Sonríe Schwarzenegger

[FUNCIÓN DOMINICAL]
Terminator Génesis
Terminator Génesis (Paramount Pictures)

Ciudad de México

Comencemos con un recuento. Tengo la impresión de que la quinta película Terminator será difícil de entender si no se tiene fresca "la saga" completa. En la primera te llamas Sarah. Eres una chica que vende hamburguesas en un restaurancito en que aparece un tipo de aspecto patibulario que viene del futuro. Quiere matarte. Lo bueno es que aparece otro que te salva y te enamoras. Tienes un hijo. Nos enteramos que Connor, tu hijo, planeó su nacimiento desde el futuro. La historia no está mal.

Terminator II gira en torno tuyo Connor. Tienes 13 años y para interpretar al dios que envía a su padre desde el futuro para embarazar a su madre, el director y guionista pidió a su ejército de casting que buscara "a Julio César a los 13 años". Encontraron a Edward Furlong. Parece que supieron que César era afeminado. Furlong fue un éxito. No solo entre las niñas, también entre los niños que gustan de los chicos de labios rojos y pelo bien cortado, lo acepten o no.

En la tercera parte vuelves a ser el héroe, Connor, pero el director ha dejado de ser Cameron. Jonathan Mostow busca que el salvador del mundo tenga un aspecto más viril, lo cual incluye (craso error) volverte un drogadicto que se enamora de la veterinaria del pueblo. Lo de siempre: del futuro viajan para matarte. Las razones son lo de menos. Lo de más son las persecuciones que llenan 90 por ciento del tiempo en pantalla.

De la cuarta ¿qué decir? El héroe eres tú, Sam Worthington, un Frankenstein salido de la imaginación extravagante del director que se hace llamar McG. Debo confesar que ésta es la versión que más me gusta. Deja tú lo de Frankenstein. ¿Acaso es posible que la creatura que nació de la soberbia humana pueda hacer latir un corazón humano? Hay que ver ésta que es la más infravalorada de todas las versiones de Terminator.

Hemos llegado a la quinta parte de tu saga querido, Terminator Génesis. Ya era hora de que el héroe fueras tú, Schwarzenegger. ¿Debo llamarte "querido"? La verdad es que te desprecio como actor y como político. Aquí, sin embargo, haces un esfuerzo interesante por burlarte de ti mismo. Me has hecho pensar esto: Tú, Schwarzenegger, naciste para dos cosas, para que te retratara Mapplethorpe y para ser Terminator. Para escribir este texto, confieso, vi las cinco películas en un maratón que casi dura un fin de semana. Y he conseguido descubrir que toda la historia goza de homoerotismo. Vamos, es que no cesa ni siquiera cuando en la tercera parte aparece la Terminatrix de senos voluminosos y tacón de punta.

La mejor, ya lo decía yo, es la cuarta, la de McG, y sin embargo prácticamente nadie habla de ella. Todas las otras cuatro películas del Terminator creo que deben más a Mad Max que a la imaginación de James Cameron. La quinta podría ser interesante si pensara uno que más que al Génesis está refiriéndose al Apocalipsis de san Juan. En efecto, Connor se revela como lo que es y tú, querido Terminator, resultas un Mesías. Un Mesías desangelado que no merece una recomendación para esta función dominical.

Terminator Génesis (Terminator Genisys) Dirección: Alan Taylor. Guión: Laeta Kalogridis y Patrick Lussier basados en personajes de James Cameron y Gale Anne Hurd. Fotografía: Kramer Morgenthau. Estados Unidos, 2015.

@fernandovzamora