ENTREVISTA | POR MIGUEL CANE

Su encarnación de la cruel reina madre Cersei en la teleserie Juego de tronos ha mostrado facetas memorables de uno de los personajes femeninos más complejos de la tv actual.

"Es muy divertido ser maldita": Lena Headey

Lena Headey interpreta a Cersei en la teleserie "Juego de tronos".
Lena Headey interpreta a Cersei en la teleserie "Juego de tronos". (Cortesía Warner)

Ciudad de México

Antes de convertirse en una de las protagonistas de la exitosa teleserie Juego de tronos —y una de las villanas más memorables de la pantalla— la hermosa británica Lena Headey (Hamilton, Bermuda, 1973) ya tenía una carrera sólida en la actuación, con roles en cintas importantes como la exitosa 300, el melodrama Posesión (sobre la aclamada novela de A. S. Byatt), Mrs. Dalloway (con Vanessa Redgrave, sobre el célebre libro de Virginia Woolf), y la serie de culto Terminator: The Sarah Connor Chronicles, en las que ya había encarnado personajes fuertes.

No obstante, ninguno como la bella, calculadora, voluntariosa, manipuladora, incestuosa y totalmente amoral reina Cersei Lannister, que desde su debut en 2011 se ha convertido en una de las figuras favoritas de este extraordinario fenómeno mediático.

Basada en la serie de libros escritos por George R.R. Martin, Juego de tronos

“Una vez, en los Comic-Con de San Diego, la gente actuaba como si me tuviera miedo”

es básicamente una telenovela, sí, pero con elementos fantásticos que de alguna manera embonan muy bien con las tramas de intriga, codicia, traición, pasión y poder que han enganchado a millones de espectadores durante cada una de sus cinco temporadas. La misma Headey —que al momento de esta entrevista telefónica desde Los Ángeles tiene seis meses y medio de embarazo de su segunda hija—, se dio cuenta de que había tocado una fibra sensible en los televidentes cuando sus propios amigos empezaron a comentarle lo mucho que amaban odiar a su personaje.

¿En verdad Cersei Lannister es un monstruo?

Alguien me dijo que es el monstruo más bonito del mundo. Creo que es mucho más que eso. Hay una historia de turbulencia emocional, de abusos muy crueles en su familia, así que tiene motivos para ser tan despiadada. Yo no la juzgaría de forma superficial. Creo que Cersei está llena de temor y desconfía por necesidad. El único en quien confía es en su mellizo, Jaime, y es básicamente porque es el único apoyo que ha tenido, aunque la naturaleza de la relación entre ambos resulta para nuestra sociedad algo chocante.

Todos en el mundo de Martin tienen muchas facetas, no existe nada que sea blanco y negro...

Eso es lo bueno, lo atractivo de la serie. Cada personaje evoluciona continuamente y cambia inesperadamente, lo cual me encanta. Como decías, todos los personajes, literalmente. Crees que sabes cómo es alguien, cómo va a evolucionar y luego, cinco episodios más tarde, ¡sorpresa!, te das cuenta de quiénes son y entonces vuelven a cambiar. Y todos, absolutamente todos, sean Lannisters, o Starks, o Targaryen... todos están atormentados por las historias de sus familias.

¿Cómo definirías la serie ahora en su quinta temporada?

Martin ha creado un mundo increíblemente rico y complicado, poblado por algunos de los personajes más complejos que jamás haya visto nunca, ya no digamos en televisión o cine, en cualquier medio. En sus novelas y en la serie, que poco a poco se ha ido despegando para crear su propio universo, aunque siempre con el ojo de él cerca, hay mucha trama, muchos giros inesperados, no todo son puñaladas por la espalda. Es como crear un universo completamente viviente, con todas sus reglas y contradicciones.

Después de estos años de encarnar a Cersei, ¿qué es lo que más te gusta y lo que más te aterroriza de ella?

