ENTREVISTA | POR MIGUEL CANE

En Alicia a través del espejo, la actriz australiana continúa la saga de las novelas de Lewis Carroll, pero ya no es la niña imaginativa de la primera parte, sino una mujer en lucha por liberarse.


Mia Wasikowska: Vivo de forma sencilla, así me criaron y me gusta

En el marco de las celebraciones por el 150 aniversario de la publicación de Alicia en el país de las maravillas, la novela clásica del británico Lewis Carroll —considerado uno de los libros más fascinantes de la historia—, llega la segunda parte de la adaptación cinematográfica originada por Tim Burton en 2010, misma que fue un éxito internacional de taquilla.

La superproducción se titula Alicia a través del espejo, es dirigida por James Bobbin (Los Muppets) y reúne el mismo reparto de la cinta anterior, encabezado por Johnny Depp y la bella australiana Mia Wasikowska (Canberra, 1989), quien ha cimentado una carrera versátil lo mismo con filmes de éxito como éste de la casa Disney y La cumbre escarlata, de Guillermo del Toro, que en cintas independientes como Solo los amantes sobreviven (Jim Jarmusch), Jane Eyre (Cary Fukunaga), Mapa a las estrellas (David Cronenberg) o Stoker (Park Chan-Wook), que le han dado reconocimiento alrededor del mundo. La cinta se estrena internacionalmente este fin de semana.

¿Cómo describirías a Alicia en esta nueva versión?

Es muy diferente. Partimos del hecho de que en las novelas de Carroll, Alicia es una niña de siete y ocho años, respectivamente, y aquí, obviamente, se trata de una adulta. La película A través del espejo comienza con una Alicia muy segura de sí, que vive siendo capitán de un barco y lleva un par de años recorriendo el mundo. Esto, en la época victoriana era algo inaudito, ya que una mujer independiente iba en contra de la norma…

¿A ti te gusta ir en contra de lo convencional?

A mí sí, siempre he sido muy independiente. Por eso me gustó ver que Alicia había adoptado estas características. Históricamente sería imposible que Alicia fuese capitán de un barco, o de cualquier cosa, porque la sociedad de su época era muy sexista, pero James y Tim Burton (productor de la cinta) quisieron mostrar a Alicia como una mujer fuerte, adelantada a su época. Por eso la reacción de la sociedad es recluirla en un manicomio, y de ahí ella escapa para encontrar su liberación en el País de las Maravillas, donde llega esta vez cruzando un espejo y ayudando a sus amigos a combatir al Tiempo (Sacha Baron Cohen).

 ¿Qué cosas disfrutaste más de este rodaje?

Además de reunirme con el elenco —Johnny Depp, Anne Hathaway, Helena Bonham Carter—, me gustó mucho poder retomar un personaje al que le tengo especial cariño. Alicia fue el primer personaje de importancia que tuve en el cine y me emocionó mucho poder reencontrarme con ella, ahora ya más adulta, más en control. Eso me gustó, y también me gustó otro detalle: el vestuario de estilo oriental que lleva, diseñado por Colleen Atwood, que es una legendaria diseñadora de vestuario. Su inspiración fue darle un toque exótico al personaje, para diferenciarla de la Alicia anterior, que era mucho más ingenua, y que ahora es una mujer completamente distinta.

¿Cómo es la relación entre los personajes en esta cinta?

En esta cinta la relación entre Alicia y el sombrerero, por ejemplo, es más emocional. Como director, James nos invitó a que buscáramos más emotividad entre nosotros y a conectar más. Las escenas que comparto con el sombrerero son algunas de mis favoritas de la película. Es una película familiar, dirigida a todo tipo de público, por lo que era importante mostrar que estos personajes para Alicia, son su familia. 

Otro elemento importante es el tiempo, que es un personaje también.

Claro. Creo que lo mejor que podemos hacer en la vida es apreciar el tiempo en su medida y procurar aprovecharlo todo lo que podamos. Aquí, realmente el Tiempo no es el villano. En realidad en la cinta no hay ningún malo, ni siquiera la Reina de Corazones, aunque ella sigue siendo más bien caprichosa y temperamental. El Tiempo, como la Reina, es igualmente arrogante y funciona más bien como un obstáculo en las aventuras de Alicia, ya que ella es la única que los cuestiona.

 ¿Volverías a este personaje si hicieran una nueva cinta?

Oh, no lo sé. Ya veremos. Depende de muchas cosas… cómo funcione la película, si al público le gusta y si los demás del elenco quieren seguir trabajando en la serie. Me parece que sería algo muy interesante ver qué nuevos retos podrían surgirle a Alicia en el futuro, pero eso yo no lo decido, sino el público. 

¿Qué necesitas de un director para hacer una película?

Sobre todo apoyo y entendimiento. Que veamos al personaje de la misma manera, que pensemos de la misma manera. También necesito actores con los que sentirme cómoda, en los que pueda confiar. Y necesito que en el rodaje me rodee un ambiente creativo. Yo trabajo de una manera visual. Cuando leo el guión intento recrear lo que tengo en la mente.

 ¿Es así como entras en personaje?

Sí, es el primer paso. Después, vienen el vestuario, el maquillaje y los peinados o pelucas, que me ayudan a poderme sentir otra persona. Después, lo más difícil, es mantener esa energía y esa personalidad durante todo el rodaje. En este caso, fueron casi cinco meses. De principio a fin siempre estaba allí, porque las escenas requerían que Alicia estuviera presente casi todo el tiempo.

 ¿Qué te inspira como actriz?

Otras actrices. Hay interpretaciones que no pude olvidar jamás: Holly Hunter en El piano, Gena Rowlands en Una mujer bajo la influencia, Tilda Swinton en Orlando, Juliette Binoche en Azul o Emily Watson en Rompiendo las olas. Ellas me inspiraron y definieron mi carrera y cómo quise acercarme a ella. Por eso hago tanto trabajo al margen de las producciones grandes. No es que no me gusten, es solo que el cine independiente me satisface y me nutre mucho más.

 En Hollywood estás al margen del glamour. ¿Cómo es tu vida lejos de los sets?

Yo vivo de forma sencilla. Así me criaron y me gusta. Creo que es ideal separar entre la vida doméstica y la del cine, porque pasas la mayor parte del tiempo en un mundo imaginario, y necesitas volver a algo real para reconectar con el mundo. Vivo en Sydney, lejos de la farándula y cerca de mi familia. Disfruto mucho con el jardín de mi casa, sentarme a leer o ver documentales. No voy tanto al cine como antes, porque no me permite desconectarme; es raro, estoy viendo algo, lo que sea, y empiezo a pensar qué haría yo.

 ¿Has pensado en dirigir?

No, formalmente no. Pero aprendo mucho de cada experiencia. No sé si un día, pero por lo pronto, no. Quizá acepte en el futuro, dependerá del momento y lo que me ofrezcan.

¿Estás consciente de tu estatus, al ver tu rostro en tantas carteleras alrededor del mundo?

A veces me siento demasiado expuesta, pero no siempre. Al final del año hago un recuento de las cosas que hice, y me da la impresión que son muy pocos días en los que me siento así. Básicamente son los días de premier, de hacer entrevistas como esta o de ruedas de prensa. Pero tengo mucha suerte, porque mi vida real, está muy alejada de todo eso.