‘Selma’ llega con su lucha contra el racismo a la Berlinale

La cinta se presentó en la sección Berlinale Special, con carácter de exhibición.
El actor Colman Domingo, la directora Ava DuVernay  y el actor británico David Oyelowo posan durante la presentación de la película.
El actor Colman Domingo, la directora Ava DuVernay y el actor británico David Oyelowo posan durante la presentación de la película. (EFE. )

Berlín

La directora estadunidense Ava DuVernay trasladó hoy a la Berlinale el alegato contra el racismo contenido en su película 'Selma', centrado en la figura de Martin Luther King y desde una perspectiva épica del cine.

"Somos activistas del cine. Así me considero, haga lo que haga. Si alguien me confía el dinero que preciso para llevar adelante el proyecto, tiene que saber que ese es mi objetivo", defendió DuVernay, tras presentar su filme en la sección Berlinale Special, con carácter de exhibición.

El Premio Nobel de la Paz y activista contra el racismo representó una "lucha épica", por encima de que en determinadas fases -como la que detalla la película- sintiera que tenía "el alma cansada", indicó el actor David Oyelowo, quien interpreta el papel protagonista.

"Mientras nuestro país, nuestro mundo, siga sacudido por el racismo, no podemos dejar de lado el activismo", prosiguió la cineasta, cuyo tercer largometraje está entre las nominadas al Oscar a la mejor película.

"No necesito esa confirmación. Pero si me la dieran, sería por supuesto fantástico, por la proyección que daría a la figura del Dr King", añadió.

Las nominaciones a los Oscar quedaron envueltas este año en la polémica al no incluir a ningún actor ni actriz negro, lo que se ha visto en determinados medios como una exclusión racista.

Según Oyelowo, actualmente muchos muchachos de su país saben más del legado y la lucha del defensor de los derechos de los negros gracias a 'Selma' que por lo que aprendieron en la escuela.

La película presentada en Berlín está centrada en la campaña desplegada por Martín Luther King en 1965, -poco después de recibir su premio nobel-, en la ciudad de Selma, por entonces un bastión del racismo en el sur de EU.

A pesar de que a los negros se les reconocía oficialmente el derecho a votar, en la práctica se les denegaba la posibilidad de ejercerlo con múltiples pretextos y apenas un 2 % de esa población tenía acceso a las urnas.

El filme muestra al activista tratando de convencer –hasta conseguirlo- al presidente Lyndon B. Johnson de aplicar ese derecho, mientras en Alabama se sucedían las agresiones a la población negra.

Este capítulo en la vida del activista está narrado en tono deliberadamente épico, plagado de escenas de gran carga emotiva y fundamentado en las magníficas interpretaciones de sus actores, entre cuyos secundarios se encuentra la presentadora televisiva Oprah Winfrey.