“Mujeres formidables, mi arma nuclear”: Russell

Entre pasión, corrupción y peinados francamente aterradores La gran estafa americana consolida el ciclo más exitoso de la carrera del también director de "Juegos del destino".

Dubái

Entrar al mundo de La estafa americana es adentrarse por completo en una realidad alterna que brinca desde lo más espectacular hasta lo más decadente. Al ver a Christian Bale interpretar al estafador de mediana monta, Irving, uno nunca se imaginaría que se trata de Batman. Pero ahí lo tenemos trasformado por completo, con sobrepeso y un problema con su peluquín que solo podría haber ocurrido hace ya cuatro décadas.

“Es muy vulnerable y me causa ternura”, nos explicó David O. Russell bajo el sol intenso del Festival de Cine de Dubái. “Mi padre pasaba los pelos sobre su calva. Mi sentir de los setenta es que tenían glamour y elegancia hasta de la clase media. Mis padres eran de la clase media, mi papá vendía libros. Y siempre tenía dignidad y se vestía elegantemente. No tenían mucho dinero pero lo hacían, y sus amigos también. Eso me gusta. Mi versión de los setenta es más normal e inocente. Creo que hoy en día tener dinero en un portafolio es bastante inocente”.

La película que se estrena mañana en México narra precisamente eso. La colaboración un tanto involuntaria de un par de estafadores (Amy Adams y Bale) con el FBI (Bradley Cooper) para exponer la corrupción de políticos en Nueva Jersey. Pero más que contar esta historia, basada libremente en algunos hechos que ocurrieron (y otros que no, se apresuran a aclarar) lo que le importa a Russell son los mundos internos de los protagonistas.

“Cristian y yo queríamos que la película fuera de eso. Todos nosotros. Yo heredé un script que reescribí, les dije que quería que se tratara de los personajes. No tanto los eventos, esos son secundarios para mí. Quiero que se trate de sus corazones y de sus amores y su supervivencia y del tema de reinventarte”, dijo el realizador.

El director, que ha sido nominado al Oscar los últimos dos años, asegura que no le importa exponer nada más que lo verdaderamente extremo de la naturaleza humana.

“A mí no me interesa tanto el hecho de que este sea un artista de las tranzas, eso no me interesa. No vivo del cinismo. Tal vez cuando era más joven, pero ya no. Me gusta sentir la pasión que la gente siente por la vida. Aunque cometan terribles errores y se arrepientan.

Jennifer Lawrence vuelve a colaborar con Russell y (más de lejos) con su coprotagonista de Juegos del destino Bradley Cooper. Ella interpreta a la volátil y peligrosa Rosalyn, esposa de Irving y detonadora de muchos de los problemas de los personajes. Particularmente para Sydney (Amy Adams), quien comparte una de las escenas más extremas y memorables de la cinta con la joven actriz ganadora del Globo de Oro.

Amy interpreta tres papeles”, dice emocionado Russell. “Su alter ego inglés, la mujer que viene de Nuevo México y una en medio averiguando a quién va a amar. Por quién se va a arriesgar”.

Sin duda las personalidades femeninas fuertes han sido sello del director, quien también puso a Melissa Leo en el mapa de la academia hace dos años.

“Descubro que las mujeres formidables son mi arma nuclear para una película. Descubrí eso con El peleador. Y para mí esta es una experiencia con la profundidad de tres películas, que empezó con El peleador. Toda mi vida y todo mi trabajo me preparó para esto. Para estas personas en estas películas. Por lo menos ocurrió antes de que me muriera”, concluyó emocionado.