Llevan su cura a la pantalla

Gustavo Ambrosio realizó el corto "Están curados" para concientizar sobre el tema de la homosexualidad; es uno de los 9 del "rally" universitario.
El equipo trabajó constantemente durante 48 horas y anoche vio el fruto de su desempeño.
El equipo trabajó constantemente durante 48 horas y anoche vio el fruto de su desempeño. (Édgar Negrete)

Guanajuato

Con la intención de generar conciencia sobre el respeto a la diversidad sexual, Gustavo Ambrosio, estudiante del Centro de Capacitación Cinematográfica, filmó el cortometraje Están curados, uno de los nueve cortos que forman parte del Rally Universitario que organiza anualmente el Festival Internacional de Cine Guanajuato.

Desde el miércoles por la tarde, el grupo de estudiantes convocó a su elenco al pie del Teatro Juárez  para arrancar con el rodaje de la historia, desde ese momento el nerviosismo y la pasión inundaron al equipo rosa, que enfrentó todo tipo de complicaciones para ver concluido el proyecto.

Las horas transcurrieron en medio de la incertidumbre causada por la lluvia, en una casa cercana a los túneles, donde tomaron forma las primeras escenas: “Vamos algo retrasados, pero confiamos en que todo salga de acuerdo al plan”, explicó Gustavo, durante una pausa en el rodaje en la escuela de música.

En el lugar se encontraba su elenco, encabezado por Kristian Ferrer, dispuesto a filmar la escena clave del corto, en la que un grupo de chicos gays se reúne (por petición de sus padres) para encontrar una cura a su preferencia sexual: “La historia es sobre las terapias que buscan curar homosexuales, la premisa es la integración y la aceptación por el otro”, dijo el director.

“Es un tema importante para la sociedad, no solo para un nicho de personas, por eso es importante proyectarlo como parte del rally, es un tema delicado en Guanajuato porque la historia que filmé nació de una nota que se publicó en León hace un par de años, desde ese momento tengo la idea de hacerlo”, agregó el estudiante de cine.

Después de 48 horas, sin haber dormido y mucho menos tomado un baño, el equipo rosa concluyó el cortometraje que se proyectó anoche en las escalinatas de la Alhóndiga de Granaditas: “Concluimos en tiempo y forma, lo vi una vez y me gustó, lo volví a ver y ya le encontré detalles, por eso ya no lo voy a ver más”, dijo Gustavo.

“Es necesario reflejar estas historias en la pantalla, saber que hablamos de la complejidad del ser humano; no es posible que piensen que con terapias le van a quitar una preferencia sexual a una persona. Es una historia que puede aportar, más en Guanajuato, donde el gobernador quiso prohibir los besos en público”, dijo Ferrer.

Historia real

El corto tomó forma en base a una nota publicada en 2010, “cuando la arquidiócesis de León pagó unas sesiones de grupos para curar a homosexuales, las sesiones estaban basadas en las terapias de alcohólicos anónimos o drogadictos anónimos, compararon la homosexualidad con enfermedades como éstas”, dijo el director.