Mary Elizabeth Winstead: Roquera, bailarina y estrella de cine

Michelle, el personaje que encarna esta actriz en la cinta de terror Cloverfield 10, una mujer poderosa, autosuficiente y combativa, ha sido comparado con el de Sigourney Weaver en Alien
Avenida Cloverfield 10
Avenida Cloverfield 10

Actriz veterana pese a su juventud, Mary Elizabeth Winstead (Carolina del Norte, 1984) es una figura carismática en el panorama del cine actual, y popular gracias a su memorable rol de Ramona Flowers en la cinta de culto Scott Pilgrim contra el mundo (dirigida por Edgar Wright). Mary lo mismo ha trabajado en cintas independientes que en filmes de estudio y ha colaborado con notables directores (Quentin Tarantino, Tim Burton).

Consentida del género de terror, dentro de él es considera heredera de la célebre Jamie Lee Curtis. Ahora la también cantante y compositora regresa a las pantallas con la inquietante Avenida Cloverfield 10, producción de J.J. Abrams, donde encabeza el reparto al lado de John Goodman y que se plantea como una dispar secuela de la exitosa Cloverfield

Mi primer trabajo profesional fue en Broadway, a los 12 años, en José el soñador

(2008), ya que ocurre en el mismo universo, aunque no tiene mayor relación con ella. El filme, exitosa sorpresa de crítica y taquilla, llega a México el próximo fin de semana.

¿Cómo te sentiste al trabajar prácticamente sola con John Goodman en esta película?

Creo que John es uno de los actores más generosos con los que he trabajado en mi vida. Cuando estábamos rodando, en las tomas que eran de reacción conmigo sola, se colocaba detrás de la cámara y decía sus diálogos con mayor intensidad, era ominoso; y esto lo hacía para sacarme una mejor reacción y así ayudarme en mi interpretación. ¿Quién hace esto? Solo un actor generoso y seguro de sí. Es poco frecuente que algo así se dé, y más aún de parte de un actor tan importante como él. Estaba totalmente agradecida, pero él era igual con todos en el equipo, sencillo y amable.

¿Hay alguna película suya que sea de tus favoritas?

Pues claro. El gran Lebowski, me encanta. Él ha sido parte de mi vida gracias a las películas de los Coen. Es un hombre sensacional y un gran actor.

Tu interpretación ha sido comparada con la de Sigourney Weaver en Alien

¡Pero qué cosas dicen! (risas) Ella es mi ídolo. Oír eso es muy halagador, pero no me creo nada.

¿Cómo percibiste a tu personaje, Michelle, que está en el canon de heroínas clásicas como la Ripley de Alien o Laurie Strode (Jamie Lee Curtis) de Halloween?

Bueno, Sigourney Weaver en Alien siempre ha sido un referente en el género, y me encanta el hecho de que es una mujer fuerte e inteligente, y lo es así desde el principio. Eso me gusta de Michelle. Ella, como esos personajes que mencionas, Ripley o Laurie en Halloween, no es una niñita débil y asustadiza, que luego encuentra su fuerza. Como ellas, desde el principio es proactiva cuando descubre la situación en la que se encuentra; de inmediato busca cómo resolverla. No depende de nadie, se atiene a su fuerza e inteligencia A eso aspiramos las mujeres, o al menos yo, no quiero depender sino de mí misma.

Ya has hecho películas de este género: Death Proof, con Tarantino, y la precuela de La Cosa, por ejemplo. ¿Qué te atrajo de una cinta como ésta?

Me gustó mucho, porque aunque rinde homenaje a muchas cintas clásicas de terror, también tiene una filosofía distinta: es más psicológica y atmosférica que basada en efectos y sustos. De hecho, Dan Thatchenberg, el director, quiso dosificarlo hasta el clímax. No sabemos si lo que el personaje de John Goodman dice es verdad, o si está loco, o ambas cosas y Michelle tiene que aprender a seguir sus reglas mientras encuentra cómo escapar. Eso le da a la película un tono especial, porque aunque hay una amenaza latente, también hay momentos en los que te olvidas de lo que ocurre, y hay incluso chispazos de humor. Muy negro, pero humor (risas). A veces se sentía como ir y hacer una representación teatral con John, algo siniestro como de Harold Pinter, y eso me encantaba porque le daba un sentido muy distinto al rodaje.

Se especula sobre la relación con Cloverfield. El guión original se llamaba El sótano y no se relacionaba con esa otra cinta. ¿Cuando te invitaron al proyecto, esto ya había cambiado?

Cuando yo llegué, Dan me dijo que la idea era que esta trama ocurriría en el mismo universo de Cloverfield, aunque no estaría conectado directamente con ella pues los personajes de esa película morían al final, por lo que no había manera de hacer una secuela lineal sin hacer trampa. Así que tomó la decisión de que si bien ambas historias empiezan la misma noche, la nuestra ocurre en otro punto del país y tiene una divergencia temporal. Eso fue lo que me dijeron, pero tuvo que pasar un tiempo para contarme. En realidad, cuando estábamos rodando nuestro título de trabajo era “Valencia”, y no supe cómo se iba a llamar o qué iba a pasar hasta ya después.

¿Tú buscaste a Dan Thatchenberg y J.J. Abrams, o ellos te buscaron a ti?

Ellos me mandaron el guión. Y fue muy raro, ¿sabes? Fue todo muy en secreto, no podía decir nada y no podía imprimir lo que me mandaron, solo lo podía leerlo en mi iPad. Fue muy emocionante porque nunca me había pasado algo así, pensé “Oh, esto es como de James Bond”. Pero cuando lo leí, pensé: “Tengo que hacerla. Tengo que saber cómo filman todas estas escenas y ese final”.

¿Cuándo decidiste que querías ser actriz?

Oh, Dios. Probablemente cuando tenía unos 10 años. Hice las obras de mi escuela, cada año, y me encantaba. Para entonces ya había hecho varias y estaba obsesionada con actuar. Y luego me di cuenta de que no era un juego sino un trabajo. Mi primer trabajo profesional fue en Broadway, a los 12 años, en José el soñador, con Donny Osmond. Yo era parte del coro. Luego vine a Los Ángeles a los 14 y desde entonces he estado trabajando continuamente.

¿Te gustaría volver al teatro alguna vez?

Sí, mucho. Lo he intentado algunas veces, pero todo se complica cuando estás rodando. Por otro lado, me siento intimidada a veces, pero luego pienso, “qué demonios, soy actriz y puedo hacerlo, o al menos, intentarlo”.

¿Hay algún tipo de proyecto teatral que te atraiga particularmente?

Oh, sí, me encantaría volver a un musical. Yo canto y bailo, sabes. Tengo una banda de rock. Pero no sé si tengo el rango vocal para hacer un musical como Hamilton o Cabaret. De niña también tomé clases de ballet, pero me sobraron centímetros (risas). Así que por crecer tanto, cambié de giro y me hice actriz. Pero me gustaría mucho volver y demostrarme que puedo cantar y bailar.

¿Crees que esta película trata más sobre la naturaleza humana que sobre el horror?

Como actriz, te diré que eso es algo que siempre me ha interesado mucho. Cómo se manifiestan situaciones extraordinarias, en circunstancias muy comunes. Me encanta que en esta película se exploren estas posibilidades, en muchos niveles y matices; que sea una mezcla entre una pieza pequeña para dos personajes y también lidiar con un horror de escala épica. Aquí se abordan las dos facetas muy bien. Para mí es una gran oportunidad de tener lo mejor de ambos mundos.