Lawrence y McAvoy, los representantes de minorías de X-Men

Para los actores, sus personajes en la nueva cinta de la saga X Men dan fuerza a comunidades como la homosexual para representarse.
Jennifer Lawrence y James McAvoy .
Jennifer Lawrence y James McAvoy . (Reuters)

Londres

Jennifer Lawrence y James McAvoy se transforman en Mística y el Profesor X, los mutantes de X-Men más comprometidos con las minorías, para invitar al público a aprovechar lo que los hace diferentes y lanzar un mensaje de tolerancia y respeto hacia los demás.

Las estrellas de Hollywood protagonistas de la cinta X-Men: Apocalipsis, que la próxima semana invadirá los cines de todo el mundo, dijeron que se sienten satisfechos y optimistas de que sus personajes sirvan de reflejo para comunidades como la homosexual y de que les den fuerzas para aceptarse y dejar de esconderse.

En esta producción, derivada de las viñetas de Marvel, Mística (Lawrence), que recorre el globo terráqueo para rescatar a mutantes esclavizados, y el Profesor X (McAvoy), que regenta su escuela de jóvenes con superpoderes, se alían para detener a un nuevo enemigo que amenaza con destruir la Tierra, Apocalipsis (Oscar Isaac).

Con su inconfundible piel azul añil y su habilidad para cambiar de forma, Mística recomienda a los nuevos mutantes que den rienda suelta a sus poderes en lugar de ocultarlos, un consejo que espera que inspire a todas aquellas personas que se sientan rechazadas o marginadas en el ámbito social.

"Nadie puede cambiar quién eres o tu personalidad. Lo que te hace diferente es un regalo. Aunque sea algo que te dé miedo, es algo por lo que hay que sentirse agradecido y algo que hay que aprovechar", defendió la estadounidense, de 25 años, enfundada en un vestido largo con tonos color pastel y una actitud distante y ausente.

Sentado a su izquierda, el escocés James McAvoy, que irradiaba simpatía y amabilidad, coincidió con la actriz en que la seña de identidad de los superhéroes de Marvel es la aceptación personal.

"Te acosen o no, te etiqueten o no, te discriminen o no, lo único que tienes en tu control es cómo te sientes contigo mismo. No puedes cambiar al mundo, pero sí puedes cambiar si lo que piensan los demás de ti te va a afectar o no", subrayó con énfasis e ímpetu el intérprete de 37 años.

El papel que encarna Lawrence se convierte en un modelo a seguir para los mutantes tras aparecer en los medios de comunicación sin ocultar sus habilidades, un rol que muchas minorías étnicas y raciales y los colectivos homosexual y transexual buscan hoy en día.

"Esos roles existen y los tenemos ya", sentenció el actor, quien da vida al fundador de los X-Men y que remarcó que los problemas que denuncian y por los que luchan estos grupos no tienen una solución rápida porque la sociedad necesita décadas, siglos o milenios para evolucionar.

Al preguntarles sobre si el largometraje dirigido por Bryan Singer cuenta con algún planteamiento político, la rubia protagonista de Los Juegos del Hambre ladeó la cabeza hacia su compañero y, sin levantar la mirada de su atuendo, negó de forma tajante esta posibilidad.

El británico matizó las palabras de Lawrence y puntualizó que, aunque en otras películas de la saga sí hay un trasfondo político, en ésta el mensaje es más bien metafísico y sería: "ten cuidado con Dios porque nos puede matar a todos".

A pesar de que evita estrechar la mano para saludar, la ganadora del Óscar por Los Juegos del Destino disfruta con preguntas indiscretas que le hagan pasárselo bien.

Con tintes de ironía y dramatización, confesó que preferiría irse a cenar con Magneto (Michael Fassbender) antes que con Apocalipsis, porque con el villano procedente del antiguo Egipto no sabría si viviría al final de la velada y porque el mutante que manipula el metal tiene una historia más rica.

La incógnita es descubrir si los intérpretes de los personajes de cómic más reivindicativos de Marvel están dispuestos a repetir experiencia y a ponerse las mallas de otro superhéroe.

"Por supuesto que sí, pero tiene que ser divertido e interesante", reveló McAvoy, que de repente se transformó en entrevistador e interrogó a Lawrence: "¿Y tú, interpretarías a otro superhéroe? ¿Uno diferente?".

"Haría otra franquicia, así que sí (repetiría), siempre que te guste el personaje, la historia y la gente con la que trabajas", resumió desganada y con poco interés la actriz.