Almodóvar se despide del Festival Lumière

El realizador cerró las actividades del encuentro cinematográfico.
Pedro Almodóvar concluyó las actividades del Festival Lumière.
Pedro Almodóvar concluyó las actividades del Festival Lumière. (EFE )

Francia

El director español de cine Pedro Almodóvar clausuró la sexta edición del Festival Lumière, consagrada a su obra y figura, recibiendo otro multitudinario homenaje en una prueba más de la devoción que le profesa el público francés.

El cineasta manchego se despidió del festival lionés con las 4.600 personas que abarrotaron la sala de conciertos Halle Tony Garnier dedicándole en pie una atronadora ovación.

"Hace 30 años había soñado con algo parecido a lo que me está sucediendo en Lyon", afirmó Almodóvar para describir su "emoción desbordada" y en referencia también a la fotografía del cartel del festival, en el que aparece junto a Penélope Cruz, una de sus actrices-"fetiche", ambos con los ojos cerrados.

"La realidad ha sido enormemente superior al sueño más loco de felicidad", añadió el creador de éxitos como "Hable con ella" o "Volver", vestido con una chaqueta blanca sobre un jersey de rayas tecnicolor al más puro estilo de sus películas de los años noventa.

Almodóvar, que recibió el pasado viernes el Premio Lumière por su carrera cinematográfica, agradeció "en nombre de todos los españoles" el reconocimiento, que interpretó como "un homenaje a la cultura, la música y la lengua españolas".

"Yo soy español. Me he criado en España para bien y para mal, por lo que mi historia siempre estará vinculada a mi país", declaró el director, que acudió a la gala acompañado por la actriz Marisa Paredes.

Juntos presentaron la película de clausura, "Todo sobre mi madre" (1999), que Almodóvar describió como "un punto de inflexión" en su carrera al entrar entonces en "un periodo de madurez" a partir del cual su cine "no tuvo nada que ver" con lo que hizo en los años 80 y 90.

Para agradecer el cariño del público y de paso presentar el filme, Paredes concluyó con las últimas palabras de Huma, el personaje que encarna en la cinta: "Siempre he confiado en la bondad de los desconocidos".

El Festival Lumière, que se dedica desde 2009 a homenajear a una figura del cine internacional, otorga como único premio el honorífico a la personalidad en cuestión, dado que su objetivo es homenajear la historia del cine con retrospectivas, ciclos, clases magistrales y proyecciones especiales de clásicos restaurados.

Con una excepción, que es la votación a la mejor película del Festival ue realizan los estudiantes de Lyon y que en esta ocasión remió dos elículas: "Tacones Lejanos" (1991), del propio Almodóvar, y "!Qué bello es vivir!" (1946), de Frank Capra.

Conducida por el director del Festival, Thierry Frémoux, y por su presidente, Bertrand Tavernier, la ceremonia sirvió también para reivindicar la lucha de la industria del cine en la protección de los derechos de autor.

Tavernier, de 73 años, arremetió contra el recién elegido Presidente de la Comisión Europea, Jean-Claude Juncker, por haber declarado que estos son el enemigo para la circulación de los bienes culturales.

"Ese tipo de declaraciones demuestran una ignorancia, una imbecilidad y un peligro espantoso", dijo Tavernier, uno de los más prestigiosos directores de cine franceses y presidente del Instituto Lumière.

Nada más finalizar la gala de clausura, Almodóvar tomó un vuelo de regreso a Madrid donde comenzará mañana a trabajar en la búsqueda de exteriores par su nueva película, que según anunció durante este encuentro será rodada, además de en la capital española, en diferentes lugares de España.