Robin: su lucha contra la depresión y la adicción

Desde finales de la década de los 70 el actor sufrió por su adicción a la cocaína, la que, según el mismo actor, dejó gracias al nacimiento de su primer hijo en 1983.
Robin Williams estuvo en constante lucha contra sus adicciones.
Robin Williams estuvo en constante lucha contra sus adicciones. (especial.)

México

Robin Williams, quien falleció este lunes por asfixia tuvo una constante lucha contra su adicción a las drogas desde la década de los 80, según confesó el actor.

La última vez que se internó en una clínica de rehabilitación fue en julio pasado, en el Hazelden Addiction Treatment Center de Lindstrom, Minesota, como medida de precaución para evitar posibles recaídas.

El actor nacido en Chicago conoció la fama en 1978 gracias a la serie 'Mork y Mindy', fueron tiempos de gloria y excesos para Williams, en los que no pudo evitar el consumo de drogas. En 1983 cuando nació su primer hijo dejó su adicción a la cocaína.

"Mi vida pasó entre cocaína y alcohol, era parte de la fama", se lamentaba en una entrevista a ABC en 2006.

Al poco tiempo los productores decidieron cancelar la serie y, además, tras varias peleas, terminó por divorciarse en 1988 de su primera esposa, Valerie Velarde.

"La cocaína es la manera que tiene Dios de decirte que estás ganando demasiado dinero", llegó a declarar el actor con ironía.

Después de 20 años de haber dejado la bebida y, tras recaer, Williams se internó en 2006 en el centro Hazelden en Springbrook, Oregon, para un tratamiento contra el alcoholismo.

Por su parte el manager de Robin defendía al actor al afirmar que "después de trabajar sin descanso en varios proyectos, Robin simplemente se está tomando la oportunidad de centrarse en su compromiso, del que está extremadamente orgulloso".

Williams se sometió al método de 'Los 12 pasos', terapia focalizada en la salud espiritual, el equilibrio emocional y la meditación para conseguir unos resultados duraderos y prolongados a largo plazo.

El ganador de un Oscar también se enfrentó muchas ocasiones a la depresión severa, tal como declaró su publicista.

En una entrevista en 2010 con el diario británico The Guardian, la periodista Decca Aitkenhead encontró a un Robin Williams muy distinto del que solíamos ver en el cine y televisión.

"Su comportamiento es de un ser intenso y casi afligido y cuando no está imitando voces habla con voz baja y vibrante, como si estuviera al borde del llanto. Es algo que funcionaría muy bien si estuviera ofreciendo una elegía en un funeral", escribió Decca Aitkenhead, The Guardian.

Y a principios de este año se informó que el actor se había vuelto a internar en una clínica de rehabilitación para solucionar su desorden emocional.