¿Qué superamos y qué no tenemos de 'Volver al futuro'?

A 30 años de que viviéramos por primera vez el 2015 gracias al viaje del Doctor Brown y Marty McFly en 'Volver al futuro', ¿qué de lo presentado en la película realmente se cumplió?

México

Estamos a un par de días del 21 de octubre en el que el Doctor Brown y Marty McFly 'volvieron al futuro'.

Este clásico del cine puso en nuestra mente muchas expectativas sobre cómo sería la vida en la que parecía una fecha lejana y que hoy está a sólo 48 horas de distancia.

Aquí hacemos un recuento de lo que realmente sucedió y lo que se quedó lejos de la imaginación de los guionistas de 'Volver al futuro'.

LO QUE SUPERAMOS

El 3D
En la cinta de Robert Zemekis la tercera dimensión demuestra que la realidad se encontraba en "pañales". En la actualidad la escena del tiburón se ve muy superada por la nueva estructura y herramientas cinematográficas que podemos ver en casi todas las producciones actuales de Hollywood.

Bicicletas para hacer ejercicio
Cuando Marty junior es lanzado del otro lado de la barra en el restaurante de los 80, la cámara toma a dos personas haciendo ejercicio, lo curioso es que lo hacen frente a dos pequeñas pantallas, lo que hoy se hace en algunos gimnasios, donde se proyectan imágenes que motivan al ciclista a continuar con el ejercicio.

La telefonía
Algo que quedó muy atrás en el guión de la película fueron los teléfonos celulares. Una innovación, incluso, para la historia futurista.

Los faxes
Otra tecnología que a prácticamente desapareció. No obstante, el despido de Marty fue muy popular en su propia casa debido al gran número de estos productos, desde la sala como en la cocina.

Las pantallas gigantes
Uno de los medios más importantes para la comunicación sigue siéndola televisión, cuando menos eso parece en la película, donde se muestra una enorme pantalla gigante que recibe miles de canales, pero también las videollamadas, cosa que no existía en ese entonces y que hoy ya son una realidad, aunque las llamadas se tomen en pequeñas pantallas portátiles.

Identificación
Actualmente, la identificación por huella digital es cosa de todos los días. En ese entonces, la policía sabe dónde vive Jennifer con un equipo de identificación portátil.

La moda punk
La banda de Griff luce atuendos "modernos", pero característicos del punk ochentero, las botas, playeras y chamarra no forman parte de la moda de las nuevas generaciones, las cuales olvidaron ese tipo de género musical de protesta para ubicarse en otros aspectos como la igualdad de género, el medio ambiente y otros ritmos musicales.

Los hologramas
Casi desaparecidos por la tremenda tecnología que tenemos en estos días. Los hologramas se convirtieron en gráficos que ahora se observan en toda clase de videojuegos y hasta en el propio teléfono celular.



LO QUE AÚN NO TENEMOS

La versión 19 de 'Tiburón'
El éxito de la cinta se mantiene en el recuerdo de quienes la vieron en los cines y que dudaron por muchos años en meterse al mar. La película de Steven Spielberg es un verdadero clásico, que no necesitó de secuelas para lograr su objetivo. Lo más cercano que tenemos podrían ser cosas como 'Sharknado', nada que ver.

Autos voladores
La idea de los años 60 en que los autos ya no necesitarían caminos, sino espacio en el aire, quedó atrás. Cuando menos en la creación de autos en masa, ya que sí existen algunos prototipos que se elevan del suelo, sin que se hayan producido para el consumo general.

Patinetas voladoras
Al igual que los autos, existen prototipos de estas patinetas, pero en la película son usadas por pequeñas niñas, por lo cual se entiende que son uno de los juguetes de moda en ese momento. 

Ropa autosecable
Todavía no se puede encontrar en el mercado una chamarra que se autoseque o se autoajuste luego de estar completamente empapada y además que autopeinara a su poseedor.

Tenis autoajustables
La marca Nike puso en venta una serie especial de tenis, réplica de los que usa Marty Mcfly, pero no hay todavía una marca que presente zapatos con este tipo de atado.

Ir al futuro con comodidad
Aunque anteriormente ya existían películas que tocaban el tema, la cercanía de viajar en una máquina del tiempo dentro de un auto fue, en sí misma, innovador. El llegar a tu propia casa dentro de 30 años conocerte a ti mismo tres décadas después formó parte del éxito de la cinta.