Terror a la mexicana en "Archivo 253"

La cinta está basada en los sucesos paranormales que ocurrieron en la ex Clínica Psiquiátrica San Rafael de la Ciudad de México.
El espeluznante largometraje se estrenó el fin de semana pasado.
El espeluznante largometraje entrará a la cartelera comercial a partir de este jueves. (Especial)

Guadalajara

La producción Archivo 253 se trata de la primera cinta de terror en el formato de cámara testigo, que utilizó la película La bruja de Blair, como un documental de miedo y que se popularizó en el mundo, pero que en México no ha sido explotado.

El director Abe Rosenberg platicó con !hey! sobre la filmación de la cinta en la clínica que durante más de 50 años atendió a pacientes con problemas psiquiátricos.

La historia de terror psicológico, hace referencia a que en el año 2013, se ordenó la demolición del hospital, pero unos meses antes, cuatro amigos entraron a investigar, encontrándose con sucesos extraños y paranormales.

¿Cómo surgió el proyecto de rodar en la clínica?

Estábamos haciendo scouting para otra película que acabamos de filmar también en diciembre pasado, que  no es de terror, ni en este formato, y nos topamos con la clínica San Rafael, nos dijeron que la iban a demoler, entonces no había tiempo en realidad que funcionara para realizar la película, pero salimos encantados, con un dolor de piernas y de cabeza por la tensión y dijimos “tenemos que hacer una película de terror”.

¿Con qué dificultades se encontraron al realizar la cinta en este formato?

Fue muy difícil, no te da tanto rango para ejecutar, para poner la cámara donde quieras. Hay que respetar algunas reglas que ya están establecidas y creo que nosotros nos complicamos un poco más, ya que decidimos que no les íbamos a dar un guión a los actores, que íbamos a trabajar una escaleta muy básica, para lograr que todo fuera una cosa de improvisación, y con ello lograr reacciones más reales. Se convirtió en un reto bastante difícil de contar una historia con el menor número de elementos.

¿Cómo construyeron la historia?

Siempre que íbamos a la clínica nos paraban los vecinos afuera a contarnos sus experiencias, hicimos también bastante investigación con gente que trabajó ahí, o que había sido paciente, y te topabas con personas que te platicaban unas locuras impresionantes, como si hubo exorcismos o no. Otros decían que nada había sucedido y todo fue normal. Entonces al final del camino nosotros teníamos que decidir, que era lo real y que no. Y terminamos decidiendo que todo era real. Lo que nos interesaba escuchar eran los mitos, que sabes pocas veces están sustentados, y eso combinado con la espontaneidad de la filmación con los actores, nos daba el resultado de lo que la historia sería.

¿Puedes platicarnos del elenco?

Son cuatro maravillosos actores jóvenes, se llaman Michel Chauvet, Anna Cetti, Mario Escalante y Juan Luis Tovar, trabajar con ellos fue un placer, pero creo que para ellos no tanto, fue una locura. La verdad es que hubo momentos en que sí se desquiciaban, debían caminar en la oscuridad en la inmensidad de la clínica, así que estaban expuestos no solo a su trabajo como actores, sino a sentirse quizá utilizados por no tener información y herramienta, una de las principales es el guión y al no tenerlo al alcance, evidentemente  te sientes un poco vulnerable. Creo que para ellos fue una experiencia difícil pero al final, todos tenían una satisfacción en sus corazones y una sonrisa en sus rostros, además de ser parte de una película pequeña que fue creciendo por los méritos que la gente que la fue viendo, incluso Cinépolis la apoyó.

¿Fue complicado levantar el proyecto?

Bastante, sobre todo por el tiempo limitado que teníamos debido a que iban a  derribar la clínica. Teníamos en realidad como tres meses para hacer todo, casting, escribir, financiar, esto a finales de diciembre de 2011 y  en marzo de 2012 ya estábamos filmando. El tiempo fue crítico, pero por otro lado no fue tan difícil el lado monetario, porque era un concepto muy sólido y la gente se iba agregando.

¿Qué aprendizaje tuviste como cineasta?

De entrada una de las cosas más interesantes fue el editar la película, debido a tanta improvisación, que tienes de doce tomas, el mismo número de caminos para llevarte, no era solo agarrar la mejor de todas y ya, porque todas eran muy distintas. Creo que fue una lección de cómo aprender a escribir, y también una lección de perseverancia, desde que tienes que terminar los proyectos, no importa hacia donde vayan a llegar.