Rentan "La Bestia" para "La jaula de oro"

Para filmar la película de Diego Quemada-Díez, que llegará a las salas este jueves, la producción rentó el tren de los migrantes, para garantizar la seguridad del elenco y tener el control.

México

De los 32 millones de pesos que costó filmar La jaula de oro, un porcentaje considerable se destinó para rentar La Bestia, el tren que usan los centroamericanos en su paso por México a Estados Unidos, y que la producción tuvo a su disposición para filmar gran parte de las escenas a lo largo del recorrido real que siguen los migrantes.

“Lo más costoso de esta producción fueron los trenes, pero de su costo real, rentamos un tren por un precio mucho menor. Le siguieron los traslados en camiones y aviones, la gasolina para los transportes; todas esas necesidades que no puedes negociar porque eso cuestan”, dijo en entrevista Luis Salinas, uno de los productores de La jaula de oro.

“Aprendimos mucho sobre trenes, sus rutas y cómo funcionan, seguimos la ruta real de los migrantes y los albergues, tuvimos acercamientos con compañías privadas y del gobierno y les contamos la historia, obvio es un tema político que les concierne; al final no sabemos si aceptaron por no quedar mal o por apoyar la causa”, añadió el productor.

De hecho, cuando se analizaron los costos de producción, Luis Salinas y el director, Diego Quemada-Díez, emprendieron un recorrido similar al de la película, con la intención de experimentar con algunas tomas previas sobre el tren en movimiento, el resultado: grandes riesgos, tanto para el equipo de producción como para el elenco.

“Era imposible filmar sin tener el control del tren. Un mes antes de filmar, Diego y yo nos subimos al tren para ver opciones, pero era simplemente peligroso. Decidimos rentar el tren y tenerlo a nuestra disposición, para avanzar o frenar si era necesario, era la única forma de filmar, fue una cuestión técnica difícil de resolver”, dijo Salinas.

A diferencia de otras películas, filmar La jaula de oro fue complejo para los productores, “no fue un rodaje normal, conseguimos trenes, contamos una historia de manera cronológica, convocamos a migrantes reales como extras, pedimos seguridad, los protagonistas eran menores de edad. Al final, las complicaciones también le dieron un valor de producción adicional a la cinta”, dijo Inna Payán, productora.

Una vez resuelto el movimiento del tren, Quemada-Díez se aseguró de garantizar la integridad de su quipo sobre La Bestia, “tomamos todas las precauciones, íbamos amarrados y teníamos cuidado máximo para filmar. Sobre el tren ya teníamos control, pero lo más peligroso fue meternos a las zonas calientes de Guatemala y México.

“De hecho, los productores contactaron a las autoridades de cada lugar que visitamos con la película para pedir seguridad. Nosotros éramos responsables de los actores y del equipo, pero gracias a la planeación tuvimos buenos resultados. Lo más peligroso fue cuando estuvimos en la Zona 3 de Guatemala y en Chalco, aquí en México.

Y para incrementar el valor de producción y realismo de la historia, Quemada-Díez involucró a los protagonistas reales de este drama migratorio, “lo que tratamos siempre fue trabajar de la mano con los líderes de las comunidades rojas, tanto en México como en Guatemala, de apoyarlos con empleo y como extras, porque filmamos con su apoyo”.

“En cada pueblo que visitamos tratamos de hacer lo mismo y con los migrantes que se sumaron como extras sucedió algo similar. A los migrantes que salen en la película les dábamos de comer y agua para el trayecto; además les permitíamos viajar en nuestro tren, que era mucho más seguro que los otros, pero es la misma ruta”, añadió el director.  

Claves

En cartelera

- La película llegará a 90 salas de cine con el apoyo de Cinépolis, que después de distribuir los documentales DePanzazo y Presunto culpable respalda una cinta de ficción, “es el tipo de proyectos que queremos apoyar, los premios no garantizan taquilla, pero la historia tiene potencial para conquistar al público”, dijo Miguel Rivera, de Cinépolis.

- El director dijo que no tuvieron relación con líderes del crimen organizado, todo su movimiento por la ruta migrante se negoció con los líderes de las comunidades en las que se filmó la película.