Depardieu elogia ley contra la vagancia

El actor señaló que la nueva reglamentación en Bielorrusia debería ser aprobada en Francia.
El artista se ha retirado un poco de los escenarios y se ha dedicado a visitar países de Europa.
El artista se ha retirado un poco de los escenarios y se ha dedicado a visitar países de Europa. (EFE)

Moscú

El actor francés Gerard Depardieu aseguró que Bielorrusia le recuerda a una Francia que "tuvimos y que hemos perdido" y elogió la ley contra la vagancia aprobada en este país ex soviético.

"En Francia hay millones de desempleados, los campesinos viven de subsidios...no necesitan realmente trabajar pero en Bielorrusia la gente debe pagar una multa por no trabajar... Esto es un signo de democracia", afirma el actor, en una entrevista difundida por el canal 1 de la televisión bielorrusa.

Depardieu, que estuvo la semana pasada dos días en Bielorrusia invitado por su presidente, Alexánder Lukashenko, se refería al decreto firmado el pasado abril en este país que prevé un impuesto a "la vagancia" para estimular que los ciudadanos capacitados para trabajar lo hagan.

El artista, que como destacan los entrevistadores entró en Bielorrusia sin visado gracias al pasaporte ruso que recibió en 2013, se muestra extasiado ante "la belleza" de lo que ha visto en Bielorrusia, el campo, "la limpieza, las calles anchas", y por el hecho de que "no se ven borrachos y las chicas pueden regresar tarde a casa con total seguridad".

"Es como Suiza, pero sin las vacas suizas", subraya el famoso intérprete de Cyrano de Bergerac.

"Yo no entiendo de política", afirma, pero asegura que ve "gente muy feliz" e incide en la diferencia con la Francia actual, que no duda en calificar de "desastre".

"Antes estaba bien, pero ahora es un desastre, peor que Grecia", añade, aunque dice que no quiere hablar de Francia porque le pone "melancólico".

Sobre su anfitrión, el presidente bielorruso, que la semana pasada le enseñó a segar heno en un campo de su residencia cerca de Minsk, afirma que es "un hombre extraordinariamente inteligente", muy informado de la política internacional y al que se puede considerar como "el patriarca de una gran familia".

El presidente bielorruso -considerado hasta hace poco por la UE como "el último dictador de Europa" mejoró su imagen hacia Occidente al albergar en Minsk las negociaciones de paz para el conflicto ucraniano.

El conocido actor en enero de 2013 el pasaporte ruso de manos del presidente Vladímir Putin, después de que Depardieu decidiera renunciar a la ciudadanía gala tras la decisión del Gobierno socialista francés de elevar al 75 por ciento los impuestos a los más ricos.