleserie, ¿crees que seguirá en todas las plataformas que se abren para ello?

Sin duda, creo que estamos ante la nueva reina de la televisión en México. Ya se había dado este cambio en Estados Unidos y la tendencia ahora llega aquí. Creo que el público también esta pidiendo a gritos nuevos formatos y el resultado está en varios ejemplos de series populares como Club de Cuervos, El Torito o Paramédicos, en las dos últimas también participé en 2015. Además que está cambiando la manera en la que disfrutamos de este contenido. Se presentan historias compactas, bien contadas, con personajes muy sólidos; las series son casi una ciencia, nacen de ideas muy estudiadas y no dejan lugar para cabos sueltos, lo que agradece el espectador.

¿En qué se distingue Hasta que te conocí de otras series de este tipo —biopics de ídolos populares realizadas como ficción dramática, pero apegadas a los hechos?

Considero que sí hay algo que distingue a este proyecto en particular: en primer lugar, es una serie que retrata la vida de un personaje sumamente popular y querido en toda América Latina. Esto, sumado a que el narrador es prácticamente el propio Divo de Juárez

“Ya no son los años en que, como actor, te sentabas a esperar una llamada”

, logrará que sea una serie muy atractiva para la audiencia por lo polémico que es el personaje principal, su historia de vida y la gran cantidad de gente conocida que lo ha rodeado a través de su carrera artística. Si a todo lo anterior sumamos un equipo de producción, técnico y actoral de primera calidad, definitivamente obtenemos un producto de excelente manufactura y con calidad de exportación a los países donde el personaje de Juan Gabriel es conocido y admirado.

¿Cómo podrías describir tu participación como antagónico en esta serie?

Es interesante, pues sin ser propiamente un villano, el personaje de Mauricio Galván es crucial durante las primeras décadas de la carrera del artista, en los setenta y ochenta, cuando alcanzó su máximo apogeo. Galván es un personaje ficticio compuesto con características de varios personajes reales de la época, es importante en el desarrollo de la trama, puesto que es el primero que se ensaña y cuestiona aspectos personales de Juan Gabriel. Aspectos que si bien hoy son del dominio público, en su momento eran un secreto íntimo que de salir a la luz podrían haber acabado con su prominente carrera. Galván lo hace no con un afán de morbo, sino para exponer lo que él considera la verdad que el público debe saber, sin que le importe el celo personal con que el artista lo guarda, algo que sucede con más frecuencia hoy en día en algunos medios, pero que entonces —estamos hablando de 1974, por ejemplo— era algo inaudito.

¿Es complejo interpretar a este tipo de personajes parcialmente inspirados en personas que realmente existieron?

En el caso de Mauricio Galván, el reto fue aún mayor, puesto que al no existir mucha información del mismo, el personaje se nutrió con aspectos de periodistas de la época, aunque el modelo para crearlo sí es real. Fue más bien un personaje importante de los inicios de Juan Gabriel y que, de alguna manera, mediante sus acciones controversiales marcó al artista. El hecho de que no hubiera un solo personaje que le diera origen, me obligó a hacer investigación de cómo se manejaban los reporteros de espectáculos de aquella época, su manera de pensar, de actuar y lo que en su momento buscaban como fin periodístico. Es algo muy complejo pero también muy satisfactorio.

Has incursionado en cine, televisión, teatro y también como productor. ¿Cuál de estas facetas te da más satisfacción?

Pienso que cada una de las actividades en las que me he podido desarrollar llena diferentes áreas de mi interés, aunque de manera distinta. En la parte actoral me ha gustado el poder ir a paso firme desarrollando personajes completamente distintos y que me generen un reto. Como productor, he podido conjuntar, gracias a la experiencia laboral que he tenido, a elencos, productores y directores que difícilmente alguien, en sus primeros trabajos, pudiera reunir; tal fue el caso de Miseria Esmeralda, por ejemplo, un espectáculo de teatro de inducción que vino a sentar un precedente en su estreno la temporada pasada. Esto me llena de satisfacción porque me demuestra que la gente tiene confianza en mí.

¿Es complicado compaginar ambos aspectos de tu carrera?

Cuando he producido, normalmente no suelo formar parte del cuadro de actores. No digo que no lo pueda hacer, pero por ahora me gusta dedicarle todo a cada una de las actividades por separado.

¿Es crucial para un intérprete crear y poner en marcha sus propios proyectos?

Definitivamente. Creo que estamos en un momento en el que uno tiene que generar su propia red de trabajo. Ya no son los años en que, como actor, te sentabas a esperar una llamada. La gran cantidad de plataformas y de espacios permiten, hoy en día, que uno no solamente sea actor, sino que también tenga una visión más empresarial de todo lo que envuelve a esta industria. Supongo que hay personas que están a gusto o conformes con dedicarse únicamente a la parte histriónica. A mí me gusta explorar otros talentos que me demuestran que puedo diversificarme. Eso me apasiona.

¿Qué otros proyectos tienes en puerta?

Estreno en junio la serie La Hermandad, una producción dirigida por Carlos Bolado, junto a Paz Vega y Manolo Cardona. Y a fines de este mes estreno en teatro la obra El Guan está en la cárcel, con un personaje totalmente distinto a todo lo que he hecho.

¿El Guan está en la cárcel es teatro tradicional o puede ser visto como espectáculo de cabaret?

Aunque se trata de una comedia con toques de vodevil, dirigida por Valeria Vera, no podríamos llamarlo propiamente cabaret ya que la puesta en sí es una obra teatral. Lo peculiar es que se presenta en un venue que tiene el formato de mesas en donde se puede cenar y beber, así que ambos formatos se fusionan en cierta forma.

¿Dirías que un actor debe establecer sus propios proyectos sin depender de nadie?

No podría generalizar, pero hay quienes lo hacen por múltiples razones. Hay compañeros que se realizan muy bien cubriendo la parte actoral, pero habemos otros más inquietos que buscamos desarrollarnos en otras áreas y todo sirve porque genera trabajo para todos.