Me gusta que sea una gran madre. Sus hijos son totalmente lo que la mantiene en la realidad. Y ella, por sus hijos, ha hecho literalmente cualquier cosa, aún si para conseguir lo que anhela para ellos tiene que pasar por encima de otros y llevarlos hasta la muerte. Cercei es un personaje como Hécuba, Medea o Clitemnestra, de las tragedias clásicas griegas, Hará lo que sea, lo bueno, lo malo y hasta lo más horrendo, por el bien de sus críos y, también, claro, para obtener el poder.

Más que una especie de Lady Macbeth, Cersei es una Ultra Lady Macbeth...

¡Esa es una manera de verla, sí! (risas). Lo que admiro de ella es que en ese mundo lleno de hombres está tratando de lograrlo por sí misma. Es algo parecido a lo que le ocurre a Danaerys (Emilia Clarke), en el otro lado del espectro. No importa qué hombres estén a su lado, siempre estarán combatiendo solas.

Podría decirse que hay un subtexto feminista por parte de Martin.

Creo que eso está muy, muy claro. Desde el principio había todos estos personajes masculinos muy carismáticos y valerosos, pero también personajes femeninos riquísimos. No solo Cersei. También tuvimos un personaje memorable en Catelyn Stark (Michelle Fairley), y aunque ya no está, sigue con sus hijas, Arya (Maisie Williams) y Sansa (Sophie Turner); Margaery Tyrell (Natalie Dormer), incluso Diana Rigg, que es una actriz enormísima, y tiene un gran papel como Olenna, la reina de las espinas. Creo que hay una gran riqueza de personajes para actrices en la serie, y eso siempre es de agradecer a quienes escriben y piensan en mujeres de cualquier edad.

¿Es difícil encarnar a un personaje así de fuerte, exige más?

La mejor parte de interpretar a mujeres fuertes es mostrar el lado más débil de ellas, las grietas que están ahí, pero que no ves. Es algo que se empieza a ver en Cersei, desde la temporada pasada y ahora es más notorio. Ahora que, también es muy divertido ser maldita (risas). Hay fans que me dicen que Cersei es una perra del mal, pero que también es una tipa genial y que por eso la aman-odian, cosa que, la verdad, me alegra.

¿La reacción del público es siempre así?

No, no siempre. La mayoría del tiempo la gente no me reconoce por la calle. No soy rubia, así que vuelvo a mi color natural de cabello cuando no estoy filmando la serie y paso desapercibida casi siempre. Lo prefiero. No soporto a los paparazzi. Entonces el público no suele reconocerme, pero a veces pasa, en eventos públicos. Por ejemplo, hace un año o dos, en la Comic-Con de San Diego, presentamos una temporada de la serie y yo estaba sentada junto a Peter Dinklage y Emilia Clarke, los dos actores más queridos por los seguidores. A ellos les daban sus dvd para que se los autografiaran, o les pedían una selfie. Pero cuando llegaban a mí, solo sonreían muy corteses, evitaban mirarme a los ojos y pasaban rápido, como si tuvieran miedo de que les fuera a hacer algo (risas).

Tienes un hijo de cinco años, y estás esperando otro (una niña) para el verano. Hablabas de la maternidad de Cersei. ¿Influyó en algo la tuya para meterte en su piel?

Sí, claro. Me ha influenciado en todos los aspectos. Pero ser madre no ha influido solo en la serie y en el personaje, sino en todos los trabajos que he hecho desde entonces. Al convertirte en madre accedes a una parte de ti que ni siquiera sabías que existía. Es como un lugar que está lleno de amor, de protección, de calidez... De todo ese tipo de emociones tan mágicas que no imaginas que tienes.

¿Sientes que estás en un buen momento?

Tengo casi 42 años, y soy muy consciente de en qué punto de mi carrera me encuentro ahora mismo. Estoy en una edad que para muchas actrices es una especie de desierto. Así que mi posición profesional es una bendición. Eso por un lado. Por otro, no podría pedir nada más a la vida. Soy feliz. En abundancia. Estoy muy agradecida y asombrada con todo ello.

"No sé si es halagador recibir una llamada de tus amigos diciéndote: 'Oh, esa Cersei, te juro que quiero aventarla por la ventana, o prenderle fuego (risas). Todos la odian, pero nadie quiere perderla de vista, porque todos quieren saber qué va a pasar...".