ENTREVISTA | POR MIGUEL CANE

En "La gran apuesta", cinta sobre la codicia y la deshonestidad en Wall Street, el actor encarna a Michael Burry, un experto que advirtió sobre la crisis inmobiliaria en EU y sus consecuencias.

"Tienes que hacer el proyecto que amas": Christian Bale

Christian Bale interpreta a Michael Burry en "La gran apuesta".
Christian Bale interpreta a Michael Burry en "La gran apuesta". (Paramount Picture)

México

Debutó a los 12 años de edad bajo la dirección de Steven Spielberg en El Imperio del Sol y logró luego fama internacional al interpretar la que muchos consideran la versión definitiva de Batman. Christian Bale (Londres, 1974), en busca siempre de la diversidad en sus proyectos, ganó además un Oscar por El pelador (2010).

Ahora, en La gran apuesta, interpreta a Michael Burry, un neurólogo amante del heavy metal que predijo el inevitable colapso del mercado inmobiliario de Estados Unidos en 2005, así como los estragos que desencadenaría tres años más tarde. Basada en el best seller de Michael Lewis y dirigida por Adam McKay (Anchorman), la cinta es protagonizada además por Steve Carell, Ryan Gosling y Brad Pitt —quien también produce—, y es ya contendiente para los premios Oscar en 2016.

¿Qué fue lo que inicialmente te atrajo de esta película?

Creo que tendría que decir que fue la obsesión de Adam McKay por hacerla. Esa fue la atracción inicial. Hablé con él por teléfono y escuchar cómo se oía al describir su proyecto y el guión, fue un furor contagioso. Eso más la oportunidad de interpretar a este personaje increíble.

¿Cómo describirías a Mike Burry?

Es un hombre muy, muy interesante. Él fue el primero en levantar la mano y decir lo que iba a suceder (el colapso del mercado inmobiliario) y exactamente cuándo iba a suceder. Es alguien que vive y respira los números de una manera que no puedo ni siquiera comenzar a comprender; se conoce a sí mismo muy bien, tiene un cerebro diferente a cualquier otro hombre que he conocido... Es decir, creo que esa es su verdadera pasión. No es ganar dinero, sino los números. Por lo que es muy diferente a muchos otros sujetos de Wall Street que solo piensan en qué se van a embolsar.

¿Se conocieron antes de la filmación?

Claro que sí. Fui a visitarlo al norte de California. Pasamos un día entero juntos, charlamos, comimos, paseamos. Hablamos durante nueve horas seguidas. Fue una conversación muy apasionante, una de las conversaciones más interesantes que he tenido en mi vida.

¿Qué sabías sobre el tema antes de aparecer en la película?

Lo había leído en los periódicos. Pero más allá de eso no sabía mucho... Así que aprendí mucho de Mike. Toda esa información la retuve en mi cabeza mientras estábamos haciendo la película y luego tuve que vaciarla, inmediatamente después (risas). ¡Era demasiado!

Es un personaje que difiere drásticamente de Dicky Eklund en "El pelador" y de Patrick Bateman en "American Psycho"...

Claro, es que proviene de un lugar muy diferente. Pero, en esencia, tienen cosas en común que encontré en los tres, y es curioso que menciones a Bateman, porque no es exactamente lo que piensa la gente que conoce su historia pero no ha visto la película. Es el mismo principio básico, pero sí, son personas radicalmente diferentes, por lo que te encuentras en ambientes muy diferentes. Como actor, ese es un tesoro, la diversidad de personajes... aprender a ajustar todo: voz, movimientos, mirada, de manera que te adueñas del entorno. Y entonces has dado en el clavo.

Dados los antecedentes de McKay haciendo comedias más bien ordinarias, uno pensaría que sería el menos indicado para un filme así...

Sí, es verdad. Creo que eso es lo que la mayoría de la gente pensó al principio: "¿Pero cómo, si es el director de tal o cual cosa". Pero creo que hay mucho más en cualquier director que solo su última película. Al hablar con Adam te das cuenta de que es un hombre ingenioso, comprometido con su proyecto. Adam nunca iba a hacer una película sobre Wall Street que fuera un cliché. Ya usó el humor escatológico para destacar y ponerse en el mapa. Ahora que ya captó la atención, hace la cinta que quiere hacer, y filmar con él fue entretenido de una manera que nunca habría imaginado. Creo que lo que va a sorprender a la gente es cómo ha sido capaz de mantener esta danza entre el humor y el entretenimiento con un tema desgarrador. Lo hace muy bien. Sinceramente, no podríamos haber tenido un mejor director.

¿Cómo te sentiste al ver la película finalmente?

Me encantó. Inmediatamente me dije: "Quiero verla otra vez, de inmediato". Era mucho más atractiva, entretenida, divertida y escalofriante de lo que había imaginado que podría ser.

La película ha sido señalada como una de los contendientes de cara a la temporada de premios. ¿Qué opinas?

Es un bonito cumplido para todos los involucrados, pero ¿quién demonios sabe...? Quiero decir que la calidad de talento involucrado en la película es absolutamente maravillosa. ¿Eso se traduce en premios? A veces sí. A veces no. Pero lo que sí sé es esto: tienes que hacer el proyecto que amas. La motivación debe ser siempre: "Soy este personaje". Si como subproducto se obtiene un premio, ¡fantástico! Pero si tu motivación para ser actor es hacerte famoso o ganar un Oscar, lo siento, pero entonces eres un pendejo.

¿Cuál dirías que es el mayor reto de hacer una película como ésta?

Interpretar a alguien real, que además tienes ocasión de conocer y que te cae bien. Y es que en verdad, Mike me cayó muy bien... Pero no quería convencerme a mí mismo de que él fuera algún tipo de héroe, porque no lo es. Es el reto en casos así, pues te cae bien y piensas: "Eh... pues... yo no quiero presentar nada negativo de este tipo, porque me cae súper". Pero la verdad del asunto es que no hay historia que pueda contarse sin nada que pueda reflejar algo negativo acerca de una persona, ya sea ficticia o real. Ya sea Batman o hasta Cenicienta. Tienes que mostrar a la persona tal cual es para contar una buena historia. Y Mike entendió completamente eso. Él fue el primero en decir que no era un héroe... Estaba apostando en contra de algo. No hay nada heroico en eso en absoluto. Estos cuatro hombres solo están diciendo la verdad, pero la calidad moral de Wall Street es tan dudosa que parecen heroicos, solo porque son honestos.

Sobre la crisis... ¿Crees que hemos aprendido de nuestros errores?

No debería ser así, pero ya sabes. No aprendemos de nuestros errores, y la codicia es algo terrible, pero es un motor. Por experiencia, todo el mundo sabe qué debieron haber hecho, pero velo tú mismo, no ha sucedido. Así que puede suceder de nuevo.

¿Qué enseñanza te dejó el rodaje?

Esa es buena (risas)... Que no soy tan tonto como yo pensaba que era. Es decir, que realmente entiendo mucho más sobre el tema de lo que pensaba... La película presenta el panorama general, y descubrí, para mí, en mi personaje, las consecuencias, y entendí completamente su alcance. Creo que eso es lo que la mayoría de la gente encontrará también. No es necesario entender de finanzas en lo más mínimo para poder entender el mensaje de esta película.