Retratan fracaso teatral de Manolo Caro en documental

Óscar Uriel realizó la producción.
Eiza González y Alan estrada protagonizaron el musical.
Eiza González y Alan estrada protagonizaron el musical.

Guadalajara

Hace dos años, Manolo Caro se propuso montar el musical I Love Romero y Julieta, con Eiza González y Alan Estrada en su elenco principal, pero el proyecto se encaminó a un fracaso anunciado semanas antes de su estreno.

A la par del montaje, Óscar Uriel y Rodrigo Mendoza desarrollaron un documental con la intención de retratar las dificultades de levantar una obra de teatro, pero el filme tomó nuevas dimensiones de la mano de los problemas.

“Todo comenzó con la idea de generar un testigo sobre el proceso teatral en México, pero las cosas se pusieron interesantes conforme pasó el tiempo, porque se retrató el fracaso del proyecto y eso no se quería”, explicó Uriel.

“No tenemos que ver con la obra, las decisiones fueron de los productores, la idea no fue llevar un documental al cine comercial, pero se nos ocurrió inscribirlo en el FICG, no sé que pase en el futuro”, añadió Uriel, hermano de Manolo Caro.

Después del casting, Manolo Caro inició con la parte creativa del montaje, preparación de personajes, escenografía, vestuario y piezas musicales de autores como Juan Gabriel, que se mezclaron con el clásico de Shakespeare.

A unas semanas del estreno, el director de la puesta en escena entró en crisis, de hecho se aprecia cómo llegan al límite cuando no tienen listos los elementos para estrenar y de último momento incorporan a Beto Castillo para salvar la parte vocal.

“La obra tuvo muchas complicaciones, pero no censuramos nada, más bien contamos una historia sin atacar a nadie, a modo de crear una pincelada de lo que ocurrió en seis semanas de montaje”, dijo Oscar sobre el desarrollo del filme.

“El proceso sí fue complicado, porque se evidenció mucho sobre la personalidad de mi hermano, por eso la edición fue dura. No es porque sea mi hermano, pero es un cuate muy listo y este fracaso lo asumió con madurez”, añadió Uriel.

Después del estreno, I Love Romeo y Julieta ofreció funciones por 14 semanas, cuando Eiza abandonó el musical, Manolo anunció que el proyecto se mudaría de teatro. Nunca ocurrió, pero el director dio paso a su primera película, No sé si cortarme la venas o dejármelas largas