Riesgo en el set

Quemaduras, fracturas y disparos son resultado de los descuidos que puede propiciar un accidente en las producciones.
Dolores Heredia sufrió quemaduras.
Dolores Heredia sufrió quemaduras. (Archivo)

México

Para conseguir ‘la mejor escena’ cuando de acción se trata, no vale la pena hacerse el héroe o el perfeccionista, porque por mucho que se respeten los protocolos de seguridad, el riesgo de sufrir un accidente en el set siempre está presente.

Así ocurrió con la producción de Capadocia, cuando un cambio en la coreografía de una pelea puso en riesgo a Dolores Heredia, “se detonó el arma en su cara, estuvo muy cerca la salva de su rostro”, dijo en entrevista Pitipol Ybarra.

“Y todo por un error, por no seguir los protocolos de seguridad. El arma tenía una carga e hicimos un par de escenas, pero a mí no me estaba gustando el final, le dije eso al coordinador de stuns y ahí comenzó el error”, explicó el director.

Ybarra dijo que el primer error fue cambiar la coreografía, el segundo quitar un giro en la pelea entre Dolores Heredia y Gerardo Taracena; el tercero fue no ensayar la nueva coreografía; el cuarto error, el armero no avisó que el arma no percutió.

“Si no percute el arma yo digo ‘corte’, pero como quitamos un giro, apenas iba a decir ‘corte’ cuando se detonó el arma. Y todo por no seguir el protocolo. Nos fuimos en chinga al hospital y todo terminó en una irritación de su rostro”, comentó.

Cuando de armas en el set se trata, la producción y el director deben ser muy estrictos, a fin de evitar accidentes como el que ocurrió hace más de una década con Flavio Peniche, quien detonó un arma cargada y mató por accidente a un extra, cuando filmaba La venganza de la alacrana.

“Si trabajas con armas, debes entregarla fría, anunciar a todos que está fría y se le enseña al actor. En todo momento se avisa si está cargada, si va a haber detonaciones, si está caliente o no, es todo un protocolo que se debe seguir”, dijo Ybarra.

Pero no solo las armas son de cuidado dentro del set, también las escenas de acción con vehículos exigen un protocolo. Para ejemplo de ello, lo ocurrido con Silverio Palacios durante el rodaje de I Break For Gringos, el actor se negó a usar un stun.

El problema surgió cuando Silverio quiso protagonizar la escena en la que el taxi de su personaje se frena repentinamente frente a un barranco, el actor contó con aprobación del director, Fernando Lebrija, y ese fue el error número uno.

Según recordó Lebrija, durante el pasado festival de cine en Guadalajara, “no amarramos el vehículo y casi se va al acantilado”, pero el actor alcanzó a frenar el taxi y dejar la escena en un mal momento, “todo quedó en el susto”.

Incluso, trabajar con animales en el set es un riesgo, según dijo Rafael Lara, director de Cinco de mayo: la batalla, quien pensó que no pasaría del día uno de rodaje cuando uno de los caballos salió desbocado y estuvo a punto de pisar la cabeza de un extra.

“Pensé que no salíamos de esa, pero cuando trabajas con animales siempre existe un riesgo, no sabes si reaccionarán o no de acuerdo a lo planeado, por fortuna quedó en el susto y recuperé la confianza para continuar con el rodaje”, dijo Lara en su momento. 

Accidentes en Hollywood

Por mucho que se trate de una industria tan sólida como la que posee la Meca del Cine, los riesgos dentro del set siempre están presentes: Jackie Chan se ha fracturado más huesos que cualquier otro actor con sus coreografías de arte marcial.

James Caviezel fue alcanzado por un rayo al filmar la escena del sermón en el Monte de Olivos, y también se le dislocó un hombro al cargar la cruz. Anne Hathaway se rompió una espinilla contra una columna, al errar una patada dirigida a un actor.

A Brad Pitt lo tocó el mal de su personaje en Troya, se desgarró el tendón de Aquiles y retrasó durante meses las últimas escenas de la película. Vigo Mortensen se fracturó dos dedos del pie al patear con fuerza el casco de un orco en El señor de los anillos.