[Función Dominical] Cine universitario

"Yo, él y Raquel" tiene una banda sonora pegajosa y aventurera que seguramente hará las delicias de niñas y mamás.
"Yo, él y Raquel" es una opción recomendable para los cursis de corazón.
"Yo, él y Raquel" es una opción recomendable para los cursis de corazón. (Especial)

México

Cuando la carrera de cine llegó a las universidades se abrió la posibilidad de que se hicieran películas como Yo, él y Raquel, esto es, filmes llenos de referencias al cine del mundo por más que en el fondo cuenten un chick-flick (churro-para-niñas); un cine hecho de lugares comunes y amor adolescente. Aún así la película termina siendo encantadora.

Yo, él y Raquel inicia con un escritor que no sabe cómo comenzar. La referencia aquí es Manhattan de Woody Allen, un clásico que así inicia. Además la imagen se mantiene en el estilo de Wes Anderson, quien también filmó la historia de un atribulado amor adolescente en Un reino bajo la Luna, aunque éste sí que es un peliculón. Todo aquí son referencias: Muerte en Venecia, Sin aliento, Fitzcarraldo. En el clímax se pone docta: el protagonista entrega a la chica amada una película que refiere directamente a los experimentos visuales del cine-ojo, a Maya Deren y a Jan Švankmajer. Pero lo más interesante es esto, que un cine que tan a menudo se identifica con los cinéfilos más insoportables ha sido puesto al servicio de una obra típicamente comercial que en el fondo refiere más bien a Bajo la misma estrella o Ciudades de papel; es cine tipo "chico encuentra chica y ambos se vuelven adultos", envuelto, eso sí, en un tono "posmoderno". Posmoderno: así llaman los cínicos al cine que no tiene empacho en mostrar sus "fuentes de inspiración" e incluso las obras que se ha fusilado.

En fin, no resulta extraño que el director, Alfonso Gómez Rejón, haya trabajado antes en la serie televisiva American Horror Story, la cual, sospecho, es su verdadera escuela. Y es que claro, resulta evidente que cualquier tema, desde el cine de horror hasta el romance, pueden envolverse en un celofán de referencias lanzadas aquí y allá a los cinéfilos que encuentran placer en los chistes intelectuales. Con todo lo anterior no me desdigo, la película termina por ser encantadora de modo que aplaudo el hecho de que Gómez Rejón haya ganado el premio de la audiencia y el premio a mejor director en el Festival Sundance, verdadera Meca del cine universitario, ese cine de jóvenes que en las aulas de un college de Estados Unidos han aprendido estrategias del cine soviético y nombres de vanguardias fílmicas para utilizarlas después en comerciales televisivos y videoclips. Por cierto, aquí también está presente el videoclip. La película tiene una banda sonora pegajosa y aventurera que seguramente hará las delicias de niñas y mamás.

Con todo, la referencia más importante no ha sido dicha. Y creo que ningún crítico la ha notado: Tom Sawyer. Woody Allen escribió alguna vez que Tom Sawyer era el fundamento de todo el cine y la literatura de Estados Unidos. Y aquí está. Allen tiene razón porque Yo, él y Raquel es sobre todo la historia de amistad entre personajes que solo en apariencia son muy distintos. La delicia del filme estriba en el hecho de que el director ha sabido ser emotivo sin dejar de ser profundo. Total que Yo, él y Raquel es una opción recomendable para los cursis de corazón en esta función dominical.

Yo, él y Raquel (Me, Earl and the Dying Girl) Dirección: Alfonso Gómez Rejón. Guión: Jesse Andrews basado en su propia novela. Fotografía: Chung-hoon Chung, 2013.