Eddie Reynolds, en la gloria punk

El elenco se presentó en un foro de Ecatepec en una de las últimas escenas del filme de Gustavo Moheno.

México

Después de 30 años de ausencia, Eddie Reynolds y Los Ángeles de Acero buscan recuperar sus años de gloria sobre los escenarios, y para lograrlo toman el reto de conquistar a un nuevo público: los chicos punk del Foro Clandestino.

Esta escena fue una de las últimas que filmó Gustavo Moheno junto a su cuarteto maravilla: Damián Alcázar, Álvaro Guerrero, Jorge Zárate y Arturo Ríos, quienes debieron tomar clases de música para interpretar a los integrantes de una banda de rock.

“Ver a este hombre (Álvaro Guerrero) tocando la batería de verdad es genial, verlos a todos ellos lo es. Definitivamente sí te prende la música y gracias al entrenamiento previo hoy podemos entregar los kilos sobre el escenario”, dijo Damián Alcázar.

Pero “dijiste rockstar o rucostar, porque es diferente”, preguntó Damián Alcázar, al tiempo que provocó una carcajada al resto de sus colegas, pues saben que “no es lo mismo los tres mosqueteros, que 30 años después”, y menos sobre el escenario.

“Hacer esto es intuitivo, si interpretas o tocas una canción te salen los movimientos, yo bailo de todo y no tengo problema con ser roquero, el chiste es hacerlo creíble, hasta tenemos ganas de formar un grupo, pero no tenemos tiempo”, añadió el actor.

Las escenas se realizaron en un antro ubicado en Ecatepec, donde usualmente se reúnen bandas punk, “la mitad de los que nos acompañan son extras y el resto clientes”, dijo Ángel Pulido, quien coescribió la historia con Gustavo Moheno y Carlos Enderle.

Y es que el dueño del lugar extendió una invitación a sus asiduos para que se unieran al rodaje como extras, “me encontré con una ex alumna y me dijo que le sorprendió la cantidad de fans que tengo en Ecatepec, pero eso fue por El infierno”, dijo Damián.

Cerca del medio día, la producción de Eddie Reynolds y Los Ángeles de Acero se dispuso a dar paso a la primera escena: en ella un grupo de chicas punk domó el escenario; en tanto, Damián, Álvaro, Arturo y Jorge repasaban sus líneas en camerino.

Entonces llegó el momento de que Eddie Reynolds y compañía subieran al escenario para demostrar por qué fueron importantes, pero no les fue sencillo, “de inmediato sienten un rechazo del público, pero de a poco se lo ganan”, explicó Ángel Pulido.

Eddie, en total éxtasis, recorre el escenario con movimientos que provocan a una que otra chica ruda a mostrar los senos, pero no solo eso, otras chicas lanzan su ropa interior y el resto del público termina por ceder ante los músicos entrados en los 50.

Al igual que la banda, el centenar de jóvenes se entregó con cada toma; “corte, la tenemos”, dijo Gustavo Moheno, tras una decena de repeticiones con el tema “Cheve en la fiesta”, el cual fue escrito por Sara Herrera, una joven regiomontana de 22 años.

El llamado concluyó con la toma de otros ángulos para mostrar a detalle las reacciones de la banda y del público. Entonces, la producción se retiró del antro para preparar lo que vino un día después en un centro comercial ubicado sobre avenida Patriotismo.   

Claves

“¡Ruckanrol!”

-Un par de meses antes de comenzar el rodaje, el elenco se dispuso a tomar clases de música para poder tocar los instrumentos; Álvaro en la batería, Jorge con el bajo y Arturo frente a la guitarra.

-Damián no tuvo el tiempo necesario para tomar clases de vocalización que le permitieran interpretar los temas de la historia, pues “el rock tiene una octava más arriba, ya no dio tiempo”.

-Según la producción, Damián quería cantar en vivo, pero necesitaba seis meses de práctica; por ello, Gustavo Moheno recurrió a una pista de protección que grabó un cantante regiomontano.