“Todas mías”, un tributo al cine mexicano

El largometraje, protagonizado por Bruno Bichir y dirigido por Joaquín Bissner, llega hoy a las salas cinematográficas de México con 200 copias.
Todas mías
Todas mías (Cortesía)

México

Con una experiencia de 20 años detrás de las cámaras, en filmes que apuestan por divertir a los espectadores, Joaquín Bissner (director de "Me late chocolate" y escritor de "Cansada de besar sapos") estrena hoy, con 200 copias, "Todas mías", en la cual su personaje protagónico conjuga matices que rinden homenaje al rol que consagró a Mauricio Garcés: el de galán seductor.

Lucas Romeo (Bruno Bichir), con bigote incluido, es un escritor adicto al sexo, que para salvar su futuro matrimonio con Sandy (Alejandra Sandoval) practicará la abstinencia, por lo que busca refugió en una cabaña aislada, en donde esperareformarse, ya que piensa estará a salvo de toda tentación.

"La idea surge porque el productor (Homero McDonald Chávez) tiene una casa de campo alejada de la civilización. Creé esta historia en función de un hombre solo en el bosque, qué le pasaría si de pronto le caen un montón de mujeres por todos lados. Tengo en la chistera varios trucos, elementos de comedia que los fui juntando", dijo Bissner a ¡hey!

En esta oportunidad, el cineasta quiso pagar tributo, también, a diversos elementos de la cinematografía mexicana, aquella que se hacía en los 40 y hasta la época actual: "Hay homenajes, por ejemplo, el personaje que hace Verónica Jaspeado se apellida Peñafiel y Somellera, que es un personaje (Susanito) que hizo Joaquín Pardavé.

"Hay una secuencia de Bruno y Rodrigo al principio, que están jugando con albures, muy en homenaje a la época en el cine que se utilizaron. La historia tiene estos detalles de reminiscencias del cine de comedia de los años 40 y 50, con Tin Tan o el mismo Cantinflas, que fueron nuestras guías espirituales", agregó Joaquín.

Por su parte, Bichir indicó que esta elección de que Romeo tuviera guiños más marcados de Garcés, fue una decisión platicada "entre los dos, no fue una imposición, fue una búsqueda y no pretendemos ni copiarlo ni hacer una burla, en absoluto, hacemos un tributo a todo lo que nos ha inspirado ese personaje que desarrolló en muchas películas.

"Los dos estamos fascinados con este cine de antaño, que curiosamente hoy en día se está revalorando, los adolescentes traen en sus playeras a estos personajes en el pecho. Era una necesidad creativa, casi obligada, hacer una parada para revisar a estos hombres y mujeres que nos inspiraron en esta ruta de vida cinematográfica", abundó Bruno.

El actor no tuvo mayor problema en forjar esta cercanía, ya que aceptó es un fiel seguidor del hombre que popularizó frases como "Las traigo muertas" y "Debe ser horrible tenerme y después perderme".

"Me gustaba mucho el cine familiar, picaresco, de enredos de faldas y puertas de Mauricio Garcés, me sigue pareciendo entrañable, divertido, inocente, incluso ingenuo en algunos momentos, por demás picardía que había, era de una inocencia maravillosa, que podía ser visto en la sala de una casa, a la hora de la comida", finalizó.