A punto de desaparecer set de ‘El Álamo’

El abandono y el tiempo han dejado en malas condiciones una de las sedes que se convirtió en hogar de una de las más conocidas películas de John Wayne.

Bracketville, Texas

El tiempo y la madre naturaleza amenazan con destruir El Álamo. No el original, sino una réplica de la misión española del siglo XVIII que sirvió como set de películas del oeste que John Wayne construyó para su cinta debut de 1960, nominada al Oscar, y que durante décadas ha sido una meca para los turistas y locación para producciones cinematográficas.

"No es algo que represente la historia en un plató de película, ahora es historia", dijo Rich Curilla, curador y custodio del ahora cerrado Alamo Village.

El lugar, un terreno de 161 hectáreas (400 acres) a unos 194 kilómetros (120 millas) al oeste de San Antonio, Texas, se construyó en una finca grande a finales de los años 50 para la primera película que dirigió John Wayne. Con Richard Widmark como Jim Bowie y Wayne en el papel de Davy Crockett, "El Álamo" tuvo un presupuesto de unos 12 millones de dólares, enorme en esa época.

La fachada de El Álamo, de más de 1 metro de espesor, se construyó a partir de un mapa de 1936 del histórico edificio, creado para el centenario de Texas ese año, y la construcción duró casi dos años. A diferencia de El Álamo de verdad, que ahora se ve pequeño rodeado de edificios altos en el corazón de San Antonio, El Álamo de John Wayne ofrece una vista de los paisajes clásicos de Texas y el oeste.

"Para Hollywood, un set es una herramienta", dijo Curilla, historiador cinematográfico y de El Álamo que pasó sus veranos de la universidad en el lugar en los años 1960 y comenzó a trabajar a tiempo completo allí en 1988. "Creo que Wayne veía el edificio como un monumento y no solo como un set".

En su momento, en El Álamo actuaron Jimmy Stewart, Dean Martin, Raquel Welch e incluso Willie Nelson. Allí fue donde James Arness retomó su famoso papel de Matt Dillon en una película para televisión de "Gunsmoke".

En total, en el Alamo Village se filmaron casi 40 largometrajes y producciones de televisión, además de cientos de comerciales, documentales y videos musicales. Y sus espectáculos musicales, comedia y shows de vaqueros atraían a cientos de turistas todos los días.

"Era mágico", dijo Penny Loewen, quien tenía 18 años en 1979 cuando llegó desde la pequeña localidad de St. Francisville, Illinois. Se quedó tres años con un sueldo de 350 dólares mensuales por actuar seis días a la semana, 11 horas diarias.

"Hacíamos casi cualquier cosa", dijo Loewen, la retirada de 55 años y compositora musical de Nashville que durante 20 años participó en la producción de películas. "Nunca me divertí tanto en la vida".

La actividad en Alamo Village comenzó a bajar en los años 1980, cuando el tráfico a lo largo de principal ruta este-oeste en el sur de Texas se movió hacia el norte cuando se concluyó la autopista Interestatal 10. Cerró al público después que su último dueño falleció en 2009 y la propiedad se dividió entre sus herederos. Los terrenos se usan ahora mayormente para pastoreo y para cazar.

En años recientes apareció una grieta profunda en el frente de la fachada del edificio y adentro crece un árbol. Otras paredes y estructuras que han sido reemplazadas o reparadas han comenzado a caerse.

En la entrada principal del lugar hay una taquilla abandonada y un letrero curtido por el tiempo que informa a los visitantes que están entrando al mayor plató en exteriores del mundo.

"El tiempo y los elementos lo han afectado", dijo Heather Page, directora de la Comisión Cinematográfica de Texas. "Creo que sería triste que perdiéramos algo así".