Madres desquiciadas en el cine

Las mamás suelen brindar amor y velar por el bienestar de sus hijos, pero también pueden salirse del prototipo y como muestra, aquí te presentamos ejemplos de madres perturbadas en el cine.
Algunas de las madres más desequilibradas en el cine.
Algunas de las madres más desequilibradas en el cine. (Especial)

México

Más de una madre retratada en el cine nos ha robado el corazón, desde dibujos animados como la mamá de Bambi, hasta aquella que cruza la frontera en busca de su hijo (Kate del Castillo, en 'La misma luna'). Pero ¿qué hay de aquellas que nos han hecho sentir pánico o repulsión por ser todo aquello que no esperamos de una madre?

Después de ver esta serie de películas, en donde las madres están realmente perturbadas, querrás correr a darle un gran abrazo a tu mami.

Las vueltas del destino

Meryl Streep da vida a Violet Weston, una mujer amargada, enferma de cáncer y adicta a las pastillas, quien tiene que hacer frente a la muerte de su esposo. Ante tal acontecimiento, la familia Weston se reúne en la casa materna, en Oklahoma, donde la tensión crecerá ante la actitud mordaz de Violet, que constantemente critica la vida de sus hijas: Bárbara (Julia Roberts), Karen (Juliette Lewis) e Ivy (Julianne Nicholson).

De la cinta destaca una escena memorable, en la que toda la familia está sentada a la mesa, pero la comida se torna insoportable gracias a los comentarios de Violet.

La película le valió la nominación al Oscar como Mejor actriz a Streep, y como Mejor actriz de reparto a Julia Roberts.



Yo maté a mi madre

Ópera prima del reconocido director canadiense Xavier Dolan. La historia presenta la problemática relación entre Hubert Minel, un joven adolescente de 16 años, y su madre Chantale, quien procura tener el control sobre su hijo.

A Hubert no le gusta la forma de ser de su madre, de quien critica su forma de vestir, de comer, de maquillarse mientras conduce el automóvil. Todo se complica cuando Hubert le dice a su maestra, en el colegio, que su madre ha muerto, aunque ello sea una mentira. Chantale se entera y la profesora reclama al adolescente por haber "matado a su madre".



Psicosis

En la emblemática cinta de Alfred Hitchcok, nunca vemos a Norma Bates, pero igual resulta escalofriante. Aunque está muerta, su perturbado hijo, Norman, nunca logra deshacerse de ella y en ocasiones se ve poseído por la personalidad de su progenitora, lo cual lo lleva a cometer asesinato sobre las mujeres que lo rodean.

La cinta de 1960 fue protagonizada por Anthony Perkins y nos regaló la escena de la bañera, una de las más recordadas en la historia del cine.


Carrie

En la adaptación cinematográfica de la novela de Stephen King, Piper Laurie dio vida a Margaret White, la madre de Carrie. La señora es esquizofrénica y una fanática religiosa, a tal grado de hacer sus propias y perturbadoras interpretaciones de la Biblia.

La historia volvió a ser adaptada al cine en 2013, con Julianne Moore en el papel de Margaret. En la cinta, vemos cómo la perturbada madre considera que el periodo menstrual de su hija es un "pecado", por lo que la encierra en un armario para que rece y pida perdón a Dios.


Sonata de Otoño

Dirigida en 1978 por el aclamado director sueco Ingmar Bergman, la cinta narra la historia de Charlotte, una famosa pianista que deja de lado a sus hijas, Eva y Helena, por conseguir sus objetivos profesionales.

Años más tarde, se reencuentran y sostienen una conversación que se torna tensa, pues sale a relucir el trato que Charlotte dio a sus hijas en el pasado.

Premiada con el Globo de Oro a Mejor filme extranjero, cuenta con las actuaciones protagónicas de Ingrid Bergman, Liv Ullman y Lena Nyman.


Como agua para chocolate

Basada en el libro homónimo de Laura Esquivel, la cinta narra la historia del amor imposible entre Pedro y Tita, quien se ve "condenada" por su madre a permanecer soltera toda su vida para así cuidar de ella.

El argumento de Mamá Elena es que Tita debe seguir la tradición familiar y, al ser la menor de sus hijas, su responsabilidad es permanecer con ella hasta el final.

La película fue ganadora de 10 premios Ariel.


Mamita querida

La película aborda la vida de la actriz Joan Crawford,y muestra su enfermiza relación con Christina, su hija. La cinta explora la personalidad cruel de Crawford (interpretada por Faye Dunaway) y su dualidad entre su vida pública y privada.

Mientras ante las cámaras se mostraba fuerte y sensual, en el ámbito privado se revela como una mujer atormentada, ante el deseo de tener hijos propios y no conseguirlo debido a que es infértil. A partir de esta situación, su vida se verá devastada por su consumo de alcohol y la violenta relación con su hija.


Requiem for A Dream

En la cinta dirigida por Darren Aronofsky, Sara Goldfarb es una mujer viuda que se vuelve adicta a las anfetaminas, en su intento por bajar de peso y ser lo suficientemente esbelta para usar un elegante vestido rojo que le solía quedar de maravilla en su juventud. Su afán por portar dicho atuendo nace cuando es invitada a su show favorito de televisión, pero todo se sale de control cuando no logra controlar su consumo de pastillas.

Sara es madre de Harry Goldfarb, un joven adicto a la heroína, quien en una visita le recomienda a su mamá dejar de tomar las pastillas. Pero la indicación no es escuchada y Sara comienza a tener alucinaciones cada vez más fuertes, hasta que sale de su casa solo para perderse y ser internada en una clínica de salud mental.


Chicas pesadas

La mamá de Regina George no da miedo precisamente, pero no deja de ser una madre perturbada. En su afán por presentarse como una mujer madura pero relajada, permite que su hija y sus amigas hagan todo lo que desean; peor aún: ella misma incita a que vivan su vida de un modo desenfrenado e, incluso, irresponsable.

La Señora George es una típica mujer madura que anhela prolongar su juventud indefinidamente.