Jaime Humberto Hermosillo visitó el Talent Campus

Durante la charla contó diversas anécdotas, muchas en torno a la censura a sus películas
  Durante la charla contó diversas anécdotas, muchas en torno a la censura a sus películas
Durante la charla contó diversas anécdotas, muchas en torno a la censura a sus películas (Víctor García Molina)

Guadalajara

Ícono Transgresor Master Class: Jaime Humberto Hermosillo, es el título de la charla a que el director de Aguascalientes y uno de los fundadores de la otrora Muestra de Cine Mexicano de Guadalajara sostuvo ayer con  el historiador de cine Peter Schumann y Fernando Macotela, escritor y promotor cinematográfico, ante cerca de 60 alumnos de Talent Campus de esta edición 30 del Festival Internacional de Cine de Guadalajara (FICG).

A lo largo de hora y media, Hermosillo, haciendo gala de su don de palabra y de su sentido del humor, entretejió una amena charla a partir de la controversia que han generado varias de sus películas cuando han sido estrenadas: Doña Hermelinda y su hijo (1984), Exxxorcismos (2002), El mal logrado amor de Sebastián (2004) y desde luego La Tarea (1990) y la Tarea prohibida (1992), de las cuales las dos últimas han sido las que se han popularizado más.

Hermosillo se pronunció a favor del uso de la tecnología digital, “durante un tiempo papá gobierno me tuvo a puro pan y agua, fueron doce años y durante esos doce años realicé doce largometrajes” recuerda. Y agregó que “estoy a la espera de que se cree una plataforma digital para poder subir mis cintas, esa es la mejor manera de mostrarlas, soy partidario del hecho de poder ver películas en casa con excelente calidad, antes estaba la nube pero de buenas a primeras prohibieron subir filmaciones” lamentó.

Respecto a la creación cinematográfica dijo que incluso para los realizadores renombrados es difícil el poder materializar un proyecto. “Yo tengo muchos  inconclusos, la mayoría se trata de guiones escritos o coescritos por autores vivos y por los que habría que pagar derechos, de los más destacados podría mencionar algunos de García Márquez y un proyecto de Ignacio Solares, quien escribió una novela sobre la invasión estadunidense y de cómo colocaron la bandera de las barras y las estrellas en el Palacio Federal, pero por ejemplo, realizarla, exigiría una superproducción”.

A los jóvenes talentos recomendó que “lo que hace daño es conservar las ideas en la cabeza, hay que sacarlas, si tienen un guión escríbanlo o hagan películas como las hacía mi abuelo, a lo Rosellini sin guión, pero escribiendo con la cámara”.

Como anécdota humorística dijo que el tema de la transgresión, siempre se le ha dado de forma natural, “no sé por qué, tuve una infancia muy feliz, eso de que prohibieran mis cintas comenzó con la cinta Las apariencias engañan (1978), esa fue la primera que el gobierno me prohibió” rememora, una cinta que precisamente se exhibe hoy a las 17:30 horas en el auditorio del Hotel Hilton, avenida de Las Rosas 2933.

Una función en la que estará presente el propio Hermosillo.