Lleva México el punk a la Berlinale con "Somos Mari Pepa"

La cinta del mexicano Samuel Kishi Leopo narra la historia de cuatro jóvenes amigos que se unen para formar el grupo de punk "Mari Pepa" que da título al largometraje.
Somos Mari Pepa
Somos Mari Pepa (Especial)

Berlín

El director mexicano Samuel Kishi Leopo realizó hoy, en el marco de la Berlinale, el estreno europeo de su película "Somos Mari Pepa", un filme que narra la historia de cuatro jóvenes amigos que se unen para formar el grupo de punk "Mari Pepa" que da título al largometraje.

Partiendo de esa premisa, Kishi, que presentó su película en la sección "Generation Plus" del festival de cine de la capital alemana, aborda la problemática transición hacia la edad adulta de estos cuatro jóvenes, en la que deben adaptarse a una realidad que cambia a marchas forzadas.

Así, los cuatro jóvenes, interpretados por Alejandro Gallardo, Arnold Ramírez, Moisés Galindo y Rafael Andrade, tienen que decidir entre crecer, abandonando algunos de sus sueños de infancia, o aferrarse a ellos a través de su participación en un concurso de bandas de música.

"Es una película 'punk' porque habla del no futuro, de la incertidumbre. ¿De verdad vamos a ser estrellas de rock? ¿De verdad vamos a tener a las chicas bonitas? ¿Vamos a hacer todo lo que quisimos cuando éramos jóvenes o no queda más que vivir el día a día?" manifestó Kishi.

Para esta película, que trata sobre "aprender a decir adiós", rehusó contratar a actores profesionales para los papeles de los cuatro protagonistas y se decantó por utilizar a chicos de su propio barrio para los personajes principales.

"Noté que la cámara los quería, eran muy distintos pero a la vez tenían chispa con la cámara y muchas veces no pasaba eso con actores jóvenes que están muy entrenados" explicó Kishi.

La película, rodada en Guadalajara (oeste de México) con un bajo presupuesto, está salpicada de escenas tomadas por el personaje protagonista con su cámara compacta, a través de las cuales el director pretende mostrar al espectador la vida más oculta de su personaje.

"Lo quisimos utilizar como una máquina del tiempo, el cine es una máquina del tiempo, vemos gente muerta" incidió Kishi que también explicó que a través de estas imágenes pretende representar "los fantasmas de su adolescencia, lo que ya pasó".

Kishi, que es también autor de varios de los temas musicales que se tocan en la película y que en su juventud formó parte de una banda de punk, también quiso valorar la importancia de que su cinta pueda exhibirse en esta Berlinale.

"Significa muchísimo para la película, es un gran escaparte, una gran ventana para algo que se hizo en el barrio de mi casa con amigos, excompañeros de la escuela" aseguró.

Asimismo, el director, nacido en 1984, deseó que su presencia en el festival alemán sirva para abrir nuevos horizontes en su país de origen.

"Es también levantar la mano en México y decir: vean, estamos haciendo cine en provincia y a nivel mundial. Hay más cine mexicano que el centralista, hay más cine mexicano que el cine de narcotráfico y que el de la violencia. También podemos hacer comedia" concluyó Kishi.