Regresan dos leyendas al ring

Sylvester Stallone y Robert De Niro reviven sus hazañas boxísticas; la dupla de actores estrena este fin de semana el filme "Grudge Match"

Nueva York

Después de dar vida a dos leyendas del boxeo en la pantalla grande, Sylvester Stallone (Rocky Balboa) y Robert De Niro (Jake La Motta) se ponen los guantes para volver al ring y revivir sus hazañas; en esta ocasión, para protagonizar el filme de Peter Segal, Grudge Match, la historia de dos pugilistas retirados y distanciados por un amor.

“Volver al ring fue una excusa perfecta para volver al entrenamiento del boxeo, pero esta película fue todo un reto para mí, sobre todo porque Sylvester tuvo un entrenador excelente y él es un experto del boxeo; ponerme los guantes fue complejo”, explicó Robert De Niro, en su encuentro con medios de comunicación en Nueva York.

“Teníamos una idea general de lo especial que sería si nos reuníamos, pero fue muy sobre pensado; al final supe que tenía que hacerlo, el director me habló otra vez y antes de que me pudiera decir algo al teléfono le dije ‘sí lo hago’. Solía decirme ‘solo hazlo, vas a pasar un momento agradable’, y tenía razón”, añadió Sylvester Stallone.

La idea pisar el cuadrilátero “por última vez” sedujo a la dupla de actores desde el inicio; sin embargo, tenían cierto temor de que el público comparara esta historia con sus filmes del pasado; al final, Sylvester y Robert aceptaron protagonizar Grudge Match, con la intención de entregar a sus seguidores una pelea única e irrepetible.

“Hubo dudas, pero al pisar el ring fue un momento amoroso, cuando finalmente pude estar frente a Robert, tener las discusiones y los elementos dramáticos, fue como un postre, algo que nunca va a pasar otra vez. De pronto te preguntas: ‘¿Realmente es posible?’ Y sabes que en 30 años lo vas a recordar con gusto”, dijo Sylvester Stallone.

No solo el temor a la comparación fue difícil de aceptar, también el hecho de mostrarse sobre el ring a una edad mayor, “hay discriminación contra la edad, miras gente joven y parece que no saben que ellos también lo vivirán, no les interesas, no voltean a verte, pero así es la vida y no me estoy quejando”, dijo De Niro, en tono de broma.

De pronto, este momento de buen humor desembocó en una reflexión sobre sus carreras, ambos actores coincidieron en que no cambiarían nada, “claro que tengo arrepentimientos, pero muchos de nuestros arrepentimientos y errores, son parte de lo que nos ayudó a desarrollar nuestras personalidades y carreras”, dijo Stallone.

Por su parte, De Niro comentó que “no hay nada que pueda hacer al respecto, así que no me preocupa, soy quien soy hoy en día, sé que hay errores que no me gustaría cometer en el futuro, errores que tuve en el pasado, pero esta es mi vida y es lo único que puedo decir, así me siento a gusto. No puedes pensar siempre en el pasado y arrepentirte”.

Grudge Match corrió bajo la dirección de Peter Segal, quien dio forma al filme con la idea de entregar al público un clásico, “en eso se puede convertir, porque sabemos la cantidad de fans que tiene cada uno de ellos, sin duda se trata de un regalo para todos sus seguidores”.     

Claves

Dos leyendas

- Sylvester Stallone dio vida por años a una leyenda del boxeo en la pantalla, Rocky Balboa, un personaje que le dejó grandes enseñanzas deportivas, que con el tiempo adecuó a su profesión; “en la actuación a veces tienes que dar algunos golpes, como en el boxeo, eso tienen en común, pero en ambas profesiones hay riesgos”.

- Robert De Niro también creó una leyenda del boxeo con  su personaje Jake La Motta, el cual le permitió acercarse a una disciplina que hoy profesa, “el entrenador me dio la coreografía que Sylvester creó, lo hicimos por separado y cuando nos unimos todo resultó, toda la parte del entrenamiento fue difícil, pero muy revitalizadora”.