El cine étnico cobra presencia

Las cintas sobre las culturas indígenas comienzan a ser tomadas en cuenta, prueba de ello es la realización del Festival de Cine de San Cristóbal de las Casas.
"Huicholes, los últimos guardianes del peyote", otra propuesta.
"Huicholes, los últimos guardianes del peyote", otra propuesta. (Especial)

México

En una nación multicultural como la mexicana, el cine étnico resulta de interés para decenas de realizadores, quienes buscan proyectar, a través de la pantalla, la diversidad cultural y estilo de vida que se arraiga en distintos puntos del país.

Recientemente se anunció la creación del Festival Internacional de Cine de San Cristóbal de las Casas, cuyo objetivo radica en generar reflexión respecto a temas como la diversidad cultural y étnica, la inclusión social, los derechos humanos y el medio ambiente.

Uno de los filmes que tendrá proyección en este encuentro será Eco de la montaña, de Nicolás Echeverría, quien compartió con esta sección su interés por llevar al público una historia sobre Santos de la Torre, artista huichol que contó parte de su vida al cineasta.

“El documental es un esfuerzo de más de tres años, que le agradezco a mi amigo Santos de la Torre por aceptar la filmación. Es una forma de honrar su cultura, porque en la sierra los indígenas están aislados”, comentó Echeverría.

“Con todos los problemas y carencias, no pierden el amor por lo que son, defienden su cultura; por eso hice el documental, para mostrar al mundo los secretos sobre su religión, estas historias sobreviven, porque ellos las pasan de generación en generación”, agregó el director.

Como parte del festival se anunció que siete filmes serán traducidos al tzotzil, entre ellos, César Chávez, de Diego Luna: “la intención es que la comunidad indígena escuche las películas en su lengua”, comentó recientemente Miguel Camacho, director del encuentro fílmico.

Pero el esfuerzo que hará el festival de San Cristóbal de las Casas —en enero próximo— no es aislado, el interés por grupos étnicos también surge entre otros cineastas, como Hernán Vílchez, quien el año pasado dio forma al documental Huicholes, los últimos guardianes del peyote.

“Por siglos, el conocimiento del pueblo huichol estuvo guardado, pero ahora tiene que salir, ellos desean que así sea, y por eso me propusieron hablar de su historia y abrieron su corazón ante la cámara, para evidenciar el problema con su tierra”, dijo Vílchez, de origen argentino.

A la lista de historias sobre grupos étnicos se suma el documental Celestino So’Xiriqui, el cual toma forma bajo el sello de Ramiro Pedraza y Fran D’Acosta Turrent, quienes desean llevar a la pantalla la historia del equipo de basquetbol de niños triquis.

“Crecí rodeada de historias similares por el trabajo de mis padres en casas de cultura. No busco un informe antropológico sobre los niños, más bien quiero una historia de vida sobre Celestino, con quien todos nos podemos identificar”, dijo Turrent.

Las producciones

Otros filmes que rescatan los valores étnicos de este país son La pasión de María Elena, una historia sobre una mujer rarámuri y Muxes, sobre la comunidad en Juchitán que defiende la diversidad sexual.