Exhiben "Presunto culpable" en contra de sus realizadores

El documental se proyectó en el Juzgado 18 de lo Civil como prueba en contra de sus productores por la demanda de daño moral que entabló Víctor Reyes
Las demandas por daño moral en contra de los realizadores del documental fueron interpuestas por Víctor Reyes.
Las demandas por daño moral en contra de los realizadores del documental fueron interpuestas por Víctor Reyes. (especial)

Ciudad de México

Como parte de las pruebas presentadas en contra de Roberto Hernández y Layda Negrete, en relación a tres demandas por daño moral, se proyectó el documental Presunto culpable dentro de las instalaciones del juzgado 18 de lo civil.

Las demandas por daño moral en contra de los realizadores del documental fueron interpuestas por Víctor Reyes, los familiares del fallecido Juan Carlos Reyes Pacheco y el judicial que detuvo a Antonio Zúñiga, José Manuel Ortega Saavedra.

"Se deben a que la película contienen imágenes de Víctor Reyes, del policía que lo detuvo y de Juan Carlos Reyes Pacheco, que fue el homicidio que motivó la detención de Toño Zúñiga. Lo que se reclama es que se usó su imagen sin su consentimiento", dijo Roberto Hernández, codirector del documental Presunto culpable.

Minutos después de las 10 de la mañana comenzó el desahogo de pruebas en contra de Hernández y Negrete. Primero se presentaron dos testigos por parte de Víctor Reyes para argumentar que fue hostigado en su zona de trabajo.

Enseguida se proyectó el documental Presunto culpable como prueba del uso, no autorizado, de la fotografía del fallecido Juan Carlos Reyes Pacheco y para probar daño moral en relación al policía que detuvo a Toño Zúñiga, quien argumenta que "lo reconocieron en un restaurante y de dijeron corrupto", según dijo Hernández.

El documental se proyectó en presencia de la juez María del Rosario Mancera, quien tomó el caso luego de que la anterior juez 17 de lo civil declinara continuar con su labor por la intervención de los medios de comunicación. María del Rosario Mancera sí permitió el acceso a prensa, pero sin cámaras de video o fotográficas.

"Lo que resta es esperar la sentencia, pero la expectativa no es positiva, la pretensión de estas demandas por 3 mil millones de pesos, es mandar una señal de quien se atreva a hacer este tipo de documentales no saldrá bien librado", comentó Roberto Hernández, respecto a las demandas por daño moral que pesan sobre su filme.