El poder de las tormentas llega al cine

Se presentó la cinta 'Into the Storm' con una alfombra roja en Los Ángeles.

Los Ángeles

La película Into the Storm lleva al espectador a experimentar lo que es estar en el ojo de un huracán gracias al poder de la tecnología, que reproduce una auténtica catástrofe climática.

El largometraje, que se estrena este en Estados Unidos y a partir de la semana que viene en Latinoamérica bajo el nombre En el tornado, se desarrolla en la pequeña ciudad de Silverton, en la que el destino de los personajes se cruza para afrontar juntos un terrible fenómeno climático.

Into the Storm, que contó con un presupuesto de 50 millones de dólares, reflexiona sobre las sociedades obsesionadas por las imágenes y la tecnología, poniendo en escena personajes que filman de forma compulsiva las desgracias que causa la naturaleza cuando a su alrededor hay personas en peligro.

La cinta fue rodada en Pontiac, una región de Michigan (norte de Estados Unidos) arrasada por la crisis económica, cuyo mal estado hace pensar "que por aquí ha pasado realmente un tornado", explicó en una rueda de prensa en Los Ángeles el actor Jon Reep, que interpreta a un hombre dispuesto a tomar todos los riegos para hacer un video que triunfe en YouTube.

No es el único que toma riesgos. Un grupo de documentalistas se pone en la piel de los cazadores de tormentas que filman cómo se desarrolla una tempestad para cadenas como Discovery o Weather Channel y un público que no se deja impresionar fácilmente.

El director Steven Quale también quiso mostrar cómo en situaciones extremas los desconocidos se acercan los unos a los otros y se ven obligados a confiar entre ellos para sobrevivir.

"Nunca sabemos cómo vamos a reaccionar. A veces los más fuertes se vienen abajo y los que pasan más desapercibidos se comportan como héroes", explicó la actriz Sarah Wayne Callies, conocida por la serie Walking Dead, que interpreta a una profesora de meteorología.


Cada año más tormentas

El rodaje fue bastante intenso para los actores. "Pasamos tres semanas metidos en un túnel en el que nos sometieron a fuertes lluvias y viento", contó divertido Max Deacon, que encarna a Donnie, uno de los hijos adolescentes de la escuela del pueblo.

Junto con su compañera de reparto Alycia Debnam Carey, que interpreta a su novia Kaitlyn, pasó cinco noches en una fosa llena de agua.

El director reconoció por otro lado que hubo escenas de auténtico peligro, como la de la evacuación de la escuela. "Le dije a Richard Armitage (que hace de responsable adjunto del centro educativo) que si traspasaba la línea que le habíamos dibujado podría morir", dijo.

La película quiere ante todo entretener, pero también mandar un mensaje ecológico, al tiempo que se enmarca en el género de la "ficción climática" o "cli-fi" como El día después de mañana (2004), con Dennis Quaid, o Snowpiercer (2013), con Chris Evans.

"Es una realidad que estas tormentas son cada vez más fuertes con el paso de los años. En Tennessee (sur) este año ya ha habido 16 alertas de tornados, cuando la media anual es de cuatro", contó el productor John Swetnam.

"Habíamos previsto reproducir una tormenta de un kilómetro y medio con los efectos especiales. Pero nos enteramos que en el centro de Estados Unidos había habido una tormenta de cuatro kilómetros. Así que tuvimos que agrandar la nuestra", reconoció el director.