Enfrenta al mundo como Chaz Bono

El hijo de Cher y Sonny Bono vino México para presentar el documental "Convirtiéndome en Chaz" en el DHFEST.
Chastity Sun Bono.
Chastity Sun Bono. (Alfonzo Manzano)

México

Chaz Bono vive a plenitud sus 45 años gracias a que dejó de lado la opinión pública y emprendió su decisión de ser hombre, condición que le da la fortaleza para enfrentar su vocación y ocupar su espacio en el mundo artístico.

Después de vivir más de tres décadas como Chastity Sun Bono, con la sensación de alojar un cuerpo de mujer que no le pertenecía, el hijo de Cher y Sonny Bono inició el proceso de transición hace cuatro años, del cual queda registro en el documental Convirtiéndome en Chaz.

“Notarán que estoy más delgado de lo que estaba cuando hice el documental, me tomó aproximadamente un año adelgazar. Desde que estaba en la prepa sabía que quería ser actor, entonces estudié arte dramático, pero, no sé porqué, no tenía papeles femeninos”, declaró en su visita a México en el marco del Festival Internacional de Cine y Foro de Derechos Humanos de México (DHFEST).

“En los últimos dos años regresé a estudiar arte dramático, y tengo ya una pequeña película que produje y la estamos lanzando en ciudades, ese es mi enfoque. Es desafiante porque no me conocen como actor y en Estados Unidos es muy difícil cambiar la mente de las personas, pero eso es lo que estoy intentando”, agregó tras presenciar su documental en el Cinépolis Diana.

Acompañado de Anthony Wayne, embajador de Estados Unidos en México, y de una audiencia curiosa, entre la que destacaba la comunidad transexual, se mostró  abierto a contestar todo tipo de preguntas .

El filme que relata la historia de Chastity Bono, quien creció en el ambiente artístico; la dificultad de enfrentar su sexualidad ante el ojo público y el proceso de transición a Chaz Bono, que incluyó deshacerse de sus pechos y la ingesta de hormonas masculinas, creó todo tipo de cuestionamientos en la audiencia.

Al preguntarle si deseaba formar una familia y adoptar hijos en su nueva condición de transgénero, fue contundente:

“No quiero niños, es horrible que lo diga, pero no. Ya vieron a mi perrito Rocco en el documental, yo me involucré con las familias de niños transexuales que aparecen en el filme porque me sentí pasmado ante la fortaleza y dije: ‘tenemos que hacerlo’, entendí lo que estaba pasando y recordé como lo viví a esa edad.

“La angustia de ellos y de sus padres… Trabajamos con ellos en una clínica de Los Ángeles, terminan su proceso y a veces se olvidan de nosotros y otras nos vienen a visitar, es como decir: ‘ya se fue mi hijo, quién sabe si lo volveré a ver’. Me encanta ese trabajo, pero eso no quiere decir que quiero una familia”, aseguró.

Bono motivó a la comunidad transexual mexicana, invitándola a seguir sus instintos, y compartió que la parte que más sufrió fue tomar la decisión de llevar a cabo la transición.

 “Todos nos acordamos cuando pasamos por la pubertad, cómo nos sentíamos extraños e inadaptados, yo lo pasé a los 40 años, quiero pensar que estaba mejor equipado que cuando tenía 13.

“Antes de la transición me sentía roto y dañado, no estaba bien conmigo mismo. No me cuidaba, y no exigía que la gente me tratara con el respeto que yo también debí tenerme. Pasé como 10 años sabiendo que quería ser transgénero, pero no me decidía. Esto es como pasar por la pubertad pero de la manera correcta”.  

La historia

El 16 de mayo de 2010 se hizo oficial ante un tribunal su cambio de nombre y género.

Durante el documental, Chaz fue acompañado por Jenny, su pareja durante el proceso, con quien terminó recientemente.

El DHFEST se lleva a cabo del 1 al 5 de octubre y el tema es el derecho a la diferencia.