‘Hotel de paso’, una muestra más de la migración en México

El documental presenta cómo existe una especie de 'limbo' que se crea tras ser deportados de Estados Unidos.
La película es otro reflejo de lo qeu sucede en la frontera con Estados Unidos.
La película es otro reflejo de lo qeu sucede en la frontera con Estados Unidos. (Especial )

Guadalajara

Un nuevo documental se adentra en el "limbo" en el que se encuentran los migrantes mexicanos y centroamericanos a su paso por la frontera entre México y Estados Unidos, donde son objeto de abusos, discriminación y explotación.

Después de ser deportados por el Gobierno estadounidense o de un fallido intento por llegar a ese país, miles de hombres y mujeres permanecen en "una especie de limbo" en que sus derechos humanos son continuamente violados, afirmó Paulina Sánchez, directora de la cinta 'Hotel de Paso', estrenada este viernes en Guadalajara.

"A muchos deportados no les interesa regresar a sus ciudades de origen, aunque tengan la opción, incluso cuando son mexicanos", dijo Sánchez, quien ha documentado el paso de al menos 300 mil migrantes por la ciudad fronteriza de Mexicali, estado noroccidental de Baja California, desde 2010.

Explicó que ellos prefieren quedarse en la frontera a planear cómo cruzar de nuevo hacia Estados Unidos. Sin documentos de identificación, dinero o familiares cercanos, se enfrentan a la discriminación social y laboral, que en muchos casos los lleva a la indigencia.

"No hay quien les ofrezca trabajo. Hay muchos casos de personas que no pudieron cruzar que no les interesa regresar a su casa y comienzan a consumir drogas y se quedan en calidad de indigentes", dijo la directora en su visita a Guadalajara como parte de la gira de documentales Ambulante.

En el documental, Sánchez se enfoca en una organización llamada "Ángeles Sin Fronteras" que, ofrece hospedaje a migrantes en un viejo hotel del centro de Mexicali en condiciones tan insalubres y de hacinamiento que uno de los migrantes albergados lo describe como "peor que la prisión".

La organización los obliga a trabajar durante 13 horas diarias por 50 pesos) y a vivir "situaciones indignantes" como el castigo de permanecer en una zona del albergue sin camas, agua, comida ni luz a quienes violen las reglas del lugar.

"Es parte del abuso hacia los migrantes, porque no tienen otra opción. Para la sociedad en general, los migrantes son vistos como peligrosos", apuntó Sánchez, oriunda precisamente de Mexicali.

La documentalista asegura que los migrantes requieren de estrategias de acompañamiento gubernamental que les permitan encontrar una ocupación, pues son "una fuerza laboral desaprovechada" pese a que muchos de ellos tienen un oficio.