Salma Hayek desafía con 'selfie' al Festival de Cannes

La actriz mexicana provocó sonrisas entre la prensa, cuando tomó una 'selfie' colectiva en la sala de conferencias, pese a que los organizadores llamaron a terminar con estas fotos. 

Cannes

Salma Hayek llegó radiante con un vestido negro con rosas rojas estampadas a la conferencia de prensa de presentación del filme del italiano Matteo Garrone "Il racconto dei Racconti" (El cuento de los cuentos) en el que interpreta a una reina.

La mexicana se puso a la prensa en el bolsillo al desafiar sonriente a la voluntad de los organizadores de terminar con las selfis en la alfombra roja y posó para una colectiva en la sala de conferencias.

Poco antes había revelado detalles y anécdotas de la filmación, el desafío de tener que comerse el corazón de un monstruo o vestir un traje renacentista de más de 30 kilos.

Y dejó atónitos a los reporteros que le preguntaron si pensaba encarnar a la mujer latina ante los ojos del mundo. "Cuando hago un papel -aclaró- represento a la mujer que está en el guión. Y me gustaría representar a un hombre también", bromeó.

Arranca la competencia

El filme de cuentos fabulosos inspirados en un autor italiano barroco, en el que Salma Hayek da vida a una reina abrió la competición por la Palma de Oro en Cannes.

Reyes, príncipes, ogros y monstruos abundan la cinta dirigida por el italiano Matteo Garrone, rodado en inglés e inspirado en un libro homónimo de Giambattista Basile escrito en dialecto napolitano en el siglo XVII.

El filme cosechó algunos aplausos en el pase a la prensa y se estrena el jueves en función de gala, en presencia del elenco internacional que incluye además a Vincent Cassel en el papel de rey libidinoso, Bebe Cave, John Reilly, los mellizos Christian y Jonah Lees, Shirley Henderson y Toby Jones.

El placer de contar

Por momentos truculenta con toques "gore" —la reina que interpreta Hayek se come el corazón sanguinolento de un monstruo marino—, la trama pasa del horror a la hilaridad en cuestión de segundos.

La actriz mexicana relató con humor los pormenores de la filmación y reveló que para esa escena, Garrone insistió en que dentro del corazón gigante de utilería hubiese un corazón animal real, además de otros alimentos. "Fue asqueroso", dijo.

"Por suerte estaba Valentina (su hija de la de 7 años) en el set y me dijo: ¡Mamá, puedes ir a la parte de atrás y arrojarlo todo!"

Con los recursos al alcance de este director italiano de 46 años y presupuesto relativamente limitado, la magia del cine puede quedarse corta para espectadores acostumbrados a derroches de efectos especiales hollywoodianos. Consciente de ello, el filme opta por insistir en la fascinación propia a la narración fantasiosa, plagada de sorpresas, y en el placer de contarlas, como a un niño. "Un trabajo artesanal", dijo Garrone, para el que se buscaron locaciones "que a pesar de ser reales, parezcan artificiales", un poco a la manera de las primeras épocas del cine.

Y contrariamente a las secuelas, precuelas y otras variaciones del cuento de hadas que caracteriza a los estudios Disney, el tratamiento crudo por Garrone con toques de horror, violencia y sexo lo coloca en la categoría de película de fantasía para adultos, más al estilo "Game of Thrones".

Hayek contó en Cannes otra anécdota, ilustrativa según ella del talento del director italiano que le hizo repetir una escena que ella pensaba había salido perfecta.

"Me dijo: 'salió bien, pero ya la ví en otra parte'. Y eso es lo que más define a Mateo como director: la escena no sólo tiene que buena, sino que además tiene que ser suya", comentó Hayek.

"El cuento de los cuentos" abrió la competición por la Palma de oro junto a la japonesa "Nuestra hermanita" de Hirokazu Koreeda y fue la primera en estrenarse de las tres italianas que aspiran este año al máximo galardón del festival, que se entregará el 24 de mayo. Las otras dos son "Youth" de Paolo Sorrentino, también rodada en inglés, y "Mia Madre" de Nanni Moretti.



La inspiración

Aunque Basile sea hoy un escritor olvidado, impactó a autores como los hermanos Grimm, Andersen o Perrault, que se inspiraron en sus cuentos al escribir La Cenicienta, La Bella Durmiente o El Gato con Botas.

De ahí tal vez la sensación de familiaridad que siente el espectador con las historias de Giambattista Basile, calificadas por Italo Calvino como "el sueño de un Shakespeare napolitano deforme", donde "la grosería se mezcla con lo sublime".

En esta incursión italiana en el género "fantasy" tan visitado en Hollywood, la intención proclamada de Garrone era mostrar cómo estos cuentos que recogen la tradición oral popular hacen eco e interrogan obsesiones muy contemporáneas.

Violento deseo de juventud y belleza —incluyendo una sátira de la cirugía estética ya presente en los relatos de Basile con cuatro siglos de anticipación—, obsesión de la reina triste de Selvascura (Hayek) por ser madre a toda costa, o la traumática iniciación de una princesa a la edad adulta: el filme de Garrone aborda bajo un aspecto de fábula temas universales.

"La clave del filme es el deseo, que evoluciona en obsesión y genera conflictos", reveló Garrone a la prensa.

"Basile en un autor universal muy rico del punto de vista visual", comentó el italiano sobre su cinta, a las antípodas del crudo realismo de "Gomorra", el filme sobre la camorra napolitana que lo lanzó a la fama en 2008, Gran premio del jurado en Cannes.

La opción de la lengua inglesa evita localizar demasiado la acción o los paisajes de la película, rodada en el Castel del Monte, un castillo octogonal del siglo XIII de Apulia (sur de Italia) u otros de Sicilia y los Abruzos (centro).

Hay vestuarios suntuosos, espléndidos paisajes, vegetación exuberante, animales fantasiosos y una banda sonora eficaz de Alexandre Desplat ("Grand Budapest Hotel").