Scarlett Johansson, la dama especial de los Premios César

La actriz recibió un premio especial por su trayectoria cinematográfica
Johansson es la musa del cineasta Woody Allen en largometrajes como: Match Point, Scoop y Vicky Cristina Barcelona.
Johansson es la musa del cineasta Woody Allen en largometrajes como: Match Point, Scoop y Vicky Cristina Barcelona. (Reuters)

París, Francia

Scarlett Johansson recibió un reconocimiento por parte de la Academia de Cine francesa por su trayectoria, que la hizo acreedora a  un César de Honor que le fue entregado por su compatriota, el director Quentin Tarantino.

Johansson (1984), con un recatado traje de chaqueta y el pelo recogido en una coleta, dijo recibir esa distinción como "un gran honor", de parte de una industria de la que alabó que cobije "proyectos muy complejos o controvertidos" que no encuentran hueco en otros países.

"Sabe reconocer a los que asumen riesgos creativos, y esa es una cualidad que no hay que perder. Gracias por haberme dado ese refugio cultural", indicó la intérprete, que aseguró haber tenido siempre la sensación de que en Francia se la acogía como en su propia casa.

La musa de Woody Allen, que la alzó como protagonista en Match Point, Scoop y Vicky Cristina Barcelona, y que acaparó la atención igualmente con Lost In Translation, de Sofia Coppola, se mostró ligeramente sorprendida ante el hecho de, a sus 29 años, llevar ya dos décadas en activo.

"Es una locura que lleve ya 20 años y sin embargo tengo la sensación de que es ahora cuando empiezo a entender mi trabajo. Lo amo más que nunca. Me siento hoy humilde delante de tantas grandes personalidades. Hace falta que demuestre que lo merezco", indicó ante un público que se puso en pie cuando salió al escenario.

La actriz, que aprovechó para destacar que anda en busca de un nuevo rol, no olvidó sus orígenes, familiares y cinematográficos, y se acordó no solo de Hollywood, "que me quiere y apoya", sino también de algunos de sus grandes representantes, como Tarantino, "que hace que el resto mire su propio trabajo y quiera ser mejor".

Tarantino, que coprotagonizó el toque estadounidense de la noche, no es tampoco ajeno a la industria cinematográfica gala: En 1995 ganó la Palma de Oro de Cannes por Pulp Fiction, y en 2011 recibió el mismo César de Honor que a su compatriota.

Johansson acudió al Teatro Châtelet de la capital gala acompañada de su prometido, el francés Romain Dauriac, y las cámaras aprovecharon esa rara comparecencia conjunta para deleitarse en algunos planos cariñosos de la pareja.