Plasman sus horas sin violencia

Las horas muertas es el segundo largometraje de Aarón Fernández; la historia cuenta con las actuaciones de Kristyan Ferrer y Adriana Paz.
Las horas muertas representó para su elenco la oportunidad de salir de los personajes cliché.
Las horas muertas representó para su elenco la oportunidad de salir de los personajes cliché. (especial)

México

Como un proyecto que se gestó al interior de la Cinefondation de Cannes, Las horas muertas tuvo un punto a favor, no retratar el México rojo que en años anteriores obtuvo el reconocimiento de la crítica francesa; en esta ocasión, el cine mexicano fue bien visto por poner en pantalla el lado opuesto a la violencia, el lado del amor.

"Quería hacer una historia de amor, con mucha sensualidad y con muchos paisajes. Quería mantener el tema de la pasión sin excesos y esto les encantó en los lugares donde la presenté anteriormente", comentó el director Aarón Fernández, sobre la historia que, después de su estreno en México, llegará a Francia, España y los Países Bajos.

De hecho, el cineasta recordó por qué su historia fue bien recibida en Francia, "decían que era bueno mostrar ese rostro bello de México, sensual y poético. La gente está cansada de ver películas sobre violencia y uno de los comentarios que tuve fue que el enfoque de esta película era otro, el dos personajes como todos nosotros".

El proceso de realización algo complicado, escribió el guión en 2009, pero se filmó hasta el 2012. Fernández participó en un curso de la Cinefondation del Festival de Cine de Cannes para desarrollar la trama de su película. "los premios están ahí para enriquecer la película, pero no determinan lo que ocurra en taquilla".

De alguna manera, Las horas muertas representó para su elenco la oportunidad de salir de los personajes cliché, "Aarón nos dio personajes buenos que no son la típica mujer golpeada, ni el típico niño maleante o chico banda que antes hacía Kristyan Ferrer", dijo Adriana Paz, quien obtuvo el premio de Mejor Actriz en el festival de Morelia.

Y es que, Kristyan Ferrer venía de personajes definidos, "tenía personajes claros que venían por una línea definida de rudeza, como Días de gracia, pero este personaje me pareció una buena oportunidad para explorar algo distinto y eso es importante para un actor, me sentí en buenas manos con Aarón, me dejó experimentar.

"Como actor estoy en transición, pero también como persona, por eso me resulta bello que me lleguen personajes que pasan por lo mismo que yo, me identifico en cada película, por eso me siento feliz de que sigan habiendo jóvenes con talento como Aarón, que den oportunidades, porque de joven es difícil buscar chamba", añadió.

La historia

Las horas muertas pone en pantalla la vida de un joven que se encarga de un hotel, propiedad de su familia, al que llega con frecuencia una joven para reunirse con un hombre que siempre llega tarde. Entre esas horas muertas se teje una relación de seducción entre el joven gerente del hotel y la chica.