ENTREVISTA | POR MIGUEL CANE

Tras el éxito de la primera cinta, llega como secuela ‘El Conjuro 2’, donde la actriz encarna a la investigadora de lo paranormal Lorraine Warren.

Vera Farmiga: "Quiero que mi trabajo sea cada vez más profundo"

México

En relativamente pocos años, Vera Farmiga (Nueva Jersey, 1973) ha demostrado ser una de las actrices más interesantes y solicitadas en la industria del cine. Fue nominada al Oscar por su trabajo en Up in the air, ha incursionado en la dirección y es muy conocida ahora como la encarnación moderna de la temible Norma Bates, en la exitosa teleserie Bates Motel.

Ahora encabeza el reparto de la secuela de la cinta de terror y suspenso dirigida por James Wan El Conjuro, que fue un éxito sorpresa. Al igual que la película anterior, El Conjuro 2 se basa en hechos reales acontecidos en Enfield, Inglaterra, en 1977. Vera interpreta a un personaje real, la célebre investigadora paranormal Lorraine Warren, quien junto con su marido Ed (Patrick Wilson) acude en auxilio de una madre soltera con dos pequeñas hijas, cuyo hogar aparentemente está poseído por espíritus del mal.

El Conjuro 2

Que la historia estuviera documentada con reportes reales hizo la experiencia más intensa

cuenta acontecimientos reales. ¿Fue un proceso largo de investigación?

Sí, y también muy intenso. Leí todo lo que los Warren habían escrito sobre este caso y fue escalofriante.Lo cierto es que para mí, la cosa más inquietante fue el proceso de investigación. Siempre he creído que existen fuerzas sobrenaturales y hechos paranormales, por eso acepté hacer la película anterior cuando me la ofrecieron, me interesó mucho el tema y no tuve ningún problema en volver a esta secuela.

¿Tuviste buena relación con Lorraine Warren?

Sí. Es una mujer fascinante. Los detalles específicos de todo por lo que pasó en algunos casos que ella y su marido investigaron, son realmente impresionantes. Cuando decidí que iba interpretar a Lorraine pensé que mi mente debía estar abierta a toda esta información de manera muy visual, y a pesar de ahondar en temas oscuros, mi principal objetivo como actriz fue entender la esencia de Lorraine.

¿En qué sentido?

Mi única preocupación, sin importar mis creencias espirituales, era personificar a alguien que tiene una esencia que le permite comunicarse con elementos paranormales; yo sí creo que Lorraine tiene estas habilidades, y lo que yo busqué fue entender su técnica, y hacerle justicia como persona y como investigadora; lo que ha sido toda su experiencia de vida, así como sus ideas sobre el don (de la clarividencia) y cómo elige usarlas.

No es común que una intérprete acepte una cinta de terror de tan buen agrado...

Yo estoy orgullosa de la serie de películas. A mi modo de ver, tiene cosas en común con clásicos del género como El exorcista, que es una película que me gusta mucho. James no abusa de la sangre ni de los sustos fáciles; no usa tácticas o tretas para obtener una reacción del espectador. Lo que ocurrió en casa de Peggy Hodgson, en Enfield, es una historia aterradora que atrapa al espectador, porque pone a prueba muchas cosas, entre ellas su fe en Dios e incluso si cree o no en el Diablo.

¿Tú crees en ellos?

Yo como persona, tengo mis propias creencias. Pero mi personaje, Lorraine Warren, desde luego que cree; para mí es muy importante reflejar que ella cree totalmente en estas presencias.

¿Te gustan las películas de este género?

¡Ya lo creo! Me gusta pasar miedo, igual que me gusta que me hagan reír o llorar. Pero bueno, a mí me gustan todo tipo de películas. Cuando adolescente vi todos los clásicos: El exorcista, El bebé de Rosemary, La profecía. Pienso que esta película, no sé si por el periodo en el que está ambientada o por cómo fue hecha, está a la altura de todas esas películas.

Se ha hablado en muchos medios acerca de que durante el rodaje hubo algunos acontecimientos inexplicables... ¿quieres opinar al respecto?

Bueno... (risas), me imagino que en todos los rodajes de películas de esta temática pasan cosas raras, no sé. El set no era escalofriante, aunque algunos miembros del elenco seguro difieren de mi opinión. El set estaba lleno de cosas para ambientarlo, y a veces el ambiente era peculiar. Personalmente, yo no sentía nada, pero no soy clarividente, ni tengo poderes psíquicos ni nada de eso. En realidad no hubo nada espeluznante tampoco. No hay que darle fuerza a lo que nos asusta. Y sí, también se habló de algo que me pasó, que tenía marcas de arañazos en la piel de mis piernas. Eran marcas muy raras que parecían hechas por una garra. Me sorprendí cuando las noté porque no sentí nada. Igual pude haber sido yo rascándome en la noche o quizá no, no lo sé.

¿Te consideras una persona espiritual?

Supongo que sí. Puedo decir que creo en el misticismo positivo y negativo. Mi definición de la espiritualidad sigue intacta. Lo que significa Dios para mí sigue ahí y acaso hacer estas dos películas ha fortalecido algunos aspectos de mi creencia. Pero claro, eso es algo que en realidad no tiene relevancia para el trabajo que hago y no creo que sea de mayor interés; haber participado en una película que plantea dilemas morales me interesa porque abre un debate, pero en realidad, no me considero tan importante.

¿Cómo definirías la experiencia de ‘El Conjuro 2 para los espectadores?

Lo que pasa con esta película es que está construida con mucho cuidado para afectar tu subconsciente; entonces, no importa que sepas lo que va a pasar, igual te asusta. Ésa es la razón por la cual las cintas de James Wan funcionan tan bien. Es una pena que yo, por ser parte del elenco y saber exactamente qué iba a pasar, no haya podido disfrutar de esta película como el resto de la audiencia lo hará. Me hubiera gustado saltar de miedo con esta gran historia.

El caso Enfield está muy documentado. ¿Crees que esto funcione a favor de la cinta?

Pues eso espero. El hecho de que esta historia sea algo real, con documentación y reportes reales, la vuelve una experiencia mucho más intensa. Todo se siente más real si sabes que estás viendo algo que en realidad pasó. Para nosotros tiene toda la sensación de autenticidad. Suspendimos nuestro escepticismo, tanto Patrick como yo y Frances O’Connor, nos sumergimos en la atmósfera y vivimos las escenas. Fue algo fenomenal.

¿Cómo te sientes al respecto? ¿Harías unConjuro parte 3’?

Estoy satisfecha. Me gustó mucho volver a trabajar con Patrick y con James Wan, con todo el equipo. Fue hasta divertido, porque dado lo siniestro de la trama y lo intenso de la atmósfera, teníamos que mantener una disposición más alegre. Fue un rodaje bueno, con 10 días de locación en Londres, cosa que también me gustó mucho. No sé si habrá una tercera parte, pero dependiendo de las circunstancias y si es con el mismo equipo, creo que sí lo haría.

¿Qué crees que te depara el futuro?

No lo sé, pero soñar no cuesta. Quiero que mi trabajo creativo sea cada vez más profundo y con algún significado. Por otro lado, soy madre antes que ser actriz, y la prioridad es mi familia, dedicarles la mayor calidad de tiempo, porque mis hijos están creciendo y el tiempo que paso con ellos es muy valioso. Pero me gustaría que cada trabajo que haga, en cine o en el medio que sea, me dé una experiencia que me enriquezca más, que me haga una mejor intérprete y persona.