Fortalecerán con Zaï alternativas a las pantallas comerciales

Alejandro González Iñárritu encabeza el proyecto de centro cultural, que será una opción a los recintos de cine comercial, en el que contribuyen Guillermo del Toro y Alfonso Cuarón.
El cineasta colabora con otros colegas para apoyar el cine.
El cineasta colabora con otros colegas para apoyar el cine. (AP)

México

Día a día crece la necesidad de abrir espacios alternativos a las salas de cine convencionales, donde el ritual de ver una película se complemente con un ambiente de cultura y entretenimiento; de ahí que Alejandro González Iñárritu anunciara la creación del Centro Cultural Zaï, a fin de dar cabida a las “buenas historias del mundo”.

“Es un privilegio regresar y aportar este granito de arena y desarrollo para que exista una generación del diálogo. La cultura y la información son un rifle, esa es el arma con que debemos atacar. Queremos un espacio generador de ideas y nuevas experiencias”, dijo Alejandro González Iñárritu durante el anuncio del inmueble que levantará sus muros este año en la colonia Roma.

El centro que creará González Iñárritu, en colaboración con Guillermo Del Toro, Alfonso Cuarón, Carlos Reygadas, Fernando Eimbcke, Amat Escalante, Diego Luna y Gael García Bernal, se suma a las propuestas que impulsan el Cine Tonalá, La Casa del Cine y el IFAL, por mencionar algunos sitios que buscan crear una comunidad y un espacio de diálogo entregado al cine.

“Comenzamos hace cuatro años con la misión de constituir una institución con fines culturales y sociales que apoyara a jóvenes creadores con programas de capacitación, así como un espacio de proyección de vanguardia. Había una necesidad de dar un trato justo a las películas mexicanas”, comentó Carlos Sosa, uno de los fundadores de La Casa del Cine.

“Incluimos programas de apoyo y funciones al aire libre en algunas comunidades; nuestro objetivo también es ofrecer un servicio público para que la gente vea cine y para que aquellos que no logran entrar a escuelas de cine tengan un espacio de capacitación, con mentores que están en activo”, agregó Sosa, quien junto a sus socios produce cine.

A diferencia de las cadenas de exhibición, los espacios alternativos permiten vivir el ritual del cine de una forma distinta, pues buscan crear públicos, fomentar la cultura cinematográfica y dar paso al diálogo y las ideas. Son lugares a los que se dan cita realizadores para compartir su obra con la comunidad y retroalimentar sus experiencias.

“La intención de Tonalá fue crear un punto de encuentro entre creadores y publico, con la mejor tecnología del cine digital y un trato amigable en taquilla. A nivel internacional este fenómeno está cobrando fuerza, y en la Ciudad de México ya hay varios espacios similares para fortalecer la creación de públicos.

“Llevamos dos años y medio de actividad, en los que contribuimos a la formación de un espacio para el cine, alejado de intereses comerciales, pero con preocupaciones artísticas; lo que logramos es un espacio con una oferta particular, como el cine para la comunidad y los estudiantes, ya que antes solo existían la UNAM y la Cineteca”, explicó Juan Pablo Bastarrachea, del Cine Tonalá. 

Tanto La Casa del Cine como el Cine Tonalá programan películas nacionales e independientes a un precio accesible.

 “Somos el cuarto país que más vende boletos en el mundo, pero las cifras son generales, hay personas que jamás van al cine porque no pueden, solo el 10 o 15 por ciento de la población tiene esa capacidad”, comentó Sosa.

“En Tonalá lo que nos interesa es un balance de historias para llegar a un público específico. Este aprendizaje lo hemos tenido a lo largo de dos años y medio”, agregó Bastarrachea.  

La oferta

A la lista se suma La Sociedad del Cine Tlatelolco, La Casa del Lago Juan José Arreola, El Cineclub Condesa, Cinemanía Loreto, Cine en la Alianza Francesa de México y Cineforo Universidad.

En junio del año pasado se abrió un Cine Tonalá en Bogotá, Colombia, para tener un puente cinematográfico para el intercambio de películas entre México y Colombia.

Los fundadores de La Casa del Cine complementan sus actividades con la producción de cine independiente y la producción de series de televisión.