Crece Luna como director con “Chávez”

Diego da voz a un personaje de Book of Life, cinta producida por Guillermo del Toro; continúa con Cada vez nos despedimos mejor.

México

El tiempo que Diego Luna invirtió en Cesar Chavez: An American Hero, le dejó una huella indeleble, no solo porque el filme se estrenará en medio de una lucha de latinos que buscan ampliar sus derechos en Estados Unidos, también porque la historia del líder campesino que peleó por sus colegas lo hizo crecer como director.

Después de dirigir Abel, Diego se reunió con la familia de César Chávez, “con el hijo menor que lleva la fundación y hablamos sobre el porqué hacer una película y porqué nosotros y la razón es obvia, la lucha de trabajadores; en ese momento era otra persona y desde entonces he crecido con el proyecto, me han pasado muchas cosas.

“Es un hecho que las películas te dejan muchas marcas y Chávez a mí me marcó drásticamente, por eso me urge estrenarla y dejarla ir, ver los resultados finales de todo el trabajo, es algo que me tiene ansioso, algo similar a cuando estás por estrenar una obra de teatro”, añadió el protagonista de Y tu mamá también o Nicotina.

Hace un par de décadas, Chávez se volvió un héroe del movimiento laboral en EU por apoyar los derechos de campesinos americanos e inmigrantes latinos; de ahí la importancia de rescatar su hazaña, “debemos reflexionar sobre los trabajadores del campo en California, porque consumir sus productos nos vuelve parte de su historia.

Respecto a la reacción de la familia de Chávez al ver el documental, Luna dijo que ha sido positiva, “se conmovieron muchísimo, dicen que logramos transportarlos a una época importante y que la película los reconectó con su padre. Esta película no es solo una historia de César Chávez, sino de toda una comunidad que logró mucho”.

En tanto Chávez se estrena el próximo 28 de marzo en Estados Unidos y el 1 de mayo en México; Luna se entrega fielmente a la obra Cada vez nos despedimos mejor, un lenguaje que “el teatro me da centro y lo disfruto  mucho, cierro el año con la tranquilidad y la paz de mostrar una obra que a la gente le gusta.

“Hace un mes tenía esa adrenalina en las manos, pero ahora tengo la paz de dormir. El teatro es una experiencia muy rica para el actor, cuando enfrentas al público estás aprendiendo; eso no lo tiene el cine, que está lleno de trucos y hasta no llegar a la etapa final no sabes lo que hiciste, pero el teatro cambia día a día”, añadió.

Y es que cada función se vuelve única e irrepetible, como lo fue una de las lecturas que tuvo meses antes de levantar el telón, “cuando leí este texto en el Foro Shakespeare tembló y todos sabíamos de la fragilidad del tema en una ciudad como esta; de inmediato nos conectó con lo que ocurrió en el 85, fue una función que nunca se repetirá y eso te lo regala el teatro, no hay ninguna función igual.

Del mismo modo que Diego se entrega sobre el escenario, lo hace para el doblaje de un personaje animado para la cinta que produce Guillermo del Toro, The Book Of Life: “Comencé a hacer cosas de animación, no puedo hablar mucho porque no hemos acabado, pero estoy contento de que mis hijos puedan ver una animación en la que participa su padre en este momento y no en diez años después”, dijo.